Fuente: Carmenchu Brusíloff/carmenchu_brusiloff@listindiario.com
La importancia del contacto directo y la interacción cara a cara en la adolescencia para la salud mental
En República Dominicana, la Asociación Dominicana de Profesores ha solicitado recientemente que se regule el uso de teléfonos móviles en los colegios. Actualmente, cada institución educativa aplica sus propias reglas al respecto.
De manera similar ocurre en España. Según informaciones de RTVE, hay centros que han decidido prohibir el uso del móvil dentro de sus instalaciones. Los estudiantes entregan sus celulares al ingresar y los recuperan al finalizar la jornada.
Esta medida no solo facilita una mayor concentración durante las clases, sino que también favorece que los alumnos compartan en persona durante el recreo o practiquen alguna actividad deportiva. Se trata de fomentar relaciones humanas más directas, alejadas del distanciamiento que genera la pantalla fría del celular.
El contacto físico entre jóvenes, la conversación cara a cara y no a través de dispositivos electrónicos resultan esenciales en la adolescencia para mantener un buen estado mental.
El bienestar psicológico abarca aspectos que influyen tanto en el presente como en el futuro, incluyendo la actitud que tome ese adolescente frente a problemáticas como el maltrato o la delincuencia, situaciones imprevisibles que, lamentablemente, pueden conducir al suicidio.
¿Debería prohibirse por ley el acceso a redes sociales para menores de 16 años?
Debido al impacto que estas plataformas pueden tener en el desarrollo mental de adolescentes menores de 16 años, Australia ha implementado una ley que prohíbe su uso a esa franja etaria.
Diversos países, entre ellos España, Alemania y Francia, evalúan limitar el acceso de menores a redes como YouTube, TikTok, Facebook, Instagram y Snapchat.
Incluso los jóvenes comienzan a manifestar preocupación sobre este asunto. Recientemente en Estados Unidos, una veinteañera presentó una demanda contra Mark Zuckerberg alegando que sus redes sociales generan “adicción en menores”.
Otros casos similares se han resuelto fuera del ámbito judicial. Corresponde a padres, docentes y responsables de las plataformas encontrar mecanismos para evitar que las redes sociales se conviertan en un riesgo fatal para los jóvenes. La cuestión es mucho más compleja de lo que parece.
El impacto de las redes sociales varía según cada individuo
A nivel nacional e internacional crece la inquietud por cómo el uso de redes sociales afecta la salud mental de adolescentes (menores de 15 o 16 años).
Un estudio realizado por la Clínica Mayo señala que “las redes sociales no afectan por igual a todos los adolescentes”.
Esto depende de varios factores: lo que un joven observa o realiza en Internet; el tiempo que pasa conectado; aspectos psicológicos como su nivel de madurez o enfermedades mentales preexistentes; además de circunstancias personales relacionadas con su entorno cultural, social y económico.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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