Fuente: Listin diario
En un mes, el Hospital Regional Doctor Arturo Grullón atiende cerca de 100 pacientes con edades entre 4 y 17 años.
En Santiago y la región del Cibao, los casos de diabetes tipo 1 y tipo 2 en niños y adolescentes han mostrado un aumento considerable.
En este sentido, el Hospital Infantil Regional Universitario Doctor Arturo Grullón recibe mensualmente alrededor de 100 niños y adolescentes de entre 4 y 17 años.
Lourdes Ruíz, coordinadora del Departamento de Endocrinología del hospital, señaló que junto con el incremento general de la diabetes en menores, también ha crecido la cantidad de diagnósticos de diabetes tipo 2.
Entre las principales causas que explican el aumento en el número de niños diabéticos destacan la exposición prolongada a pantallas, que fomenta el sedentarismo, y la obesidad.
Ruíz afirmó: “Ha aumentado la diabetes, y se están viendo también más niños con diabetes tipo 2, debido a la obesidad”.
Explicó que “primero están las pantallas, que han provocado que los niños permanezcan sedentarios y ya no salgan a jugar. Además, la alimentación es otro factor, pues cada vez hay más niños con sobrepeso. Antes esto no se observaba”. Recientemente, según la especialista, llegan a consulta niños de 12, 8 e incluso 6 años con obesidad mórbida, lo que considera una verdadera pandemia por la gran cantidad de menores obesos.
El equipo de Endocrinología del Hospital Arturo Grullón está conformado por dos endocrinólogas pediátricas y una endocrinóloga para adultos, quien atiende a adolescentes entre 14 y 18 años.
Cada médico tiene asignado un día específico para atender a pacientes con diabetes.
Los miércoles, la doctora Lourdes suele recibir al menos 15 niños con cita agendada, además de otros pacientes sin cita previa que son diagnosticados en esa misma semana; es decir, pueden atender hasta 21 niños en un solo día.
Por su parte, Dennys Guillén, también endocrinóloga pediátrica, consulta entre 10 y 15 pacientes diabéticos todos los jueves. La endocrinóloga de adultos atiende principalmente a adolescentes con diabetes tipo 2, debido a su edad.
Un cálculo aproximado indica que el hospital atiende por semana unos 27 pacientes diabéticos infantiles y juveniles, alcanzando hasta unos 100 casos al mes.
Desde agosto del año pasado hasta ahora, Ruíz informó que han sido diagnosticados unos 10 niños entre 4 y 8 años con diabetes tipo 1. Asimismo, dos jóvenes de 16 y 17 años comenzaron con diabetes tipo 2.
La especialista explicó que muchos niños atendidos en el hospital provienen de familias con recursos limitados, lo que dificulta determinar con exactitud las causas del diagnóstico. En el sector privado se realizan pruebas analíticas fuera del país cuyo costo ronda los 36 mil pesos; estos exámenes permiten identificar la causa precisa de la diabetes, especialmente cuando no existe antecedente familiar ni medicación previa por otras enfermedades.
El paciente con diabetes tipo 1 sufre daño en las células beta del páncreas responsables de producir insulina; este daño puede ser consecuencia de un ataque autoinmune, efectos secundarios de medicamentos (iatrogénico) o antecedentes familiares. Al perder la producción natural de insulina debe recibirla externamente y llevar un estilo de vida saludable junto con ejercicio para evitar complicaciones como la necesidad de diálisis.
En cambio, en la diabetes tipo 2 el niño produce insulina pero esta es deficiente o ineficaz; por ello requiere tratamiento con pastillas, dieta equilibrada y actividad física. Si no se controla adecuadamente puede progresar hasta causar fallos pancreáticos que obliguen al uso de insulina externa.
El diabético tipo dos es un niño que sí produce insulina, pero de mala calidad, por lo que debe ser medicado con pastillas, un régimen alimenticio saludable y ejercicios. Este tipo, si no se cuida puede llegar a que su páncreas también deje de funcionar y pasar al uso de insulina.
Costo del tratamiento
Ruíz detalló que las principales insulinas recetadas para niños y adolescentes en el Hospital Arturo Grullón son las conocidas como “de lapicero” o las presentadas en frascos con capacidad para 100 unidades; generalmente su precio oscila entre RD$1,800 y RD$2,200 por tratamiento.
La duración del suministro depende de la dosis indicada a cada paciente; puede durar desde quince días hasta dos meses o más.
Además, existe un club para diabéticos donde se pueden adquirir insulinas a precios más bajos; también cuando Promese Cal dispone del medicamento lo vende a RD$450; no obstante, “casi nunca hay existencias porque se destinan para el programa infantil”, aclaró Ruíz.
La doctora destacó como factor importante en el aumento de obesidad infantil el hecho de que muchas escuelas ya no imparten correctamente la materia de educación física.
“Me sorprendió mucho cuando le pregunté a un niño si durante la clase de educación física jugaba básquetbol o corría como antes y me respondió: ‘No doctora, lo que hacemos es trabajos sobre qué es la educación física'”, relató.
Asimismo, Dennys Guillén puntualizó que el desayuno y almuerzo escolar también inciden en esta problemática.
“La merienda escolar está diseñada para niños de bajos recursos que tienen déficit nutricional calórico; eso no corresponde a nuestra realidad”, afirmó Guillén. “Si revisas las cajitas de leche contienen altos niveles de azúcares y carbohidratos”.
Ruíz hizo un llamado para reintroducir la educación física en los planes escolares igual como se reinstauró Moral y Cívica.
La especialista añadió que desde la Sociedad Dominicana de Endocrinología uno de sus miembros, el doctor Ángel Félix, trabaja en impulsar una ley sobre diabetes con apoyo legislativo proveniente de una diputada por Azua; sin embargo -dijo- “existen muchos intereses involucrados”.
“No solo las multinacionales farmacéuticas están detrás sino también las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), que rehúsan cubrir algunas insulinas utilizadas por los niños”, aseguró.
Ruíz mencionó que mediante Promese Cal el gobierno ofrece un programa llamado Promedia para proveer insulina, glucómetros y jeringas a niños diabéticos; aunque frecuentemente los productos se acaban en farmacias privadas.
Lourdes Ruíz manifestó su profunda inquietud desde Endocrinología ante el aumento alarmante de casos infantiles y juveniles con diabetes.
“Es preocupante porque cada vez más niños enferman sin que estemos buscando una causa definitiva. Lo peor es que esta situación se percibe tan común que ya nadie le presta atención”, concluyó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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