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TECNOLOGÍA Y NATURALEZA SE UNEN EN “HOPPERS: OPERACIÓN CASTOR”
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal). — Mabel, una niña con conocimientos tecnológicos, aprovecha sus habilidades en “Hoppers: Operación Castor” al transferir su conciencia a un roedor robótico para poder comunicarse con los animales, con quienes siente una profunda empatía.
Infiltrada en el mundo animal, Mabel establece una inesperada amistad con el Rey George, un castor real amable. Juntos, colaboran con todas las criaturas del bosque para detener los planes del alcalde, que pretende destruir su hábitat natural para construir una autopista.
“Esta película aborda realmente la conexión y la coexistencia”, comenta en entrevista Daniel Chong, director del filme animado.
“Esto se relaciona con todas las personas en el planeta; a menudo nos sentimos desconectados de los demás y del lugar donde vivimos. Es muy cierto que todos somos animales y estamos unidos en este inmenso ecosistema”.
El director (“Escandalosos”), junto a la productora Nicole Paradise Grindle (“Bichos”, “Los Increíbles” y “Toy Story 3”), señala que la cinta refleja el impacto del desplazamiento de comunidades debido a intereses políticos y comerciales, ejemplificado en la construcción de la autopista que busca reelegir al alcalde Jerry.
“Es complicado aplicar reglas reales en nuestra película; lo que queremos mostrar es lo absurdo y contradictorio del mundo. La esencia es que siempre habrá contradicciones cuando se trata de normas para gobernar”, explica Chong.
Para la productora, lo más gratificante es que los niños son quienes comprenden mejor no solo la historia sino también las complejidades del mundo, algo que deseaban reflejar.
“A veces, al proyectar nuestra película, notamos que los niños captan mejor nuestro mensaje que los adultos. Los niños entienden realmente las interacciones humanas esenciales, saben cómo asustarse o calmarse y perciben las cosas con una profundidad emocional notable”, afirma.
“Hoppers: Operación Castor”, cuya llegada a las salas será el próximo 5 de marzo, representa la película número 30 de Pixar, un logro que director y productora celebran recordando la importancia del sentido de comunidad.
“La regla más importante es que todos estamos juntos en esto; esa es la idea fundamental detrás de la historia. Se trata de comprender que tenemos responsabilidades mutuas y una necesidad colectiva de cuidarnos; ese es el verdadero objetivo a perseguir”, expresa el director.
Daniel Chong añade que la trama también muestra los extremos de un conflicto entre animales y humanos causado por un malentendido originado por el temperamento de Mabel, quien sufre un ataque de ira, además del descubrimiento de que las personas han estado observando a los animales a través de robots.
“Lo más esencial es la conexión y convivencia, pero si la película motiva a las personas a salir, relacionarse con la naturaleza y cuidar más a los animales, sería fantástico.
Que esta historia nos recuerde que también somos animales y nos impulse a ser más amables y considerados con los demás”, concluye Chong.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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