Fuente: Listin diario
El hacinamiento impide que miles de familias dispongan del espacio mínimo necesario para un desarrollo humano adecuado.
Después de un análisis detallado de los datos del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022, Hábitat para la Humanidad República Dominicana (HPHRD) pone en evidencia una situación preocupante: el 75% de los hogares en el país enfrenta condiciones de hacinamiento.
Este problema dificulta que muchas familias tengan el espacio básico esencial para un desarrollo humano apropiado.
El estudio, llevado a cabo por el equipo de Monitoreo, Evaluación, Rendición de Cuentas y Aprendizaje (MEAL) de la organización, resalta que el hacinamiento no se trata solo de metros cuadrados, sino también de la falta de zonas funcionales para dormir, cocinar y asearse dignamente.
“Vivir en hacinamiento afecta directamente la salud, la privacidad y la convivencia familiar en República Dominicana, repercutiendo negativamente en su calidad de vida”, indica el informe.
“Cuando una vivienda es demasiado reducida para la cantidad de personas que habitan en ella, limita el pleno desarrollo individual. Para Hábitat, una vivienda debe ofrecer espacios con funciones claras: si es cocina, debe permitir cocinar; si es baño, debe facilitar bañarse con dignidad”, explica Cesarina Fabián, directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
Los resultados del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022 muestran diferencias regionales significativas en el país. Según el análisis del equipo MEAL de Hábitat para la Humanidad República Dominicana, la zona norte presenta una situación especialmente crítica, con varias provincias que superan ampliamente el promedio nacional del 75% en hacinamiento.
La precariedad se concentra con mayor intensidad en ciertas provincias. Hermanas Mirabal (Cibao Nordeste) alcanza el porcentaje más alto con un 86%; Santiago Rodríguez (Cibao Noroeste) y Sánchez Ramírez (Cibao Sur) reportan ambos un 85% de hacinamiento.
En Dajabón (Cibao Noroeste) se registra un 84%, mientras que Monseñor Nouel (Cibao Sur) muestra un 83%.
“Estos datos evidencian la urgente necesidad de aplicar soluciones estructurales que aseguren espacios mínimos funcionales. Para Hábitat para la Humanidad, es fundamental transformar estas viviendas para que cada integrante pueda desarrollarse con dignidad, salud y privacidad”, afirma Fabián.
Para abordar este reto, Hábitat para la Humanidad República Dominicana lleva a cabo diagnósticos estructurales que facilitan acompañar a las familias en ampliaciones de habitaciones, creación de áreas adicionales y mejoras en la distribución interna.
Hasta ahora, la labor de la organización ha cambiado la realidad de más de 57,000 familias, eliminando las condiciones de hacinamiento y elevando notablemente su bienestar y salud.
Por último, la organización recalca la importancia de asegurar la seguridad de la tenencia. Al intervenir una vivienda y aumentar su valor comercial, es crucial que las familias sean propietarias legales para evitar desalojos por terceros y garantizar que las mejoras representen un beneficio permanente.
Hábitat para la Humanidad es una entidad global sin fines lucrativos dedicada a que todas las personas tengan un lugar digno donde vivir. En República Dominicana, ha mejorado la calidad de vida de más de 57,000 familias mediante intervenciones estructurales, ampliaciones y reorganización interna para combatir el hacinamiento.
Mediante el empoderamiento habitacional y la promoción de la seguridad en la tenencia, Hábitat busca transformar comunidades y generar un impacto positivo y duradero en la salud y bienestar de las familias dominicanas.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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