Fuente: Alfonso Hernandez/alfonso_hernandez@efe.com
Washington (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que la operación militar contra Irán, iniciada el sábado en colaboración con Israel, podría prolongarse alrededor de cuatro semanas.
“Calculamos que durará aproximadamente cuatro semanas. Es un país extenso y, aunque la operación sea intensa, tomará cerca de cuatro semanas… o incluso menos”, declaró al diario británico Daily Mail, donde indicó que desde el inicio se ha previsto ese lapso.
Ese mismo domingo, en otra entrevista con la cadena estadounidense CNBC, el mandatario republicano comentó que la misión, denominada “Furia Épica”, avanza más rápido de lo esperado.
En un video difundido en su red social Truth Social, Trump señaló que todo el mando militar iraní “ha desaparecido” tras el operativo conjunto con Israel y que muchos miembros buscan obtener inmunidad.
“Todo el mando militar también ha desaparecido y varios desean rendirse para salvar sus vidas. Buscan inmunidad”, afirmó.
Además, manifestó que “lamentablemente” habrá más bajas estadounidenses en el conflicto con Irán, después de que tres soldados perdieran la vida durante la acción para derrocar a la República Islámica.
“Lamentamos la pérdida de los verdaderos patriotas estadounidenses que hicieron el máximo sacrificio por nuestra nación, mientras seguimos adelante con la justa misión por la cual dieron sus vidas”, expresó en el video desde su residencia privada en Mar-a-Lago, Florida.
No obstante, prometió hacer todo lo posible para evitar nuevas víctimas y aseguró que Estados Unidos “vengará sus muertes y asestará el golpe más contundente a los terroristas” responsables.
Posteriormente, Trump exhortó a la Guardia Revolucionaria iraní a rendirse para obtener inmunidad o enfrentar una muerte segura.
“Insto a la Guardia Revolucionaria, la policía militar iraní, a que depongan las armas y reciban inmunidad total o se enfrenten a una muerte segura. Será segura”, declaró en Truth Social.
A pesar de ello, adelantó que las operaciones continúan “con toda su fuerza” y seguirán así “hasta cumplir todos los objetivos”.
El presidente defendió estas acciones como “necesarias” para proteger la seguridad de los estadounidenses.
“Durante casi 50 años, estos extremistas malvados han atacado a EE.UU. mientras coreaban ‘Muerte a Estados Unidos’ o ‘Muerte a Israel’, o ambos”, señaló.
En esa misma red social, indicó que Estados Unidos destruyó nueve buques de guerra iraníes dentro de su operación contra la República Islámica, detallando que “algunos eran relativamente grandes e importantes”.
Trump informó además que otro ataque eliminó el cuartel general de la Marina iraní y añadió, con tono irónico, que “por lo demás, su Armada está muy bien”.
En otra declaración afirmó estar dispuesto a dialogar con el nuevo liderazgo iraní tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí.
“Quieren hablar y he accedido a hacerlo, así que hablaré con ellos”, comentó en una entrevista telefónica con la revista estadounidense The Atlantic.
El mandatario, quien anunció el ataque el sábado luego de dar por terminadas las negociaciones nucleares con Teherán, aseguró que Irán tardó demasiado en buscar un acuerdo: “Deberían haberlo hecho antes. Deberían haber hecho antes lo que era muy fácil de hacer. Esperaron demasiado”, indicó.
Trump no precisó cuándo comenzarían las nuevas conversaciones y destacó que varios líderes con quienes había negociado ya fallecieron.
Más tarde declaró al New York Times (NYT) que una transición como la ocurrida en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses sería el “escenario perfecto” para Irán.
“Lo que hicimos en Venezuela, creo, es el escenario perfecto”, aseguró Trump.
El NYT señala que asesores alertaron al presidente sobre las diferencias históricas y culturales entre ambos países que dificultan replicar esa estrategia.
Aun así, Trump insistió en aplicar el modelo venezolano para Teherán donde solo derrocando al líder obtuvo mayor cooperación.
“Todos conservaron sus cargos salvo dos personas”, dijo.
Sin embargo, luego explicó en una entrevista con ABC News que habían identificado posibles sucesores para Irán tras la muerte de Jameneí pero murieron durante la campaña para descabezar al régimen.
“El ataque fue tan exitoso que eliminamos a la mayoría de candidatos”, aseguró.
“Ninguno podrá ser porque todos están muertos. Hasta el segundo y tercer puesto están muertos”, admitió Trump, quien el sábado pidió al pueblo iraní tomar el poder por cuenta propia.
Según informó la televisión estatal Press TV, en los bombardeos del sábado murieron el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general Mohamad Pakpur; el secretario del Consejo de Defensa Ali Shamjani; el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas generales Abdorrahim Musaví; y el ministro de Defensa Aziz Nasirzadeh.
Sobrevivieron el presidente Masud Pezeshkian y Alí Larijani, jefe de Seguridad y nuevo hombre fuerte del régimen ayatolá.
Como parte de “Furia Épica”, Estados Unidos atacó instalaciones iraníes vinculadas al programa balístico desde su territorio con dos bombarderos estratégicos B-2 cargados con bombas pesadas, informó el Comando Central estadounidense.
Los ataques partieron desde la base aérea Whiteman en Misuri para cubrir más de 20 mil kilómetros ida y vuelta durante el fin de semana lanzando decenas de bombas de 2 mil libras (900 kg) contra instalaciones subterráneas vinculadas al programa misilístico iraní.
Ambas aeronaves cumplieron su misión sin aterrizar y reabasteciéndose en vuelo siguiendo una ruta vía Azores (Portugal), estrecho de Gibraltar y Mediterráneo.
Los bombarderos replicaron una misión similar realizada en junio pasado cuando siete B-2 atacaron instalaciones clave del programa nuclear iraní con bombas antibúnker guiadas con precisión.
Mientras tanto, líderes demócratas critican no haber sido informados previamente del ataque y acusan al Gobierno de iniciar una guerra encubierta sin autorización del Congreso, encargado de aprobar intervenciones militares exteriores.
Una encuesta divulgada este domingo por Ipsos y Reuters revela que solo uno de cada cuatro estadounidenses respalda los ataques contra Irán lanzados por su país.
El 27 % aprueba las acciones militares; un 43 % las desaprueba y un 29 % no está seguro. Nueve de cada diez encuestados dijeron haber escuchado algo sobre esta operación militar.
Entre votantes republicanos registrados aprueba un 55 %, mientras un 13 % se opone; entre demócratas solo un 7 % apoya las acciones militares frente a un 74 % en contra.
El sondeo fue realizado a 1.282 adultos con margen error del tres por ciento durante el ataque y antes de conocerse las primeras bajas estadounidenses.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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