Fuente: Listin diario
Una fecha imborrable para una joven tras la tragedia del Jet Set el 8 de abril de 2025
Para esta mujer de 30 años, la madrugada del 8 de abril de 2025 quedó marcada para siempre en su vida, pues fue el momento en que perdió a su hermana Celestina Amada Figuereo Jusino durante la tragedia del Jet Set.
Lo que iba a ser una salida entre hermanas para disfrutar de la voz más emblemática del merengue en una de las discotecas más populares de Santo Domingo, terminó convirtiéndose en una noche llena de dolor, que Danilda Figuereo Jusino aún rememora con tristeza.
Esa madrugada del 8 de abril de 2025 se transformó en un día imposible de olvidar para esta joven de 30 años, al perder a su hermana Celestina Amada Figuereo Jusino a causa del desastre ocurrido en el Jet Set.
“Éramos muy unidas, ha sido realmente complicado, porque si yo estaba triste o feliz, siempre lo compartía con ella; si salía era con ella también y ahora sin ella se vuelve difícil, aunque tenga otras personas cerca”, comentó la sobreviviente del colapso fatal en diálogo con Listín Diario.
Celestina, quien tenía 31 años, no tenía hijos ni estaba casada; era licenciada en Contabilidad y trabajó más de cinco años como oficial de servicio al cliente en la sucursal del Banco Ademi en San Cristóbal, la provincia donde nació y creció.
Casi once meses después de aquel lunes que terminó en tragedia durante una fiesta, Danilda recuerda a su hermana como el alma alegre de su familia, alguien a quien era raro ver molesta y reconocida por su compromiso y disciplina.
“Ella irradiaba alegría, pocas veces la veías triste o molesta; era muy estricta y trabajaba en Banco Ademi. Siempre estaba dispuesta a celebrar y compartir”, dijo con voz entrecortada mientras evocaba a quien fuera su confidente.
Esa ganas por compartir fue lo que las llevó hasta la discoteca acompañadas por Luis Yohandi Ramírez Rodríguez —quien también falleció— y la pareja de Danilda, Juan Soto, sobreviviente.
“Mi hermana y yo llevábamos tiempo buscando una fiesta de Rubby Pérez porque él no se presentaba frecuentemente en el país. Al ver esa oportunidad decidimos ir; mi hermana me mandó un mensaje por Instagram diciendo ‘para esa fiesta vamos, hay que hacer la reservación’. Entonces el sábado previo fueron, reservaron mesa y la escogieron; ya estábamos prácticamente seguros porque quedaban pocas mesas”, recordó.
El lunes 7 de abril comenzaron a prepararse temprano para salir desde el sector Buen Pastor en San Cristóbal; llegaban al Jet Set alrededor de las 9:30 p.m., donde se vivía un ambiente alegre y festivo.
“El ambiente estaba lleno de alegría, todos los presentes estaban contentos y todo marchaba bien”, expresó Figuereo Jusino.
Danilda no recuerda exactamente cuando el techo cedió sobre ellos; solo tiene presente cómo quedó atrapada entre los escombros y que sus brazos fueron los más afectados por los pedazos de concreto que cayeron sobre ella.
“Me sacaron tirando incluso de mi cabello porque estaba enterrada. Cuando me liberaron no sentía mis brazos debido al peso del techo sobre ellos. Me subieron a la ambulancia y recuerdo haberles pedido que buscaran a mi hermana que estaba junto a mí; me respondieron ‘sí, sí, la vamos a buscar’ y les di su nombre completo”, relató.
No obstante, cuando recibieron noticias sobre Celestina, éstas no fueron las esperadas: su hermana había fallecido.
“Le preguntaba casi todos los días a mi otra hermana. Fue impactante y muy duro porque pensaba que ella seguía viva; así como yo pude librarme pensé que ella también podría hacerlo”, manifestó afligida.
Desde entonces su vida cambió por completo; tuvo que someterse a terapia física durante casi cuatro meses para recuperar movilidad en su mano derecha, afectada por el peso de los escombros.
“No podía moverla nada; sufría muchos calambres y dolor, me despertaba llorando por las molestias durante la madrugada. Tuve que hacer terapias y aún continúo porque siento calambres y dolor cuando hago mucho esfuerzo. También tengo las marcas de los moretones que me quedaron”, aseguró al hablar de las consecuencias físicas que le dejó aquella noche.
Los recuerdos de esa fatídica velada inundan su mente junto con los “qué hubiera pasado si no hubiéramos ido” a la fiesta en el centro nocturno que terminó con la vida de 236 personas y dejó más de cien heridas.
“Uno siempre se pregunta qué habría ocurrido si no hubiésemos ido; ha cambiado todo totalmente porque se siente ese vacío por ella aunque uno intenta seguir adelante, pero sabes que ya no está y eso pesa mucho”, expresó la joven quien aún le duele ver vacía la habitación de su hermana con quien convivió toda su vida.
La tragedia del Jet Set sucedió a las 12:44 a.m. del martes 8 de abril, causando 236 muertos y alrededor de 100 heridos según el informe del Ministerio Público incluido en la acusación formal contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios y administradores del lugar.
El desplome ocurrió mientras el merenguero Rubby Pérez —también víctima fatal— cantaba “De color de rosa” durante uno de los tradicionales lunes bailables del emblemático espacio nocturno.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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