Fuente: Mercedes Gallego/mercedes_gallego@elcomercio.es
Nueva York permanece segura. A 10.000 kilómetros de Teherán, sin que el régimen iraní posea misiles intercontinentales con alcance ni siquiera hasta Alaska, … el conflicto tomó por sorpresa el sábado tanto a los ayatolás como a los ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, mientras en Nueva York la nieve desaparecía de las terrazas, el precio del petróleo desplazaba al de los huevos y Epstein desaparecía de las noticias.
EE UU se enfrenta a su primera guerra de quinta generación acompañada por la desinformación digital; en este contexto, la hemeroteca de X servía para entender la mentalidad del protagonista. “No dejéis que Obama saque la carta de Irán, ahora que sus números están a la baja”, advertía en 2012. “Para ser elegido, Obama va a empezar una guerra con Irán”, había pronosticado un año antes. El presidente Trump llegó la semana pasada a su primer discurso sobre el Estado de la Unión con un 38% de aprobación, la cifra más baja desde que Bill Clinton fracasó en su reforma sanitaria.
Con el debut de IA, Barron Trump, el benjamín de la familia, de 19 años y más de dos metros de altura, recorre el ciberespacio vestido con ropa militar y acompañado por Melania y el presidente. La etiqueta SendBarron (envía a Barron) se ha vuelto viral. Joe Biden perdió a su hijo Beau debido a la radiación sufrida en Irak. El vicepresidente JD Vance estuvo en Irak aunque sin acercarse a combates, mientras que Pete Hegseth, jefe condecorado del Pentágono, pasó por Afganistán, Irak y Guantánamo.
Ante la noticia de los primeros cuatro militares fallecidos y 18 heridos, resuena en la calle la pregunta planteada por Toby Morton, creador de South Park: “¿Si es una guerra tan noble, por qué no envía el presidente a su hijo menor?” El maestro de la parodia lanzó pocas horas después del ataque la página web www.Draftbarrontrump.com , donde aparece Trump dormido en su sillón de cuero.
Durante su primera intervención pública en vivo desde que comenzaron los ataques con misiles en Irán, Trump detuvo ayer su discurso para reflexionar durante un par de minutos sobre el color de las cortinas y la decoración del nuevo salón de baile. “No creo que vaya a ahorrar en las puertas, no hay otras más hermosas que esas”, elogió. “Yo mismo elegí esas cortinas durante mi primer mandato. Siempre me ha gustado el dorado”. Luego volvió a mencionar a los tres caídos a quienes entregó medallas póstumas por su heroicidad en las guerras II Mundial, Vietnam y Afganistán.
En su segundo video del día, Trump cambió la gorra de béisbol por un traje y dejó los salones de Palm Beach para estar en la Casa Blanca. Las primeras encuestas reflejan un país más escéptico que movilizado. Un sondeo conjunto de Reuters e Ipsos tras los ataques indica que solo un 27% aprueba la acción militar frente al 43% que la desaprueba y cerca del 30% aún no tiene una opinión definida. Aunque el apoyo inicial es minoritario, también es partidista; más del 70% de republicanos respalda la operación mientras entre demócratas e independientes predomina el rechazo.
La fractura MAGA también se manifiesta con la congresista Marjorie Taylor Green criticando al gobierno por incumplir la promesa de no iniciar guerras, mientras los halcones presumen haber convencido al presidente para aprovechar la debilidad iraní. Con esa declaración hecha a CNN, el senador Ted Cruz rompió con el argumento gubernamental sobre una amenaza inminente para saltarse al Congreso. Una encuesta de Quinnipiac University señala que cerca del 70% cree que el presidente debería obtener autorización legislativa antes de ampliar operaciones militares.
El expresentador de Fox Tucker Carlson, líder con su programa en YouTube dentro del sector MAGA, se ha convertido también en blanco de los seguidores leales a Trump. Carlson, quien entrevistó hace dos años a Vladímir Putin, se posiciona contra Israel, lo que provoca otra grieta dentro del electorado trumpista.
En las calles y frente a las celebraciones iraníes en San Francisco o Washington DC, organizaciones propalestinas y proinmigrantes estaban preparadas este fin de semana para salir a protestar. Entrenadas en las calles de Mineápolis y campus universitarios, lo que Trump denomina “la izquierda radical” se unió a grupos como Code Pink y los Socialistas Demócratas de América.
Un estudio del Pew Research Center revela que el 62% considera “probable” que el conflicto escale si no se llega a un acuerdo pronto. Además, un 58% rechaza enviar tropas terrestres; esta cifra aumenta al 72% entre menores de 35 años. La generación que creció viendo Afganistán por televisión no quiere repetir esa experiencia ni responde ya al llamado patriótico del 11-S. La guerra mediática se ganará –como aconseja el vicepresidente JD Vance– con un ataque rápido y contundente; en esa brevedad radica su fortaleza.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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