Fuente: Presidencia de la República Dominicana
Santo Domingo.- La Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) informó que iniciará una etapa más profunda de modernización institucional, como parte de los compromisos que el país asumió tras presentar la Estrategia Nacional de Propiedad Intelectual (ENPI) 2030, una hoja de ruta promovida por el Gobierno dominicano en conjunto con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
El director general de la institución, José Rubén Gonell Cosme, lo expresó claramente: El derecho de autor debe actualizarse para apoyar el crecimiento de la economía creativa. Según detalló, el objetivo es fortalecer un sistema “moderno, accesible y eficiente”, que pueda enfrentar los desafíos del entorno digital.
Gonell Cosme afirmó: “En la ONDA hemos avanzado, pero el desafío ahora con la ENPI 2030 es intensificar el trabajo, tanto en modernización como en las campañas de capacitación y promoción del derecho de autor”.
Cuatro pilares para una transformación estructural
La transformación no es reciente. Gonell recordó que en 2020 recibió instrucciones del presidente Luis Abinader para optimizar la institución, y desde entonces se ha enfocado en cuatro áreas principales.
El primer pilar es la digitalización. La ONDA ha integrado sus servicios en una plataforma online que permite a los creadores registrar sus obras y obtener asesoría legal sin necesidad de desplazarse. En un país donde numerosos artistas laboran desde las provincias, esta accesibilidad remota resulta fundamental.
El segundo eje se centra en el capital humano. La oficina ha fortalecido la formación tanto de su personal técnico como de sus examinadores y promueve programas de certificación para gestores de propiedad intelectual. La finalidad es clara: disponer de profesionales preparados para gestionar conflictos cada vez más complejos, desde disputas relacionadas con contenido digital hasta licencias de software.
El tercer aspecto es quizás el más delicado: la vigilancia en internet. La piratería continúa siendo un problema vigente. La ONDA adelantó que seguirá trabajando en normas sobre la responsabilidad de los proveedores de servicios de internet y mantendrá la colaboración con la Policía Nacional y el Ministerio Público para reforzar la persecución de infracciones.
El cuarto pilar está dirigido al interior del Estado. La ONDA formará parte del Sistema Nacional de Gestión de Activos de Propiedad Intelectual, un repositorio destinado a organizar y proteger obras, desarrollos tecnológicos y software creados con fondos públicos. Además, se buscará consolidar estadísticas en sectores como música, cine y audiovisual para evaluar su verdadero aporte a la economía.
Una estrategia con un alcance ampliado
La ENPI 2030 no se limita solo al derecho de autor. También establece objetivos en salud, agroindustria y economía digital. Por ejemplo, busca promover el patentamiento de compuestos derivados de la biodiversidad local y proteger productos emblemáticos mediante indicaciones geográficas. En el ámbito digital, se enfocará en proteger software, videojuegos y producciones audiovisuales.
El plan incluye además la adhesión al Protocolo de Madrid y la incorporación formal de la propiedad intelectual en el currículo escolar desde secundaria a partir de 2026. La apuesta es cultural: que las nuevas generaciones comprendan la importancia de resguardar lo que crean.
Apoyo institucional y mensaje político
El reciente lanzamiento de esta estrategia reunió a representantes tanto del sector público como privado. Participaron autoridades relacionadas con la propiedad intelectual, organismos internacionales y actores del sector cultural.
El mensaje final fue más pragmático que triunfalista. “La misión no está cumplida”, reconoció el ministro Eduardo Sanz Lovatón, quien presidió el acto junto al subdirector general de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Marco Alemán.
La ceremonia contó con un amplio respaldo institucional y multisectorial. Entre las autoridades presentes destacaron Lily Acevedo Gómez, presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Dominicana de la Propiedad Intelectual (ADOPI), y Ana María Díaz, representante residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
También estuvieron presentes José Rubén Gonell, director general de la Oficina Nacional de Derechos de Autor (ONDA); Salvador Ramos, director general de la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi); el magistrado Jonathan Baró, integrante de la Procuraduría General de la República; así como embajadores, académicos y representantes del sector privado.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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