Fuente: Listin diario
Factores genéticos y raciales existen, pero en nuestro entorno, los hábitos de vida son los que más influyen para combatir la obesidad: la dieta y el ejercicio son clave”, afirmó el doctor Carnevali.
Daniel Carnevali, jefe del Servicio de Medicina Interna en dos hospitales, aseguró que “los nuevos medicamentos para reducir la obesidad han transformado en los últimos años las expectativas para controlar de manera eficaz el síndrome metabólico”.
En coincidencia con la conmemoración este miércoles 4 de marzo del Día Mundial de la Obesidad, el especialista señaló que “el primer paso” en el tratamiento es “mejorar los hábitos saludables”, lo cual es “fundamental”. Sin embargo, en ciertos casos será imprescindible utilizar fármacos específicos para manejar la presión arterial, la diabetes o la dislipemia.
El grupo sanitario Quirónsalud resaltó la importancia del síndrome metabólico, que afecta al 31 por ciento de los adultos en España, según el estudio ‘DARIOS’, publicado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Este trastorno representa una amenaza silenciosa para la salud cardiovascular, según destacaron.
“Se habla de síndrome metabólico cuando se presentan al menos tres de estas cinco características: obesidad abdominal, niveles elevados de triglicéridos, colesterol HDL bajo, hipertensión arterial y glucosa basal alterada o diabetes tipo 2”, explicó Carnevali acerca de esta condición cuyas alteraciones incrementan notablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares graves como infartos, ictus e insuficiencia renal.
En este marco, el médico indicó que “el problema radica en que la grasa abdominal tiene una dinámica particular capaz de modificar el metabolismo de grasas y glucosa y producir proteínas proinflamatorias que favorecen la aterosclerosis”.
“En muchos casos, el paciente no sabe que su obesidad abdominal está vinculada a hipertensión, dislipemia o diabetes”, destacó, agregando que “si no consulta con su médico para evaluar estas posibilidades, no podrá recibir tratamiento adecuado”.
“Cuando el perímetro abdominal supera los 102 centímetros en hombres y 88 en mujeres, es necesario examinar la presión arterial y realizar un análisis completo del perfil lipídico y del metabolismo hidrocarbonado”, continuó Carnevali, quien retomó datos sobre la prevalencia, ligeramente mayor en hombres (32%) que en mujeres (29%).
Quirónsalud recordó además que quienes presentan este síndrome tienen un riesgo coronario considerablemente más alto: hasta el doble en hombres y 2,5 veces mayor en mujeres respecto a quienes no lo padecen.
“Si bien hay factores genéticos y raciales, en nuestro entorno los hábitos de vida son determinantes: la dieta y el ejercicio marcan la diferencia”, reiteró Carnevali.
El especialista añadió que “cuando existe obesidad abdominal, los receptores celulares para la insulina funcionan mal”, lo que “conduce a la aparición de diabetes, hipertensión y otros problemas metabólicos”.
Asimismo, subrayó que “el estilo de vida pesa más que factores como sexo, edad o raza”, y que “las zonas sociales más desfavorecidas, donde predominan dietas altas en hidratos de carbono y alimentos procesados, tienen mayor prevalencia”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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