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María, a un siglo de vida: “Me casaría otra vez solo si fuera con un hombre que valore el dinero”

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Ella misma se rió ante su respuesta tan acertada.

Fuente: Listin diario

Con una mente en plena lucidez y entre risas, esta encantadora señora resalta que en una pareja deben prevalecer la comprensión y la tolerancia.

Hace pocos días, María Feliz Luciano, conocida como Fania por su familia y amigos, celebró sus 100 años. Al igual que ella, existen muchos otros dominicanos longevos.

Sin embargo, no todos poseen una memoria tan prodigiosa como la suya ni un espíritu jovial que contagia incluso al más apático.

En vísperas del Día Internacional de la Mujer, su historia se presenta como un ejemplo de alegría y fortaleza.

La entrevista con los reporteros de LISTÍN DIARIO estaba pautada para las 10:30 de la mañana. Puntual, apareció impecable, luciendo una falda negra y una blusa azul. Sus cejas, cuidadosamente delineadas por ella misma, y su “pico” perfectamente pintado anunciaban su salida de la habitación para encontrarse con quienes aguardaban expectantes su presencia.

Apoyada en su andador, se acercó al sofá y, con la ayuda de su hijo Mario Fermín, se sentó para iniciar lo que sería una charla amena, divertida y llena de enseñanzas.

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Había que preguntarle sobre su reciente cumpleaños celebrado el 17 de febrero de 2026, día en que alcanzó el centenario de vida.

“Me fue muy bien, toda la familia me lo celebró; vinieron mis nietos de Estados Unidos y la pasamos muy bien”. Doña María no solo festejó sus 100 años en familia, sino que también disfrutó un viaje a la playa.

Al preguntarle qué hizo allí, respondió sin dudar: “Oh, lo que hace todo el que va a la playa, bañarme”. Ella misma se rió ante su respuesta tan acertada.

Los temas surgían y desaparecían mientras su ánimo se mantenía admirablemente alto. Al hablar de sus hijos, comentó que su hijo mayor, Miguel Ángel, falleció hace muchos años y que fue fruto de su primer matrimonio. De su segundo matrimonio nació Mario Fermín.

Como broma surgió la pregunta: ¿Le gustaría casarse nuevamente? Para sorpresa de todos, no tardó en lanzar una respuesta contundente.

“Claro que sí, pero solo si es con un hombre de buenos ‘sentimientos monetarios’, que me cuide y me trate bien”. A pesar del respeto que inspira esta mujer y su gracia incomparable, la risa brotó sin pudor haciendo que ella misma estallara en carcajadas.

Al no mencionar los sentimientos amorosos, se le preguntó sobre ellos. “Te diré algo: el amor es como el framboyán. ¿Lo conoces?”. Al responderle negativamente, dijo: “Pues te cuento que el framboyán primero florece y después le salen las vainas (los problemas)”. Esto generó más risas durante la conversación con doña María.

No dudó en recordar su edad, pero no para sentirse menos; por el contrario, quiere dejar claro que aunque “uno va de palo pa’ leña”, hay que sentirse bien porque no todos logran cumplir 100 años con juicio”. Esta afirmación fue respaldada por su hijo Mario.

“Realmente tiene una memoria excepcional; cuando uno olvida un número telefónico acude a ella y se lo sabe. Y no uno ni dos, sino varios”. Los pasatiempos han sido clave para prevenir el desgaste neurológico; verla resolverlos es sorprendente: incluso ubica las letras al revés.

En la vida de esta señora tan bien cuidada no todo ha sido fácil. Hace más de treinta años perdió a su hijo mayor en Estados Unidos, país donde también vivió durante muchos años. Se estableció allí en 1962 tras la muerte de Rafael Leonidas Trujillo.

Cuando falleció su hijo estaba en República Dominicana y esa noticia afectó durante mucho tiempo su característico buen humor. Hoy sus nietos por parte de él han llenado ese vacío manteniendo distancia respetuosa.

Actualmente vive con su hijo Mario; entre ellos existe una gran complicidad y una hermosa relación que llevó a doña María a afirmar sobre casarse otra vez: “Mario está de acuerdo conmigo; si no encuentro un hombre con cuartos, no me vuelvo a casar”. Nuevas carcajadas surgieron entonces.

Esta mujer nacida en 1926 en Las Matas de Farfán estuvo cerca de Trujillo, quien fue amigo de su padre. “Él se cayó en un río y fue mi papá quien lo salvó. Siempre venía a mi casa”. También fue amiga del doctor Joaquín Balaguer.

“Extraño el cariño de mi papá; él era loco conmigo”. Aunque esto le causó tristeza, continuó contando que Manuel Feliz Peña tuvo 46 hijos con 16 mujeres y entre ellos suman más de 250 nietos, biznietos y chornos.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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