Fuente: Hoy Digital
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denuncia una nueva ola de represión contra periodistas independientes en Cuba, ocurrida en los últimos días. Esta es la segunda serie de sucesos documentados por la organización desde finales de enero, en un contexto marcado por el agravamiento de la crisis económica y social en la isla, así como por el aumento de protestas ciudadanas.
Estos acontecimientos revelan un patrón constante de acoso estatal hacia quienes ejercen su derecho a informar y expresarse libremente.
Entre los casos más recientes destaca la detención de la periodista independiente Yunia Figueredo, el 10 de marzo, tras participar en una protesta ciudadana conocida como “cacerolazo”, según reportó Diario de Cuba. En esa misma jornada también fue arrestada la periodista Yania Suárez, aunque las autoridades aún no han aclarado su situación legal ni los cargos que se le imputan.
El 9 de marzo, la periodista Camila Acosta denunció que agentes de la Seguridad del Estado colocaron nuevamente un cerco policial frente a su domicilio en La Habana para impedir que saliera. Esta forma de vigilancia y restricción de movimientos se ha aplicado en diversas ocasiones contra ella.
Asimismo, el 7 de marzo el periodista Vladimir Turró sufrió una agresión física por parte de una funcionaria mientras documentaba supuestos actos de corrupción relacionados con servicios públicos. Según los informes, la agresora también destruyó su teléfono móvil durante el trabajo informativo del periodista.
La SIP manifestó además su preocupación por las presiones dirigidas a familiares de creadores digitales críticos con el gobierno. Recientemente, agentes del Estado citaron a declarar a la madre y a una amiga cercana de la youtuber Anna Bensi, mientras que el padre de Amanda Andrés Navarro, miembro del proyecto digital Fuera de la Caja, denunció visitas policiales acompañadas de advertencias y amenazas.
A estos hechos se suman denuncias recientes sobre mensajes intimidatorios enviados desde números desconocidos a la periodista Alejandra García, del medio independiente La Hora de Cuba. Este tipo de amenazas ha precedido en ocasiones anteriores a detenciones arbitrarias contra comunicadores.
“La reiteración de arrestos, cercos policiales, agresiones físicas y amenazas revela el uso sistemático del aparato estatal para amedrentar y silenciar a periodistas y comunicadores independientes”, afirmó Pierre Manigault, presidente de la SIP y vinculado al Evening Post Publishing Inc., con sede en Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos.
Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP y representante de la Organización Editorial Mexicana (OEM), destacó que “la persecución no solo afecta a los periodistas sino también a sus familiares y allegados, en una estrategia destinada a infundir miedo y promover la autocensura”.
El Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, difundido ayer por la SIP, clasifica a Cuba como un país con Alta Restricción que “ha normalizado las condiciones adversas para la libertad de expresión, sofisticando el ambiente restrictivo hasta casi impedir las manifestaciones ciudadanas que, aunque continúan existiendo, enfrentan nuevos obstáculos debido a la represión previa en un cerco institucional”.
La SIP es una entidad sin fines lucrativos dedicada a defender y promover la libertad de prensa y expresión en América. Agrupa a más de 1.300 medios del hemisferio occidental y tiene su sede en Miami, Florida, Estados Unidos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario