Fuente: Rosa Luna/rosa_luna@listindiario.com
ADP solicita reglamento para controlar el uso de redes sociales en escuelas y evitar distracciones
El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, resaltó que desde hace tiempo han pedido que se presente una iniciativa para establecer un reglamento que regule el uso de redes sociales en los centros educativos, con el propósito de evitar distracciones y conductas inapropiadas entre los estudiantes.
La ADP apoyó la propuesta del Ministerio de Educación sobre la regulación del acceso a celulares por parte de los alumnos dentro del aula. Esta misma postura fue expresada por la filial del gremio en Santiago.
Hidalgo afirmó que desde hace tiempo han solicitado que se proponga un reglamento que controle el uso de redes sociales en las instituciones educativas para evitar distracciones y comportamientos indebidos en los estudiantes.
“Como hemos expresado recientemente, la ADP apoya la regulación del acceso a redes sociales en el entorno educativo nacional para niños, niñas y adolescentes menores de edad, ya que la protección de los menores es una prioridad constitucional que debe ser garantizada por el Estado, la familia y la sociedad”, señaló Hidalgo al ser entrevistado por este medio.
El líder gremial aseguró que, en consonancia con el Código del Menor y la Constitución dominicana, podría diseñarse un mecanismo para limitar el uso de dispositivos electrónicos, evitando así que los niños enfrenten daños y riesgos asociados al uso excesivo de la tecnología.
“Aunque la ADP no busca prohibir herramientas tecnológicas como tabletas y computadoras entregadas por el Ministerio de Educación para apoyar el proceso pedagógico, sí consideran necesario restringir su uso para ocio digital y acceso a redes sociales”, indicó.
Destacó que corresponde al Ministerio de Educación presentar formalmente su propuesta para que el gremio pueda evaluarla y sugerir las modificaciones necesarias con el fin de proteger a los estudiantes del posible daño derivado del uso inadecuado de teléfonos celulares.
“Esperaremos que el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, someta el reglamento al Consejo Nacional de Educación para su análisis y podamos hacer las recomendaciones y consideraciones pertinentes”, añadió.
Se recuerda que la ADP se ha pronunciado previamente al respecto, señalando que el avance tecnológico debe estar alineado con objetivos pedagógicos. Hidalgo propuso la implementación de restricciones técnicas para impedir el acceso a plataformas de entretenimiento durante la jornada escolar.
Además, aclaró que no se pretende eliminar estas herramientas sino filtrar su contenido. Explicó que las tabletas y computadoras entregadas por Educación deben ser instrumentos educativos con limitaciones para prevenir su uso recreativo digital.
Filial Santiago
Por otro lado, la filial Santiago de la ADP valoró positivamente las declaraciones del ministro Luis Miguel De Camps sobre la presentación ante el Consejo Nacional de Educación de un reglamento para controlar el uso de dispositivos móviles en las aulas.
Miguel Jorge, presidente de esta filial, expresó en entrevista con Listín Diario que esta medida representa un avance importante tanto en lo académico como en materia de seguridad dentro de las escuelas.
“Los celulares son una fuente constante de distracción durante las clases porque mientras el maestro explica y guía al grupo, los estudiantes están pendientes del aparato”, manifestó.
En ese sentido, Jorge señaló que regular estos dispositivos en el ámbito escolar es pertinente para optimizar el proceso enseñanza-aprendizaje.
Sin embargo, sostuvo que si se integran adecuadamente en la planificación pedagógica, los recursos tecnológicos pueden resultar muy útiles dentro del aula.
“El uso tecnológico debe formar parte del plan elaborado por el docente y las actividades académicas desarrolladas en la institución educativa”, puntualizó.
Aunque regular los celulares puede traer desafíos, Jorge considera viable implementar esta medida si se cuenta con el acompañamiento adecuado de todos los involucrados.
El dirigente explicó que se deben establecer mecanismos que permitan mantener una comunicación fluida entre escuelas y familias sin afectar la educación.
“Existen formas para garantizar una comunicación constante y oportuna con los padres, asegurando así la integridad física y emocional de niños, niñas y adolescentes dentro y fuera del ámbito escolar”, indicó.
En ese sentido, enfatizó en fortalecer el vínculo entre comunidad, familia y escuela como vía para mejorar la educación y disminuir los índices de violencia social.
“Es imprescindible que comunidad, familia y escuela trabajen conjuntamente para avanzar tanto en lo educativo como en reducir los niveles de violencia presentes en nuestra sociedad”, afirmó.
Asimismo, Jorge destacó que otro aspecto clave para mejorar el sistema escolar es revisar el currículo educativo para adaptarlo a las circunstancias dominicanas actuales.
“El currículo debe reforzarse y ajustarse a nuestra realidad. Uno de los problemas es haber copiado mal currículos extranjeros con contextos diferentes, lo cual ha debilitado nuestro sistema educativo”, manifestó.
Agregó que el Ministerio de Educación debe atender diversas cuestiones pendientes en el sistema con miras a fortalecer la calidad del proceso formativo nacional.
El dirigente gremial también expresó preocupación por los retos relacionados con la seguridad derivados del uso de teléfonos móviles dentro de las escuelas.
Explicó que muchas veces estos dispositivos se emplean para divulgar situaciones internas sin contexto adecuado, lo cual puede causar reacciones inapropiadas desde afuera.
“Existen casos donde problemas podrían solucionarse internamente; sin embargo, lo primero que hace un estudiante con celular es llamar a sus padres u otros conocidos para comunicar lo ocurrido, frecuentemente distorsionando la información”, advirtió.
Finalmente, Jorge alertó sobre cómo estas comunicaciones pueden desencadenar respuestas externas que agraven conflictos dentro del entorno escolar.
“La llamada suele hacerse a grupos comunitarios vinculados al estudiante y ello puede provocar reacciones violentas verbales e incluso físicas contra docentes u otros alumnos”, concluyó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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