Fuente: Beatriz Castrillo/beatriz_castrillo@hola.com
Mabel de Holanda (57) es una de las integrantes más reservadas de la Familia Real holandesa. A lo largo de su vida ha enfrentado grandes adversidades marcadas por numerosas pérdidas, pero cada año en estas fechas regresa a la escena oficial para acompañar a su suegra, la princesa Beatriz, durante la entrega del Premio Príncipe Friso de Ingeniería, que honra la memoria de su difunto esposo, fallecido debido a las secuelas de un accidente de esquí ocurrido en febrero de 2013. En esta ocasión, también estuvo presente su hija menor, la condesa Zaria.
El príncipe Friso, hermano del rey Guillermo, era ingeniero mecánico y aeroespacial además de miembro del Real Instituto Neerlandés de Ingeniería Civil, motivo por el cual se otorga este galardón en su memoria. Este año los tres finalistas han sido la Dra. Kristen Steinbusch, Martijn Otten y Martine Stam. Asimismo, desde 2022 y por iniciativa de la princesa Mabel se estableció el Premio KIVI para Equipos Estudiantiles de Ingeniería que destaquen por su colaboración, innovación, impacto social y experiencia. Los finalistas en esta categoría son EduQuation, Formula Student Team Delft y Project March.
Como mencionábamos, la vida de la princesa Mabel ha estado marcada por durísimos golpes. No solo enviudó a los 45 años; cuando tenía apenas 9 años perdió a su padre súbitamente y en 2023 tuvo que despedirse de una de sus hermanas con quien mantenía un vínculo muy cercano. Sobre estos momentos difíciles recientemente comentó: “Hay momentos en los que pienso: ¡Dios mío! Ha sido muy, muy, muy oscuro a veces”.
Así, la princesa Mabel reaparece públicamente para rendir homenaje un año más a la memoria de su esposo. Además, destaca como activista en defensa de los derechos humanos dedicando sus esfuerzos a promover la igualdad, la libertad y proteger a los colectivos vulnerables. Paralelamente a sus actividades benéficas, Mabel ha desarrollado un notable talento para las inversiones que le ha permitido acumular una de las mayores fortunas en Europa, ganándose el apodo de una especie de Bill Gates dentro de la realeza.
El origen de su fortuna
Tras el fallecimiento de su esposo, Mabel heredó una considerable cantidad en acciones que supo invertir acertadamente en la empresa de pagos Adyen, generándole una riqueza estimada en 575 millones de euros y elevando su capital un 26%. Esto le permitió ascender posiciones en Quote 500 —la versión neerlandesa del ranking Forbes que evalúa millonarios— pasando del lugar 121 al 96. Actualmente posee alrededor de 365.000 acciones de esta compañía que alcanzó su máximo histórico durante la crisis provocada por el coronavirus, momento en el cual su patrimonio neto global llegó a los 1.000 millones de euros. Con el tiempo su fortuna ha disminuido algo debido a las fluctuaciones bursátiles y volatilidad del mercado; sin embargo aún cuenta con aproximadamente 800 millones de euros.
Además, Mabel está levantando una impresionante villa en Breukeleveen, un pintoresco municipio situado junto a los lagos Loosdrechtse Plassen. Aunque las obras están todavía en fases iniciales avanzan con buen ritmo. Según informan medios holandeses, esta residencia será una auténtica maravilla arquitectónica ya que contará con un sótano enorme totalmente bajo el nivel del mar donde habrá una sala de cine, gimnasio y bodega. En total tendrá casi 700 metros cuadrados habitables y estará revestida íntegramente en cedro rojo con balcones franceses y embarcadero propio.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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