Fuente: Hoy Digital
Con el toque del clarín, himnos, marchas y discursos patrióticos solemnes, este domingo el Instituto Duartiano (ID), en colaboración con la Armada de la República Dominicana (ARD), celebró el 182 aniversario del regreso victorioso de Juan Pablo Duarte al país tras la proclamación de la Independencia Nacional de 1844.
La ceremonia se realizó en el Santuario de las Tortugas Marinas, ubicado en la base naval de Sans Soucí, frente al mar Caribe, lugar donde se recordó aquel significativo 15 de marzo de 1844, cuando el fundador de la República puso fin a su exilio forzoso para incorporarse a las actividades del nuevo Estado.
En su discurso principal, Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano, señaló que después de proclamarse la Independencia Nacional, el líder trinitario retornó al país desde Curazao a bordo de la goleta “Leonor”, comandada por el patriota Juan Alejandro Acosta, llegando durante la noche del 14 de marzo de 1844 y desembarcando en la mañana del día 15.
Destacó la importancia del recibimiento que le ofrecieron el pueblo y las autoridades de entonces al líder trinitario, “momento en que las autoridades y todos los presentes escucharon en el puerto de Santo Domingo la exclamación ¡salve, padre de la Patria! pronunciada por el vicario general de la Arquidiócesis, Tomás de Portes e Infante”, argumentó.
Añadió que “al poner pie en tierra junto a los próceres Juan Isidro Pérez y Pedro Alejandrino Pina, desde la Fortaleza Ozama, debido a la investidura de Duarte, se dispararon 21 cañonazos; posteriormente se dirigió a la Plaza de Armas donde fue declarado jefe del Ejército de la República”, relató Gómez Ramírez, señalando también el contraste histórico de que, a pesar del entusiasmo popular, sus opositores en la Junta Central Gubernativa solo le concedieron el rango de general de brigada.
Por su parte, el contraalmirante Juan Gilberto Núñez, inspector general de la Armada de la República Dominicana (ARD), resaltó que el retorno de Duarte en 1844 no fue simplemente un regreso, sino un elemento clave para fortalecer el sentimiento patriótico y establecer las bases para la soberanía nacional.
El alto oficial, quien representó al comandante institucional vicealmirante Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez, añadió que “la Armada participó activamente en los eventos que dieron forma a la República; Juan Alejandro Acosta fue un trinitario valiente y digno que trabajó para que se institucionalizara la Marina desde los inicios mismos del Estado dominicano”.
Simbología y honor
El acto contempló un emotivo desfile militar dirigido por integrantes del Instituto Duartiano y autoridades navales, acompañado por las marchas interpretadas por la banda musical del cuerpo castrense y bajo predominio del ondear de la bandera nacional.
La colocación de una ofrenda floral ante el monumento al patricio, precedida por la ejecución del himno nacional, reafirmó el compromiso duartiano con el legado de independencia.
Para concluir y al ritmo del himno dedicado a Duarte, los asistentes lanzaron flores al viento que cayeron suavemente en las cálidas aguas del mar Caribe; gesto con el cual los duartianos junto con miembros de la Armada expresan tradicionalmente el simbolismo eterno de gratitud que tiene la nación hacia su fundador.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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