Fuente: Hoy Digital
Una familia dedicada a la pediatría: los Mena Canto y su legado médico
La familia Mena Canto está compuesta por pediatras que han atendido a generaciones enteras en clínicas, consultorios y salas de hospitalización. Los primeros en iniciar esta tradición fueron los doctores Rafael Mena, Blasina Canto de Mena y Rafael Mena Jr.
El ejemplo de sus padres, tanto como profesionales y seres humanos, motivó al hijo a convertirse en pediatra neonatólogo. “Salvar vidas y devolver la calidad de vida a mis pacientes ha sido la mayor satisfacción en mi carrera”, admite Mena padre. Su esposa Blasina, conocida por sus allegados como doctora Blanchy, comparte esa misma vocación. Juntos forman un equipo inseparable en la práctica médica.
Blasina
Graduada en la Universidad de Sevilla, España, y especializada en pediatría en Estados Unidos, para la doctora Blasina la pediatría es su verdadera pasión. Afirma con convicción: “soy pediatra y no pienso retirarme”. En su labor ha promovido desde las aulas universitarias hasta hospitales y clínicas un trato empático hacia cada niño y niña, “como si fueran parte de la familia”.
Defiende que un enfoque humanizado en salud debe incluir hablar con los padres en un lenguaje claro para educarlos mejor en el cuidado de sus hijos. Su mayor orgullo es su maternidad y su familia: sus hijos y su esposo Rafael.
A pesar de haber estudiado fuera del país, nunca contempló quedarse; ya en 1974 tenía claro que quería ayudar a los niños sin acceso a servicios médicos. Por aquel entonces la medicina contaba con poca evidencia científica, no se vacunaba sistemáticamente, había muchas enfermedades parasitarias y diarreas infantiles, pero ella contó con herramientas de gran calidad desde esos años.
Ciencia y amor
La pareja Mena Canto combina amor y ciencia con una profunda complicidad. Para ella no existe la medicina sin su esposo. Su hijo Rafaelito continúa el legado familiar: los tres ofrecen juntos atención profesional. Discutiendo temas científicos a fondo, finalmente llegan a consensos. En la familia Mena Canto predomina el debate médico serio. Además de Rafaelito, tienen otra hija llamada Liza.
Rafael Mena padre
Con más de cincuenta años ejerciendo como pediatra y esposo de Blachy, al regresar al país comenzó campañas educativas para evitar la sobremedicación infantil, el uso indiscriminado de antibióticos o fármacos innecesarios para estimular el apetito —prácticas comunes en los años 80 y 90.
Oriundo de Puerto Plata y graduado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) hace más de cinco décadas, confiesa estar profundamente enamorado de su esposa y admite sin reparos que “las mujeres son más inteligentes que los hombres”.
Ambos trabajan siempre juntos. Mena también ha tenido participación política desde posiciones izquierdistas y ha luchado por derechos gremiales. Sus ideales apuntan a cambios sociales que mejoren la calidad de vida y felicidad del pueblo dominicano.
Rafael Mena Jr., egresado de la Universidad Iberoamericana (Unibe) y orgulloso pediatra formado en Cincinnati Children’s Hospital, se certifica anualmente junto a sus padres para brindar atención médica con altos estándares. Le inquieta el reto que implica ofrecer buena medicina en República Dominicana; aunque ya se practica, considera preocupante cuando una familia busca una cama en una unidad pediátrica intensiva sin éxito. Cree que es una responsabilidad pendiente para las autoridades y el sistema sanitario local. Padre de Alexa, Olivia y Rafael junto a su esposa Sandra Villa, aspira a ser recordado como un excelente padre.
Para los Mena Canto, garantizar el acceso a servicios médicos de calidad sigue siendo un reto para la niñez dominicana. Promueven que los padres se eduquen para lograr niños más saludables. Para Rafael Mena padre, una prioridad urgente es reformar completamente la ley 87-01 sobre seguridad social. Desde su trabajo en la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip), lucha por proteger estos centros ante múltiples amenazas.
Su propósito
La doctora Blasina encuentra satisfacción en saber que todas las familias e hijos atendidos por ella hayan tenido felicidad.
Por su parte, el doctor Mena padre desea que no se olvide el esfuerzo de quienes han luchado por mejorar la salud infantil en el país.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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