Fuente: Hoy Digital
Por Dr. Ruben Rodriguez- Nutriólogo Clínico – Nutriólogo Renal – Obesólogo Dietista
Santiago de los Caballeros/ @drrubendarior
La enfermedad renal crónica representa uno de los problemas de salud con mayor incremento tanto en República Dominicana como en diversas naciones alrededor del mundo.
Generalmente, esta patología surge como consecuencia de dolencias muy comunes, tales como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la obesidad, las enfermedades cardíacas y el síndrome metabólico.
Cuando estas afecciones no se manejan correctamente, los riñones empiezan a perder progresivamente su capacidad para filtrar la sangre.
Con el paso del tiempo, esto puede desencadenar complicaciones significativas que afectan negativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
No obstante, existe una herramienta efectiva para ayudar a preservar la función renal: una alimentación adecuada.
Actualmente sabemos que una estrategia nutricional apropiada puede retrasar el deterioro renal, aliviar los síntomas y promover un bienestar general.
Lejos de tratarse de una dieta sumamente estricta, la nutrición renal moderna propone patrones alimenticios balanceados, adaptados a la cultura local y sostenibles a largo plazo.
Una tendencia que ha ganado popularidad es la alimentación flexitariana, un estilo que da prioridad a los alimentos vegetales —como verduras, frutas, cereales y legumbres— pero incluye cantidades moderadas de proteínas animales.
Este modelo alimenticio presenta múltiples beneficios para pacientes con enfermedad renal:
Disminuye la carga sobre los riñones
Reduciendo el consumo excesivo de proteínas animales y sodio, se aligera el esfuerzo que realizan los riñones para filtrar la sangre.
Protege la salud cardiovascular
Los pacientes con enfermedad renal tienen un riesgo elevado de sufrir enfermedades del corazón. Una dieta rica en vegetales y fibra contribuye a mejorar la salud cardíaca.
Favorece la salud intestinal y el control glucémico
Los alimentos vegetales aportan fibra y antioxidantes que benefician la microbiota intestinal, disminuyen la producción de toxinas y ayudan a estabilizar los niveles de glucosa, lo cual es crucial en quienes padecen diabetes.
Algunas sugerencias prácticas para elaborar un PLATO SALUDABLE enfocado en cuidar los riñones son:
Es fundamental comprender que no existe una única dieta válida para todos los pacientes con enfermedad renal.
Las necesidades nutricionales varían según el estadio de la enfermedad, resultados laboratoriales, presencia de diabetes o hipertensión y estado nutricional individual.
Por ello, el manejo debe realizarse bajo supervisión profesional.
Lo ideal es que cada paciente sea evaluado por un nutriólogo clínico especializado en enfermedad renal junto con un nefrólogo, quienes podrán personalizar el tratamiento adecuadamente.
Una nutrición correcta no solo ayuda a mantener la función renal.
También contribuye a aumentar los niveles de energía, conservar la masa muscular y mejorar la calidad de vida.
Con asesoría profesional y hábitos saludables, muchas personas con esta condición pueden vivir más tiempo y con mejor salud.
Esta columna pertenece a la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo.
Puede enviar sus consultas a: articulos@sodonuclim.org
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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