Fuente: Listin diario
Los precios del Texas cerraron este viernes con un aumento cercano a cinco dólares por barril respecto al cierre del lunes, alcanzando los 93.50 dólares. No obstante, en el balance semanal registró una caída del 0.49 %. En términos mensuales, acumula un incremento superior al 48 %.
El petróleo de Texas (WTI) experimentó este viernes una subida del 2,27 %, situándose en 98,32 dólares el barril, luego de una semana marcada por fluctuaciones derivadas de los ataques mutuos entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta iraní hacia países de la región, además de las medidas adoptadas por la Administración Trump para intentar contener el alza en el precio del crudo.
Al finalizar la sesión, los contratos futuros para abril mostraron un aumento de 2.18 dólares respecto al cierre previo, cuando cotizaban a 96.14 dólares por barril.
Este viernes, el Texas cerró casi cinco dólares por encima del registro del lunes, que fue de 93.50 dólares. Sin embargo, durante la semana acumuló una caída del 0.49 %. En el mes, ya suma más de un 48 % de ganancia.
Durante esta semana, el Texas rebasó en varias ocasiones la barrera de los 100 dólares; aunque debido a la alta volatilidad en las operaciones diarias, ningún día cerró por encima de esa cifra, mientras los inversores mantienen su atención centrada en la región del Golfo Pérsico.
El conflicto en Oriente Medio, que comenzó hace 21 días tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán, continúa impulsando al alza el precio del petróleo, especialmente debido al cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para aproximadamente el 20 % del transporte mundial de crudo y gran parte del gas.
Esta semana estuvo dominada por los ataques de Israel y Estados Unidos a refinerías de gas iraníes ubicadas en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en Asalouye, en la costa sur; estas instalaciones forman parte del mayor yacimiento gasífero mundial compartido entre Irán y Catar.
El Ejército iraní advirtió que no dejaría sin respuesta estos ataques y posteriormente llevó a cabo represalias este miércoles contra Emiratos Árabes Unidos y Catar, causando un incendio en la refinería de Ras Laffan —la principal planta de gas natural licuado del país— así como daños en un depósito de combustible para aviones en Riad.
Este jueves Irán señaló que las acciones tomadas hasta ahora representan solo “una fracción” de su capacidad y adelantó que si se producen nuevos ataques no habrá “restricciones” en su respuesta; asimismo, la Guardia Revolucionaria amenazó con destruir la infraestructura energética en el golfo Pérsico si se repiten agresiones contra sus instalaciones.
Por su parte, Trump afirmó que no volverá a atacar infraestructuras energéticas iraníes salvo que Teherán lance una ofensiva que provoque que Washington “con o sin ayuda o consentimiento de Israel” destruya Pars Sur.
Dado que la situación no parece resolverse pronto, el Gobierno estadounidense ha comenzado a evaluar medidas extraordinarias para reducir el precio del crudo como “eliminar” las sanciones sobre petróleo iraní ya en tránsito marítimo, estimado en cerca de 140 millones de barriles.
Además, EE.UU. anunció la liberación de 172 millones de barriles desde la Reserva Estratégica de Petróleo, sumándose a los 400 millones adicionales puestos a disposición por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Finalmente, el presidente suspendió por 60 días la Ley de la Marina Mercante de 1920, que obliga a que el transporte marítimo entre puertos estadounidenses se realice con barcos construidos, propiedad y tripulados por ciudadanos estadounidenses.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario