Fuente: Listin diario
En un mensaje dirigido a la nación, el presidente explicó que el conflicto ha generado una gran tensión en los mercados mundiales, particularmente debido a la situación en el paso de crudo por el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural a nivel global.
“Frente a este escenario será necesario aceptar ciertos sacrificios. No excesivos, no indiscriminados, pero sí inevitables”, declaró Abinader.
El mandatario detalló que estas presiones externas causarán impactos directos en la economía nacional.
“Se presentarán presiones en las tarifas eléctricas, en los costos del transporte y, en cierto grado, en los precios de los alimentos”, admitió.
Abinader recordó que República Dominicana posee una economía abierta y depende de las importaciones de combustibles.
“No establecemos esos precios, los recibimos. Y cuando estos aumentan, su efecto se traslada inevitablemente a nuestra economía”, afirmó.
El discurso ocurre días después de que el Gobierno realizara un segundo aumento en los precios de las gasolinas y el gasoil. Según explicó, estas modificaciones —entre 5.2 % y 6.7 %— pretenden disminuir el subsidio estatal en al menos 12,000 millones de pesos durante lo que resta del año.
Abinader recomendó que las empresas opten por modalidades de trabajo remoto para que la ciudadanía “pueda optimizar el uso de combustible”.
Aunque se han aplicado estos incrementos, Abinader aseguró que los combustibles siguen subsidiados, en ciertos casos por más de 100 pesos por galón, y destacó que el gas licuado de petróleo (GLP) mantendrá su precio sin cambios debido a su repercusión en los hogares más vulnerables.
El presidente advirtió que el aumento del petróleo, que pasó de un estimado de 65 dólares por barril en el presupuesto de 2026 a cerca de 100 dólares, implica un costo fiscal creciente que podría poner en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas si no se efectúan ajustes.
“El Gobierno asumirá la mayor parte del esfuerzo, pero también se requiere una responsabilidad compartida”, señaló.
Además, anunció que el Ejecutivo implementará un conjunto de medidas para mitigar el impacto. Entre ellas está mantener la estabilidad macroeconómica y proteger a los sectores más vulnerables mediante la reasignación de unos 10,000 millones de pesos del presupuesto, sin incrementar el gasto total.
También informó sobre la puesta en marcha de un subsidio inicial sobre fertilizantes por un monto de 1,000 millones de pesos con el propósito de evitar que el aumento internacional se refleje en mayores precios alimentarios.
Paralelamente, aseguró que se mantendrá la inversión pública como motor del crecimiento económico a pesar del contexto internacional desfavorable.
Abinader recordó que en 2025 el Gobierno destinó 11,500 millones de pesos para subvencionar combustibles y 105,000 millones para el sector eléctrico. En lo corrido de 2026, el subsidio a los combustibles ya suma alrededor de 4,000 millones de pesos.
A pesar del panorama actual, el presidente afirmó que el país cuenta con recursos para afrontar la crisis, destacando su liquidez, acceso a financiamiento internacional y reservas superiores a los 16,000 millones de dólares.
“El país está preparado para enfrentar este tipo de situaciones”, manifestó.
El Gobierno seguirá tomando decisiones orientadas a proteger la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias dominicanas, concluyó Abinader, aunque insistió en que el contexto internacional obligará a efectuar ajustes.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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