Fuente: Listin diario
El presidente del Consejo del Poder Judicial también resaltó que la independencia judicial no representa un privilegio para los jueces, sino una protección fundamental para la ciudadanía y el Estado.
Luis Henry Molina, presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), afirmó que la justicia solo se considera legítima cuando cada participante cumple su función respetando las normas del debido proceso.
El titular del Consejo del Poder Judicial reiteró que la independencia de la judicatura es más que un derecho de los magistrados, es una garantía para la sociedad y el Estado.
Molina expresó estas ideas al presidir la XXXVII Juramentación de Abogados, dedicada en esta ocasión a honrar la memoria del reconocido jurista Juan Manuel Guerrero.
El magistrado destacó que el proceso judicial constituye una de las creaciones más valiosas del Estado de derecho, donde cada actor cumple un papel indispensable: el juez decide, el Ministerio Público acusa y el abogado defiende.
“Este equilibrio institucional es una de las garantías fundamentales de la justicia, porque evita que una sola voz domine el proceso”, añadió el presidente del alto tribunal.
Afirmó que este balance permite que las resoluciones se produzcan a partir del contraste de argumentos, la valoración de pruebas y el respeto a las normas vigentes.
No obstante, advirtió que esta armonía es delicada y solo se sostiene cuando cada parte reconoce sus límites; si no, el proceso se transforma en un espacio de confrontación personal en lugar de ser una vía para resolver conflictos sociales.
Invitó a los abogados recién juramentados a actuar con prudencia, entendiendo que tras cada expediente existen personas reales y decisiones con impacto en sus vidas.
“Deben proceder con método, respetando las reglas jurídicas y las garantías procesales; y con firmeza, para resistir presiones, prejuicios o tentaciones que puedan desviarlos del deber legal y la integridad”, subrayó.
Molina señaló que la justicia debe mantener el equilibrio entre estas tres virtudes, ya que su fuerza no radica en la severidad de las sentencias, sino en la honestidad e imparcialidad de quienes las dictan. En ese sentido, puntualizó que no es la ausencia de leyes lo que debilita un sistema judicial, sino la falta de integridad.
Juan Manuel Guerrero de Jesús fue un jurista destacado y académico, profesor de Derecho Administrativo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), cuya labor dejó una huella significativa tanto en la judicatura como en el ámbito académico.
El presidente de la Suprema lo describió como un “jurista completo” que vivió el sistema judicial en toda su complejidad, desde su etapa como estudiante, defensor y miembro del Ministerio Público, hasta juez y docente.
“Su experiencia le permitió entender que la justicia no depende de un solo actor, sino que es producto de un equilibrio institucional”, afirmó Molina.
Durante la ceremonia, que contó con la presencia de familiares del homenajeado, fueron juramentados 1,254 abogados (686 mujeres y 568 hombres), reflejando el creciente protagonismo femenino en la comunidad jurídica.
En modalidad presencial participaron 306 profesionales, mientras 948 lo hicieron virtualmente, consolidando esta opción como un mecanismo eficaz para facilitar el acceso institucional.
El evento tuvo lugar en la Sala Augusta y fue transmitido en vivo mediante el canal oficial de YouTube de la institución.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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