Fuente: Hoy Digital
Llega a Netflix una miniserie creada por los hermanos Duffer, célebres por Stranger Things.
La producción lleva por título Algo terrible está a punto de suceder y se inscribe dentro del género de terror puro, explorando psicológicamente los miedos existenciales mediante una narración que se convierte en una experiencia angustiante.
Conformada por ocho episodios de duración variable entre cuarenta y cincuenta y ocho minutos, la trama sigue a Rachel, interpretada por Camila Morrone (Todos quieren a Daisy Jones), quien viaja con su pareja Nicky (Adam DiMarco) hacia una cabaña familiar remota para celebrar su boda.
Rachel y Nicky inician un recorrido por carretera rumbo a la cabaña donde se realizará una íntima reunión, aunque desde el inicio el entorno adquiere un aire inquietante.
En el capítulo inicial, el viaje se ve perturbado por hechos desconcertantes como el descubrimiento de un bebé encerrado dentro de un automóvil junto a un bar desierto y la aparición de notas alarmantes, destacando un mensaje escrito con sangre que advierte: “No te cases con él”.
Asimismo, la pareja llega a una casa mucho más grande de lo previsto, que recuerda al Overlook Hotel de El resplandor, con pasillos curvos y un retrato familiar que exhibe una silla vacía, elementos que subrayan la atmósfera siniestra de la serie.
La familia de Nicky, integrada por personajes enigmáticos como la matriarca Victoria (Jennifer Jason Leigh) y el impredecible Boris (Ted Levine), contribuye a aumentar la incomodidad de Rachel.
La narrativa incorpora motivos clásicos del terror, como taxidermias vigilantes (los lobos irlandeses disecados cuya mirada Rachel debe evitar) y rituales familiares cargados de simbolismo, reforzando esa sensación constante de amenaza.
La serie utiliza con eficacia imágenes perturbadoras y una edición que eleva la tensión, aspectos potenciado por la música de Colin Stetson, compositor de la banda sonora del filme de culto Hereditary.
El relato avanza desmantelando la falsa normalidad mediante pequeños detalles: los hermanos de Nicky, Portia la entrometida y Jules el traumatizado, son presentados con diálogos profundos que revelan historias pasadas marcadas por el terror, especialmente el episodio infantil de Jules con el Sorry Man, un espectro obsesionado con hallar a su esposa entre las entrañas de otras novias. La presencia de Nell, exnovia de Nicky y actual esposa de Jules, aporta ambigüedad a las relaciones familiares.
Esta serie producida en Estados Unidos destaca por contar con un equipo creativo formado íntegramente por mujeres en su creación y dirección, encabezadas por Haley Z. Boston como ‘showrunner’, y apoyadas por directoras como Weronika Tofilska, Axelle Carolyn y Lisa Brühlmann.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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