Fuente: Hoy Digital
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el cáncer de mama como una enfermedad que surge cuando las células mamarias experimentan modificaciones que ocasionan un crecimiento descontrolado, formando tumores que pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo si no se detectan y tratan oportunamente.
La doctora María Ysabel González Curi, radióloga especializada en mama, señala que es fundamental que las personas estén informadas y tengan acceso a tecnologías diagnósticas avanzadas. La autoexploración representa el primer paso para la prevención. Este tipo de cáncer es el más frecuente entre las mujeres y causa una elevada mortalidad; lo preocupante es que muchas pacientes acuden en etapas avanzadas de la enfermedad.
Atención a bultos
La doctora González Curi resalta que cualquier bulto, dolor, secreción o alteración en la piel debe motivar una consulta médica inmediata. Saber cómo realizarse una palpación correcta permite identificar masas o cambios inusuales, aunque esto no sustituye los estudios médicos. Es crucial no pasar por alto los síntomas, incluso después de haberse realizado una mamografía recientemente.
El conocimiento del propio cuerpo es el punto de partida para la educación sobre el cáncer de mama. Aprender a palparse adecuadamente facilita la detección de cualquier anormalidad. La especialista insiste en que la detección temprana puede salvar vidas.
Detectar el cáncer de mama en etapas iniciales incrementa ampliamente las posibilidades de curación. En países desarrollados, las campañas de sensibilización junto con el acceso a la mamografía son herramientas esenciales para el diagnóstico. Esta prueba es la más efectiva para identificar el cáncer antes de que aparezcan síntomas. Con las nuevas tecnologías, optimizadas mediante inteligencia artificial, se obtienen imágenes detalladas que permiten localizar tumores que podrían pasar inadvertidos con métodos tradicionales. Además, se puede realizar tomosíntesis o mamografía 3D, una técnica que combina imágenes bidimensionales con tomográficas para ofrecer una visualización más completa del tejido mamario.
Métodos complementarios
Aunque la mamografía es el estudio principal, existen otras técnicas que complementan el diagnóstico. La ecografía mamaria ayuda a diferenciar entre lesiones sólidas y quísticas, especialmente en mujeres menores de 35 años o gestantes. Por otra parte, la resonancia magnética (RM) de mamas se emplea en situaciones específicas como la evaluación preoperatoria o cuando los hallazgos son dudosos. La doctora González Curi destaca que la biopsia estereotáctica guiada por mamografía con contraste permite obtener muestras de tejido de lesiones sospechosas visibles únicamente con este tipo de estudio.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario