Fuente: Listin diario
El secretario de Estado de Estados Unidos, cuyo origen es cubano por sus padres que emigraron al país norteamericano, atribuyó los cortes eléctricos y la falta de suministros en Cuba a “infraestructuras de los años 50 y 60 que no han recibido ningún mantenimiento”.
Marco Rubio, responsable de la diplomacia estadounidense, afirmó este viernes que “quizás este sea el momento adecuado” para un cambio político en Cuba, y enfatizó que el sistema de gobierno vigente limita el progreso económico del país.
“Es necesario modificar el sistema que dirige la nación y transformar el modelo económico actual. Esa es la única vía para que la población tenga un futuro mejor. Hemos expresado esto claramente y con insistencia durante muchos años, y tal vez ahora haya una oportunidad para lograrlo”, declaró Rubio antes de abordar su avión en las afueras de París tras participar en una reunión del G7.
El secretario de Estado, descendiente de cubanos emigrados a EE.UU., señaló que los problemas de desabastecimiento y apagones en Cuba se deben a “las infraestructuras construidas en los años 50 y 60 que no han contado con mantenimiento alguno”.
“Tenemos metas establecidas, estamos muy cerca de alcanzarlas y será pronto”, subrayó sin revelar detalles porque, según comentó, corresponde al Departamento de Guerra estadounidense.
Sobre otro foco geopolítico delicado, indicó que Irán ha enviado “mensajes” que evidencian su interés en una solución diplomática al conflicto con Estados Unidos e Israel, aunque hasta ahora no ha respondido al plan propuesto por Washington para poner fin a la guerra.
“Todavía no hemos obtenido respuesta. (…) Hemos intercambiado mensajes y señales del sistema iraní, o lo que queda de él, que muestran su disposición a dialogar sobre ciertos temas”, afirmó.
Consultado acerca del rol estadounidense en la restauración de la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, el secretario afirmó que su país no asumirá un liderazgo en esa tarea.
“No tenemos que liderar ese esfuerzo; estaremos encantados de participar. Existen muchos países, no solo miembros del G7 sino también naciones asiáticas, que corren riesgos significativos con el cierre del estrecho y deberían contribuir más para garantizar que siga siendo un paso seguro”, declaró Rubio.
En consonancia, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, había señalado poco antes en otra rueda de prensa que hay un amplio consenso entre los países del G7 y sus socios para proteger la libertad de navegación como “un bien común” en el estrecho de Ormuz.
En las discusiones sobre la situación en Ormuz participaron no solo los ministros de Relaciones Exteriores de los países integrantes del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón), sino también representantes de Brasil, Corea del Sur, India y Arabia Saudí, directamente afectados por la coyuntura regional; además de la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Barrot recordó que para Francia la reanudación del tráfico marítimo en Ormuz probablemente se logrará mediante un sistema de “escolta” para los barcos, con el objetivo de garantizar la seguridad y permitir la vuelta del comercio lo antes posible “una vez alcanzados los objetivos militares por parte de Estados Unidos”.
Ubicado entre Irán y Omán, el estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos clave para el comercio mundial; su estabilidad es fundamental para asegurar el suministro energético global y otros productos esenciales.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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