Fuente: La Jornada/la_jornada@lajornadadeoriente.com.mx
Nueva York y Washington. Una pancarta que decía “El cambio de régimen empieza en casa” fue uno entre innumerables mensajes de rechazo y resistencia al gobierno de Donald Trump durante la masiva protesta nacional “No a los reyes”, que se llevó a cabo este sábado en más de 3 mil manifestaciones a lo largo de Estados Unidos. Los organizadores esperaban que esta jornada fuera la mayor movilización nacional en la historia del país.
La diversidad de consignas mostró un gran coro disperso que se unió momentáneamente para oponerse a Trump y su agenda derechista, tanto en temas internos como externos. Se escucharon frases como “Alto a la guerra contra Irán”, “ICE [la agencia de control migratorio] no es bienvenida aquí”, “Vota para defender la democracia”, “Manos fuera de Cuba” y “Manos fuera de Nueva York” — esta última repetida con el nombre de otras ciudades como Mineápolis, Chicago, Los Ángeles, en referencia a las “invasiones” de agentes federales encubiertos enviados por la Casa Blanca — además de otras que se burlaban del mandatario y sus colaboradores o señalaban su relación con pederastas y el escándalo del caso Epstein. Entre las más simples destacaron “Fuck Trump” y “Aquí no hay reyes”. Las consignas se expresaron en inglés, español y varios otros idiomas propios de esta ciudad inmigrante.
En Nueva York, decenas de miles — una organización convocante estimó unas 350 mil personas — marcharon desde Central Park hasta la Calle 34, atravesando Times Square, alcanzando tal magnitud que fue necesaria una marcha paralela por Broadway, ocupando ambas avenidas completamente. Participaron contingentes diversos: sindicalistas del sector servicios, empleados universitarios, maestros de escuelas públicas, junto con grupos de trabajadores indios y bangladesíes, organizaciones solidarias con Palestina, colectivos por derechos civiles y libertades, agrupaciones judías pacifistas y defensoras de inmigrantes, asociaciones de personas mayores, entre otros. Figuras reconocidas como el actor Robert DeNiro, el líder de derechos civiles reverendo Al Sharpton y la procuradora estatal Letitia James estuvieron presentes, marchando detrás de pancartas que proclamaban “protegemos a nuestra democracia”.
Antes del inicio de la marcha, DeNiro declaró en conferencia de prensa: “Otros presidentes han atentado contra los límites constitucionales de su poder, pero ninguno ha representado una amenaza existencial para nuestra libertad y seguridad”. Además afirmó: “Tiene que ser detenido, y detenido ya”, responsabilizando también al liderazgo del Congreso y a otros “golpeadores” vinculados a su gobierno.
En Minneapolis y Saint Paul (Minnesota), elegidas como epicentro nacional por ser ejemplo destacado de resistencia civil no violenta frente al despliegue federal antimigrante en estas llamadas ciudades gemelas bajo la administración Trump, participaron unas 200 mil personas. El acto fue encabezado por figuras nacionales como el senador socialista demócrata Bernie Sanders, Bruce Springsteen, Jane Fonda, Tom Morello y el gobernador Tim Walz, ex candidato a vicepresidente. Springsteen interpretó su nueva canción “Las calles de Minneapolis” (https://www.youtube.com/watch?v=wWKSoxG1K7w) y concluyó con gritos como “Fuera ICE ahora”, reportaron medios locales.
Durante el evento, Sanders expresó: “Como todos aquí saben, estamos viviendo un momento sin precedentes y peligroso en la historia estadounidense. En muchos sentidos, el futuro de nuestro país y del mundo entero está en juego — las decisiones que tomemos ahora definirán cómo será ese futuro”.
En Chicago miles compartieron estos mensajes; el evento culminó en el Parque Grant con palabras del alcalde Brandon Johnson destacando la magnitud de esta manifestación popular contra Trump y su administración.
En Los Ángeles se organizaron más de 40 actos en toda la zona metropolitana, desde Beverly Hills hasta Hollywood. En Portland (Oregón), algunos manifestantes usaron disfraces principalmente de ranas que se hicieron virales tras emplearlos para ridiculizar acusaciones oficiales que calificaban a activistas pro-inmigrantes como “terroristas” o miembros de la “izquierda radical”.
En Washington, entre varias pequeñas protestas dispersas por la ciudad, un grupo marchó hacia la base militar donde reside el asesor presidencial responsable de las políticas antimigratorias coreando mensajes como “se tiene que ir” y “tenemos a la gente afuera de tu puerta”.
Igualmente relevantes fueron las manifestaciones “No a los reyes” en pueblos y pequeñas ciudades de Idaho, Texas, Pensilvania, Georgia, Kentucky, Misisipi, Connecticut, Nebraska y miles más a lo largo del país.
Los organizadores — cuya lista puede consultarse en www.nokings.org — subrayaron que esta jornada no es un punto final sino un “acto masivo de desafío” destinado a fortalecer un movimiento sostenido de oposición y resistencia similar a las dos movilizaciones previas realizadas el año pasado. En Minneapolis Sanders declaró: “Hoy 28 de marzo del 2026 millones están en las calles exigiendo libertad, democracia y justicia… Este día no marca el fin sino solo el comienzo”. De hecho ya están convocando foros, reuniones y talleres formativos por todo el país para evaluar estrategias futuras.
Los organizadores confiaban en que la participación total superara la del anterior día “No a los reyes” ocurrido en octubre 2025 — cuando aproximadamente 7 millones salieron a las calles — posicionándose así como la protesta más grande registrada hasta ahora en Estados Unidos.
Según datos preliminares reportados por los convocantes lograron esa meta con una cifra cercana a 8 millones participantes repartidos en más de 3 mil 300 eventos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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