Fuente: Listin diario
En 2025 fallecieron tres pacientes y en lo que va de este año se contabilizan dos. La tasa de mortalidad se sitúa alrededor del 0.0046%.
Cada año, República Dominicana registra entre 60 mil y 65 mil personas que se someten a procedimientos estéticos, siendo la liposucción la intervención más solicitada actualmente, seguida por la mamoplastía para aumento o reducción de senos y, en tercer lugar, la abdominoplastía.
Estos datos ubican al país como líder en el Caribe en cuanto a cirugía plástica, segundo en Latinoamérica y décimo noveno a nivel mundial, según estudios realizados; mientras que el riesgo de muerte asociado a estas intervenciones es considerado bajo.
Según registros del Ministerio de Salud Pública, en 2025 se notificaron tres muertes relacionadas con procedimientos estéticos y hasta la fecha en 2026 se han reportado dos casos similares.
Al extrapolar estos casos al promedio anual de 65 mil intervenciones, se estima una mortalidad cercana al 0.0046%, explicó el doctor Severo Mercedes, director de la Escuela de Medicina Estética, Plástica y Reconstructiva y ex presidente de la Sociedad Dominicana que agrupa a los especialistas del área, destacando que la mayoría de estos incidentes ocurren con profesionales no certificados por esta entidad.
Según informes de sociedades médicas internacionales, el riesgo promedio de mortalidad por cirugías estéticas oscila entre 0.002% y 0.006% (muy inferior al 1%, por lo que se considera bajo) y varía según el tipo de procedimiento realizado.
Actualmente, la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva cuenta con 291 miembros. El país dispone de 73 centros autorizados para cirugías plásticas y 36 casas de recuperación habilitadas por el Ministerio de Salud Pública.
“La mayoría de los pacientes con complicaciones se han puesto en manos de cirujanos plásticos no certificados por la sociedad médica, es decir, intrusos”, subrayó con énfasis el doctor Mercedes, resaltando la importancia de que los pacientes verifiquen la documentación del centro y del especialista antes de someterse a cualquier procedimiento.
Recordó que existen numerosos centros autorizados por Salud Pública y que la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva publica en su sitio web el listado de sus miembros; por lo tanto, los pacientes deben confirmar con quién y dónde realizarán la intervención.
El doctor Mercedes señaló que, aunque ocasionalmente surgen escándalos públicos vinculados a eventos adversos o fallecimientos, la tasa de mortalidad en el país es baja considerando el volumen de procedimientos realizados; sin embargo, cualquier caso es lamentable.
Destacó que la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica fue fundada en 1978 y que la Residencia en Cirugía Plástica comenzó el 31 de enero de 1977, trabajando siempre coordinadamente entre ambas instituciones.
La mayoría de quienes se someten a cirugías estéticas o plásticas son dominicanas; también acuden pacientes internacionales provenientes principalmente de Estados Unidos, España, Italia y diversas islas del Caribe.
Al describir los procedimientos más comunes, Mercedes indicó que la liposucción es la cirugía estética más realizada en República Dominicana; seguida por la mamoplastía —primero aumento y luego reducción— y luego la abdominoplastía.
“Con una aclaración: tras la aprobación el año pasado de la Resolución 624-02 que autoriza a las ARS cubrir gran parte del costo para pacientes del régimen contributivo con gigantomastia, hipertrofia mamaria sintomática y ginecomastia, ha aumentado el número de intervenciones para reducción mamaria.”
El doctor Severo, especialista también en derecho médico, explicó que la mayoría de las complicaciones provienen de profesionales no certificados como cirujanos plásticos ni miembros activos de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.
“Aprovecho esta oportunidad para destacar que una herramienta clave para garantizar calidad en los servicios médicos es la recertificación profesional”, afirmó Mercedes, al criticar a la anterior directiva del Colegio Médico Dominicano (CMD) por obstaculizar este proceso.
Indicó que esa interferencia ha frenado el avance en las evaluaciones periódicas destinadas a mantener actualizados a los profesionales ya certificados.
Explicó que el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (Mescyt) es quien otorga las certificaciones iniciales, mientras que el Consejo Nacional de Recertificación Médica (Conarem), entidad estatal compuesta por siete instituciones, se encarga del proceso de recertificación.
Mencionó que hasta ahora solo cien médicos se han recertificado —cuando él dirigía Conarem— y aunque dejó un registro con 1,293 expedientes pendientes al salir el año pasado, no se ha avanzado ni certificado a ningún nuevo profesional desde entonces.
Resaltó que actualizarse médicamente asegura calidad en los servicios porque permite diagnósticos precisos, tratamientos inmediatos y mejores pronósticos para los pacientes.
“Los pacientes siempre deben asegurarse de que su cirujano sea miembro activo de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica; ese listado está disponible en su página web. Nosotros garantizamos atención personalizada y servicios con altos estándares”, concluyó el cirujano plástico.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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