Fuente: Hoy Digital
Nueva variante BA.3.2 del SARS-CoV-2, denominada “Cicada”, detectada en 25 estados de EE. UU. durante comienzos de 2026
La presencia de esta variante, que presenta numerosas mutaciones en la proteína spike, está registrada en varios grupos poblacionales a lo largo del país y se encuentra bajo observación por su potencial para eludir la inmunidad adquirida mediante vacunación o infecciones previas.
En diciembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó a BA.3.2 como “variante bajo monitoreo” debido a sus mutaciones particulares. Su aparición se da en un escenario con una vigilancia epidemiológica menos intensa, tras la circulación predominante de linajes como JN.1 y LP.8.1 durante 2024 y parte de 2025, conforme a datos oficiales y la plataforma global GISAID.
Síntomas asociados a la variante BA.3.2 de COVID-19
Problemas gastrointestinales, tales como diarrea y náuseas.
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19 a finales de 2019, la OMS ha registrado la aparición constante de nuevas variantes del SARS-CoV-2 con mutaciones en la proteína spike, lo que genera diversidad antigénica y mecanismos para evadir el sistema inmunológico; esto obliga a revisar y actualizar periódicamente las vacunas contra el COVID-19.
La proteína spike es el blanco principal de los anticuerpos neutralizantes provocados por infecciones anteriores o vacunación, y sus mutaciones pueden influir en la capacidad del virus para transmitirse y evitar la respuesta inmune. En diciembre de 2021, la variante B.1.1.529 (Omicron), que cuenta con alrededor de 32 mutaciones en esta proteína, comenzó a desplazar a las cepas previas al Omicron, evadiendo los anticuerpos inducidos por infecciones o vacunas y causando un aumento en casos y hospitalizaciones (1). Posteriormente surgieron las variantes XBB (2022) y BA.2.86 (2023), motivando actualizaciones en las vacunas para incluir estos linajes emergentes (2 – 4).
El linaje BA.3.2 deriva de BA.3, que apareció y circuló brevemente junto a BA.1 y BA.2 a finales de 2021 y principios de 2022. Esta subvariante destaca por mejorar el escape inmunitario in vitro, mostrando una reducción en la neutralización por anticuerpos del suero humano generados por las vacunas actuales contra el COVID-19 (5).
Los CDC emplean un sistema multimodal de vigilancia genómica para seguir la evolución del SARS-CoV-2, identificando la aparición y propagación de variantes con cambios genéticos significativos tanto en Estados Unidos como internacionalmente (3, 4). Este informe detalla la detección y circulación de BA.3.2 y sus sublinajes relacionados en EE.UU. y globalmente entre noviembre de 2024 y febrero de 2026.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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