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Líderes religiosos analizan la situación social en el país

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El púlpito también se utilizó para reflexionar acerca del papel de la iglesia y hacer un llamado al perdón y a la solidaridad con los marginados.

Fuente: Hoy Digital

Cada Viernes Santo, representantes de la Iglesia Católica ofrecieron el Sermón de las Siete Palabras, basado en las últimas frases de Jesús antes de su crucifixión, donde abordaron críticas sociales sobre los principales problemas que afectan a la sociedad y el actuar de las autoridades.

El púlpito también se utilizó para reflexionar acerca del papel de la iglesia y hacer un llamado al perdón y a la solidaridad con los marginados.

El evento comenzó con la bendición del Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán. La bienvenida estuvo a cargo del padre Cecilio De los Santos, Vicario Episcopal del Clero.

Los mensajes se fundamentaron en las expresiones: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”; “Hoy estarás conmigo en el paraíso”; “Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, ahí tienes a tu madre”, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”; “Tengo sed” y “Todo está consumado”.

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El arzobispo Morel Diplán instó a valorar especialmente el sufrimiento divino en este momento que calificó como crucial para la humanidad, en el que es necesario proteger la vida por encima de la muerte.

Esta tradición católica invita a meditar sobre las palabras de Cristo y a reflexionar acerca de las realidades sociales.

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. El vicario episcopal centró su mensaje en condenar la violencia, la corrupción y el abandono social de grupos vulnerables. Criticó a la Iglesia cuando se aleja del evangelio y los más necesitados, destacando que en ocasiones puede acercarse demasiado al poder. Asimismo, señaló la carencia de valores en los jóvenes y la influencia negativa de las redes sociales. Reprobó la proliferación de armas y drogas, así como la degradación ambiental.

“Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Este sacerdote dedicó su prédica a denunciar la desigualdad económica que afecta a trabajadores con bajos ingresos frente a los elevados salarios de funcionarios públicos. También criticó las condiciones precarias de los hospitales públicos, donde los pacientes sufren mala atención. Además, cuestionó que se invierta en grandes obras mientras persisten necesidades básicas como salud, educación y vivienda en muchas comunidades.

“Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, ahí tienes a tu madre”. El líder religioso enfocó su mensaje en las condiciones económicas y emocionales vulnerables que enfrentan muchas mujeres, quienes deben asumir solas la educación de sus hijos y el cuidado de enfermos y ancianos. Añadió la violencia ejercida por parejas o exparejas, que en muchos casos termina con la pérdida de vidas femeninas. Hizo un llamado a reconocer la dignidad de la mujer.

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. En esta expresión, el padre lamentó la falta de oportunidades para los jóvenes, las muertes por accidentes viales, los bajos salarios y el abandono hacia los indigentes. Afirmó que hoy más que nunca el pueblo dominicano se siente desamparado mientras los pobres son quienes más sufren sacrificios. “El grito de Jesús recoge el clamor de todos los hombres, de los marginados de la sociedad”, señaló.

“Tengo sed”. Bajo esta frase, una religiosa criticó a los políticos que abusan del poder y denunció la desconexión entre quienes gobiernan y las necesidades populares. También condenó la violencia intrafamiliar y los feminicidios que dejan huérfanos. Señaló que muchos jóvenes buscan refugio en las redes sociales debido al vacío emocional y la falta de verdaderos modelos a seguir. Indicó que no todo está perdido e invitó a renovar la fe en Dios y Jesús.

“Todo está consumado”. El reverendo mencionó los principales retos sociales que afronta el país: delincuencia e inseguridad, incremento en feminicidios, desempleo con bajos salarios, elevado costo de la canasta básica e inflación. En cuanto al medio ambiente pidió actuar con urgencia frente al deterioro ecológico mediante el cumplimiento estricto de leyes y trabajo conjunto entre ciudadanía, empresas y autoridades.

“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Frente a lo que describió como una sociedad herida emocionalmente, una religiosa exhortó a recuperar la amabilidad para evitar cargar con el peso ajeno y evitar lastimar con gestos o palabras. Asimismo denunció el impacto negativo del contenido explícito y obsceno que incita excesos y daña la inocencia de niños y jóvenes. Llamó a fortalecer la estructura familiar como base fundamental para una sociedad más justa.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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