Fuente: Edición Impresa/edicion_impresa@yucatan.com.mx
NUEVA YORK (EFE). — Decenas de personas aguardan con teleobjetivos, cámaras y prismáticos para captar imágenes de la nueva sensación neoyorquina. No se trata de una celebridad del cine ni de un político destacado, sino de un ave de apenas 20 centímetros que se ha vuelto viral en redes sociales por su peculiar movimiento rítmico al caminar.
Este es el caso de la Chocha del Este (Scolopax minor), un pájaro con plumaje en tonos café, gris y negro que imita a la perfección las hojas secas y el suelo, y que hace una pausa en el céntrico Bryant Park durante su ruta migratoria.
“Son muy adorables; tienen ojos grandes, similares a los de un conejo o un ciervo. Poseen un pico largo y simpático, y son bastante gorditos y redondeados”, describe el naturalista urbano Gabriel Willow.
“Lo más llamativo es que cuando caminan mueven todo el cuerpo. Hay numerosos videos en TikTok e Instagram con música disco o hip-hop, parece que están danzando. Por eso la gente se ha enamorado de esta ave bailarina”.
Willow, quien lleva veinte años guiando excursiones para observar aves, señala que cada primavera y otoño alrededor de 150 especies pasan por este parque ubicado en pleno Manhattan, y que “casi todas hacen solo una breve parada durante la migración”.
“Hace décadas comenzamos a ver Chochas del Este, pero probablemente antes pasaban desapercibidas. El año pasado se hicieron muy populares y este año han alcanzado otro nivel”, comenta.
Durante años, las caminatas guiadas por Willow para ver estas aves contaban con un promedio de veinte participantes, pero el año pasado la cifra ascendió a más de 100 y este año, en la primera excursión del viernes pasado, se anotaron cerca de 650 personas.
“Había guardias organizando las filas. El ave tenía incluso personal de seguridad a su lado y la gente esperó dos horas solo para acercarse y verla”, relata Willow, quien lamenta que la mayoría de los asistentes solo pudo observar al pájaro dormido, dado que son aves nocturnas.
El grupo de admiradores de esta especie incluye desde adolescentes que la descubrieron por TikTok hasta jubilados aficionados a la observación de aves.
“Vengo desde Baltimore (a cuatro horas de Nueva York). Es una de mis aves favoritas y cuando supe que había una en Bryant Park aproveché mis vacaciones para venir a fotografiarla”, cuenta William, un joven de 18 años que espera pacientemente con un objetivo de 600 milímetros.
Al igual que él, Tiffany O’Brien, científica especializada en vida silvestre, viajó cinco horas desde las montañas Adirondack: “Nuestra migración al norte está comenzando, pero aquí va un poco más adelantada. Me alegra mucho ver a tantas personas respetuosas disfrutando de la naturaleza en medio de la ciudad”.
Muchos otros visitantes, como Susana Teitelbaum, turista colombiana, simplemente se suman al grupo movidos por la curiosidad.
“Vimos a la gente observando y nos unimos. Es impresionante cómo todos se alertan cuando el pájaro se mueve”, comenta Teitelbaum.
Willow aclara que no es exclusivo que esta especie haga parada en Bryant Park; está seguro de que también pueden encontrarse en Central Park, Prospect Park, cementerios y otros espacios verdes.
Sin embargo, los ejemplares que descansan en Bryant Park son fáciles de localizar debido a la menor cantidad de lugares donde ocultarse y porque la vegetación es baja.
Además, el suelo abundante en lombrices convierte a este parque en un bufé ideal para reponer energías antes de continuar rumbo a Canadá o al norte del estado de Nueva York.
No obstante, transitar por Nueva York implica riesgos. “Es un entorno peligroso. Deben sortear edificios altos y cristales reflectantes que las desorientan. Muchas mueren al chocar contra ellos”, advierte Willow.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








Agregar Comentario