Fuente: Listin diario
Pausas en el coche estacionado: una pausa para renovar el equilibrio emocional.
¿Alguna vez has llegado a la puerta de tu casa o a un sitio de estacionamiento y simplemente… te has quedado ahí?
Puede que sean unos minutos o hasta media hora. Tal vez estás revisando el móvil, cantando tu canción favorita a todo volumen o simplemente mirando fijamente al vacío.
Si exploras TikTok, verás innumerables vídeos de personas que se cuestionan por qué repiten siempre el mismo hábito: llegar al trabajo, a casa o al gimnasio y permanecer sentados en su coche. Algunos lo hacen a propósito temprano; otros se quedan mucho tiempo después de haber aparcado.
Esta conducta es tan habitual que se ha vuelto casi un ritual que la gente reconoce y comparte cada vez más en redes sociales.
La ciencia tiene algunas explicaciones sobre por qué la gente realiza esta práctica. Ya sea dentro del coche, en la acera o justo al salir de casa, esa breve pausa puede funcionar como un respiro entre una etapa del día y otra. Aunque no existe mucha investigación que lo respalde, los especialistas aseguran que puede ser beneficioso, siempre y cuando se considere ciertos aspectos.
“Muchas veces vamos a toda prisa”, afirmó Jenny Taitz, psicóloga clínica con consulta propia en Beverly Hills. “Pero si logramos detenernos, bajar el ritmo, dar un paso atrás y actuar con conciencia plena durante unos minutos para desconectar entre actividades, eso nos permite ser más conscientes”.
Las pausas dentro del coche estacionado sirven para reiniciar las emociones.
Unos instantes breves en soledad pueden ayudar a restablecer el estado emocional al cambiar de actividad, por ejemplo, dejando atrás el estrés laboral antes de volver al hogar.
“Tomarse un pequeño descanso permite relajarse y prepararse antes de continuar”, explicó Anthony Vaccaro, psicólogo de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Vaccaro suele sentarse unos minutos en su coche tras llegar del trabajo, subiendo el volumen para disfrutar de una canción más.
Las personas recurren a estos momentos para procesar sus sentimientos, reajustarse y disipar la tristeza. Y hacerlo en un vehículo tiene sentido porque “es un espacio intermedio”, según Thuy-vy Nguyen, psicóloga de la Universidad de Durham en Inglaterra y fundadora de Solitude Lab, que investiga cómo la soledad influye y revitaliza.
El coche es un entorno donde las personas tienen control total, desde la temperatura hasta la música.
Los expertos sostienen que dedicar breves instantes para relajarse durante la jornada laboral y después puede mejorar el ánimo, aumentar la concentración y elevar la energía.
No obstante, respecto a las pausas dentro del coche, que este tiempo sea positivo o negativo depende de cómo se utilice ese espacio.
“Si estás sentado en tu coche navegando por internet mientras piensas en problemas o das vueltas a pensamientos negativos, el coche aparcado no funciona como reinicio sino como factor estresante”, indicó Taitz.
Explorar la pantalla del teléfono puede captar la atención hacia ella y dificultar la relajación.
Si sentarte en el coche estacionado se convierte en un hábito, observa cómo empleas ese tiempo. Dedica algunos segundos a respirar profundamente, escuchar una canción conocida o planificar cómo afrontarás el siguiente día: si quieres estar más tranquilo, paciente o concentrado. Incluso una breve pausa puede modificar tu estado anímico.
“Podrías modificar tu presión arterial en cinco minutos”, señaló Taitz al mencionar técnicas sencillas como ralentizar la respiración o relajar el cuerpo.
Existe diferencia entre un reinicio útil y una evasión. Si esas pausas te hacen llegar tarde a reuniones importantes o cenas con amigos, o si te cuesta salir del coche para enfrentar el resto del día, podrían resultar más perjudiciales que beneficiosas e indicar algún problema mayor.
“Realmente depende del motivo por el cual lo haces y si afecta otras áreas de tu vida. Eso determina si es un comportamiento positivo o negativo para ti”, comentó Vaccaro.
Relajarse dentro del coche puede ser algo más que solo aliviar tensión. La gran cantidad de información diaria hace que una pausa tranquila sea aún más necesaria y valiosa.
“Siempre estamos gestionando múltiples tareas sin darnos espacio para bajar el ritmo”, dijo Taitz. “Buscar esos momentos puede hacer que nuestra experiencia sea más feliz, alegre y gratificante”.
Piensa en estas pausas menos como una detención forzada y más como una recarga energética.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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