Fuente: Listin diario
Rusia y Ucrania tienen previsto mantener un breve alto el fuego a partir de la tarde de este sábado, con motivo de la Pascua ortodoxa, en un contexto donde los intentos diplomáticos para poner fin a cuatro años de enfrentamientos permanecen bloqueados. Según el ejército ruso, Moscú y Kiev han efectuado un intercambio de 175 prisioneros de guerra por cada lado.
El Ministerio de Defensa ruso informó que el sábado se realizó el intercambio de 350 prisioneros, 175 pertenecientes a cada bando, pocas horas antes de que comenzara la tregua por la Pascua.
La tregua fue anunciada el jueves por el presidente ruso Vladimir Putin y aceptada por su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski. Según indicó el Kremlin, entrará en vigor a las 16H00 (13H00 GMT) del sábado y finalizará al cierre del domingo, sumando un total de 32 horas. El año anterior se proclamó una tregua similar durante esta festividad religiosa, aunque ambos bandos se acusaron mutuamente de no respetarla.
Las autoridades locales reportaron que ataques con drones rusos provocaron al menos dos muertes en la ciudad ucraniana de Odesa durante la noche del viernes al sábado, pocas horas antes del inicio del alto el fuego.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski afirmó que Ucrania acatará el cese al fuego vigente desde la tarde del sábado en ocasión de la Pascua ortodoxa, pero advirtió que responderá “golpe por golpe” ante cualquier infracción rusa: “Ucrania respetará el alto el fuego y responderá estrictamente golpe por golpe. La ausencia de ataques rusos por aire, tierra y mar significará que no habrá respuesta por nuestra parte”, expresó en un mensaje en X.
Diversas rondas de negociación bajo la mediación estadounidense no han conseguido acercar a las partes a un acuerdo, y el proceso se ha estancado aún más desde que Washington ha centrado su atención en Irán desde el 28 de febrero.
En los últimos meses, las acciones bélicas en el frente han disminuido considerablemente y los ataques mediante drones predominan en la guerra. Moscú ha obtenido pequeñas ganancias territoriales pero pagando un alto precio.
Por otra parte, Kiev ha logrado recuperar terreno recientemente en el sureste, mientras que los avances rusos han ido desacelerándose desde finales de 2025, según reporta el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Estados Unidos.
Además de los contraataques ucranianos, los expertos atribuyen esta ralentización a la prohibición impuesta a Rusia para usar los satélites Starlink de SpaceX y los esfuerzos moscovitas por bloquear la aplicación Telegram. Tanto esa red satelital como dicha aplicación eran utilizadas extensamente por las tropas para comunicarse y coordinar ataques con drones.
No obstante, la situación general sigue siendo desfavorable para Ucrania en la región de Donetsk, señala el ISW. Rusia busca que Ucrania retire sus fuerzas de dos ciudades clave en esa zona como parte de cualquier acuerdo de paz.
Las negociaciones parecían estancadas debido a que Moscú demanda concesiones territoriales y políticas que Kiev rechaza, considerándolas equivalentes a una rendición. Entre las exigencias rusas figura el control total sobre la región oriental del Donbás —Donetsk y Lugansk— que ya domina en más del 80%.
En días recientes, Ucrania intensificó sus ataques contra infraestructuras energéticas rusas, especialmente los puertos exportadores de petróleo, tras el aumento significativo del precio del crudo provocado por la guerra en Oriente Medio. Esta subida beneficia a Rusia, uno de los principales exportadores de hidrocarburos.
Actualmente, Moscú controla algo más del 19% del territorio ucraniano, mayormente conquistado en las primeras semanas del conflicto. Esta cifra incluye también la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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