Fuente: Listin diario
Desde enero, el Vaticano ha expresado con creciente frecuencia su preocupación por la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, las amenazas dirigidas a Cuba y Groenlandia, y más tarde, por el conflicto bélico con Irán.
Las críticas de Donald Trump hacia el papa León XIV, a quien calificó de “débil” y “terrible”, representaron un ataque personal sin precedentes por parte de un presidente estadounidense contra un pontífice, tras meses de tensión acumulada.
La elección en mayo de 2025 del primer papa estadounidense en la historia —una figura que ha defendido el derecho internacional y los derechos de los migrantes— parecía anunciar un choque, pero ambos supieron manejar sus diferencias durante un tiempo.
No obstante, desde enero, debido a la operación militar estadounidense en Venezuela, las amenazas contra Cuba y Groenlandia y, posteriormente, la guerra con Irán, el Vaticano ha emitido cada vez más declaraciones mostrando su inquietud.
El domingo por la noche, Trump lanzó un ataque contundente contra el líder de los 1.400 millones de católicos en el mundo, calificándolo de “DÉBIL en materia de crimen, y terrible para la política exterior”. El lunes por la noche reafirmó: “Está equivocado”.
“Es habitual que surjan tensiones entre la Iglesia católica y los Estados sobre diversos temas”, comentó François Mabille, director del Observatorio Geopolítico de la Religión en Francia.
“Lo que resulta inédito en este caso es que se critique directamente al papa como figura (…) tachándolo de débil, y que esa crítica provenga con tanta vehemencia del presidente estadounidense”, expresó a la AFP.
– “La polémica se aceleró” –
León XIV, experto en derecho canónico, ha subrayado repetidamente la importancia de respetar el derecho internacional, incluso criticando el año pasado las acciones de Israel en Gaza.
Sin embargo, suele expresarse en términos generales y deja las críticas más directas al clero local.
Una excepción fue cuando denunció el trato “inhumano” que reciben los migrantes en su país natal. La Casa Blanca respondió con una defensa mesurada de sus políticas migratorias.
Los llamados a la paz y la retórica del pontífice se intensificaron a medida que aumentaba la guerra con Irán, especialmente cuando Trump amenazó a principios de abril con destruir toda la civilización iraní. En ese momento, León XIV declaró a la prensa que esto era “inaceptable”.
La amenaza lanzada por Trump “aceleró la polémica”, afirmó Mabille a la AFP.
Entonces, el pontífice instó a “los ciudadanos de todos los países implicados a contactar a las autoridades, líderes políticos y congresistas para pedirles que trabajen por la paz y rechacen siempre la guerra”.
Para Massimo Faggioli, profesor de eclesiología histórica y contemporánea en el Trinity College de Dublín, este episodio también marcó un punto decisivo.
Según su análisis, León XIV quebrantó una norma diplomática tradicional: “que el papa permanezca al margen de la política estadounidense”.
– Riesgo de alejar a los votantes católicos –
No es nuevo que un papa discrepe con Estados Unidos: Juan Pablo II, por ejemplo, se opuso firmemente a la invasión de Irak en 2003.
Pocas semanas antes de morir en abril de 2025, el papa Francisco calificó las deportaciones migratorias impulsadas por Trump como una “crisis grave” que “empieza mal y acabará mal”. El responsable de inmigración respondió que debía “centrarse en la Iglesia católica” y dejar al gobierno estadounidense “proteger las fronteras”.
Muchos críticos tildaron a Francisco de antiestadounidense; algo que no puede decirse respecto a León.
Tradicionalmente, los presidentes estadounidenses han sido cautelosos al criticar públicamente a un papa para no alienar a los votantes católicos del país.
Las críticas de Trump “no tienen precedentes porque ningún presidente estadounidense ha querido alejar a esos votantes”, comentó Faggioli a la AFP.
– Desafiar el pasado –
La semana pasada, el Vaticano minimizó los rumores sobre tensiones con Washington y negó que Estados Unidos hubiera reprendido al enviado del Vaticano en enero tras comentarios considerados críticos hechos por León XIV.
El lunes, el papa respondió al ataque de Trump con su habitual moderación al afirmar que tenía el “deber moral” de pronunciarse contra la guerra.
La primera ministra italiana Giorgia Meloni, aliada política de Trump, calificó las críticas del mandatario como “inaceptables” y consideró que “es justo y normal que [León] pida la paz”.
“Si quieres ser papa, tienes que enfrentarte a la historia; no puedes aislarte en un monasterio”, coincidió Faggioli.
Mabille señaló que dado lo frecuentemente cambiante que es Trump en sus opiniones, esta polémica probablemente pasará sin mayores consecuencias.
“Quién sabe: quizá el papa pronuncie un discurso que agrade a Trump o quizás él vea una oportunidad para impulsar su propia agenda y le diga a este papa lo extraordinario que es”, concluyó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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