Fuente: europa press
Europa Press Cantabria Publicado: miércoles, 15 abril 2026 10:37 Abrir opciones para compartir IA Seguir en
SANTANDER, 15 Abr. (EUROPA PRESS) –
La Universidad de Cantabria (UC) está en proceso de registrar un software novedoso que permitirá a los vehículos submarinos seguir rutas de forma autónoma.
Este desarrollo, resultado de la cooperación entre los grupos de investigación Automática y Robótica Marítima AUROMAR, Ingeniería de Control GIC y la empresa internacional Casco Antiguo, tiene como objetivo optimizar la eficiencia en tareas de inspección bajo el agua, incluso en ambientes complicados por corrientes o turbidez, según ha comunicado la universidad.
El software creado en la UC posibilita que un Vehículo Submarino Operado a Distancia (ROV) siga trayectorias basadas en waypoints, o puntos de referencia, sin intervención humana.
Para lograrlo, se implementó una interfaz gráfica que integra el software de control con el programa desarrollado, facilitando al operador la definición sencilla de una ruta en un entorno conocido y el arranque del seguimiento autónomo.
El responsable del grupo AUROMAR en la UC, Elías Revestido, indicó que antes esta tarea se realizaba manualmente “y los clientes mostraban gran interés en que los vehículos pudieran seguir automáticamente un conjunto de waypoints. Fue entonces cuando decidimos asociarnos con Casco Antiguo para desarrollar este software que actualmente está en fase de registro”.
Durante cerca de año y medio, Revestido y su equipo, junto con el grupo de Ingeniería de Control de la Escuela de Ingenieros Industriales, han llevado a cabo simulaciones informáticas y pruebas en la bahía de Santander.
Para llevar adelante el proyecto, AUROMAR y GIC, especializados en algoritmos de control y visión artificial respectivamente, aportaron su experiencia previa en algoritmos que permiten al vehículo posicionarse y recorrer trayectorias autónomamente, además de generar mapas del lecho marino.
“También estamos desarrollando algoritmos que dotan al vehículo de autonomía para seguir rutas, posicionarse en puntos específicos y emplear visión para observar bajo el agua. En situaciones de alta turbidez conseguimos visualizar objetivos como pecios o estructuras subacuáticas”, explicó Revestido.
El software tiene múltiples aplicaciones en diversas industrias, tales como la evaluación de la integridad de diques, puentes y tuberías submarinas; cartografía del fondo marino y monitoreo de ecosistemas acuáticos; supervisión de cables submarinos de comunicación y energía; así como exploración de pecios y restos históricos sumergidos.
Según Revestido, estas funciones no solo aumentan la “eficiencia y precisión” durante las operaciones sino que también “aportan a la seguridad y sostenibilidad”.
El grupo AUROMAR de la ETS de Náutica junto con el grupo GIC de la ETS de Ingenieros Industriales y Telecomunicación está compuesto por ocho investigadores.
En sus inicios AUROMAR trabajaba con vehículos superficiales en proyectos como turboferris para disminuir los movimientos verticales y mejorar el confort del pasaje; desde 2007 se enfocaron en vehículos subacuáticos desarrollando algoritmos para facilitar su navegación autónoma.
Un ejemplo es el robot ‘BlueRov2’, un vehículo submarino controlado a distancia capaz de alcanzar hasta 250 metros de profundidad y un rango operativo máximo de 300 metros, utilizado para inspecciones detalladas en estructuras vivas marinas y otras instalaciones offshore.
Gracias al sistema desarrollado por la UC, este robot puede seguir automáticamente una serie de waypoints incluso bajo condiciones adversas como corrientes subacuáticas. Esto ofrece múltiples posibilidades para empresas dedicadas a inspecciones submarinas, indicó José Joaquín Sainz, profesor ayudante doctor y miembro del grupo AUROMAR.
Desde su creación en 1997 hasta hoy, AUROMAR ha participado en proyectos junto a administraciones públicas y universidades españolas e internacionales —de Reino Unido y Australia— además del sector defensa y empresas privadas.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario