Fuente: Listin diario
Sánchez: “Queremos intensificar nuestros esfuerzos para promover la paz y fortalecer un multilateralismo renovado. Mientras otros abren heridas, nuestra intención es justamente cerrarlas y sanarlas”, declaró el presidente español ante los periodistas.
El viernes, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva comenzó una visita de dos días a España, donde se reunió con su par español Pedro Sánchez un día antes de encontrarse con otros líderes mayormente de pequeñas y medianas naciones, preocupados por el futuro del orden democrático y el avance de la extrema derecha populista.
Ambos presidentes han expresado fuertes críticas contra la decisión de Estados Unidos e Israel de atacar Irán, acción que ha provocado un marcado aumento en los precios energéticos. En una rueda de prensa que duró una hora tras su cumbre, Lula y Sánchez se manifestaron a favor de la paz sin hacer referencia directa al presidente estadounidense Donald Trump, quien en ocasiones anteriores amenazó con imponer aranceles punitivos a ambos países.
Sánchez afirmó ante los reporteros: “Queremos redoblar nuestros esfuerzos para trabajar por la paz y por un multilateralismo fortalecido y renovado. Mientras otros abren heridas, nosotros buscamos cerrarlas y sanarlas”.
El gobierno español anunció el cierre de su espacio aéreo para vuelos estadounidenses utilizados en la guerra contra Irán y confirmó que no autoriza el uso de bases militares conjuntas en el sur del país para operaciones vinculadas al conflicto. A comienzos de esta semana, Lula difundió un video expresando su “profunda solidaridad” con el papa León XIV, luego de que Trump criticara públicamente al pontífice tras su condena a la guerra contra Irán.
Tanto Lula como Sánchez figuran entre los pocos líderes progresistas que han resistido un giro hacia la derecha y mantienen altos niveles de popularidad en sus países, defendiendo acuerdos multilaterales, derechos humanos, protección ambiental e igualdad de género, temas que Trump, Javier Milei —vecino argentino de Lula— y la extrema derecha europea consideran inaceptables.
Estos encuentros llegan en medio de una semana intensa para Sánchez, quien recientemente regresó tras reunirse con el presidente chino Xi Jinping durante su cuarto viaje a Beijing en poco más de tres años.
En el histórico palacio real de Barcelona donde se encontraron, Lula y Sánchez firmaron junto a miembros de sus gabinetes 15 acuerdos que abarcan desde comercio y conexiones satelitales hasta la explotación de tierras raras esenciales para la industria.
Esta reunión bilateral sirvió como preludio a las jornadas dobles del sábado, cuando Lula y Sánchez se reunirán con otros mandatarios en un centro de conferencias en la segunda ciudad más importante de España.
“Brasil y España están hombro con hombro en las trincheras”, afirmó Lula. “Somos muestra de que es posible hallar soluciones sin caer en las promesas vacías del extremismo”.
En ese sentido, Lula destacó que el propósito del sábado es debatir cómo “la democracia debe ir más allá del solo acto de votar y generar beneficios reales en la vida cotidiana”.
Un grupo en crecimiento
La primera cita del sábado será la IV Reunión en Defensa de la Democracia. Este foro fue impulsado por Brasil y España en 2024 como un espacio para intercambiar ideas destinadas a combatir el “extremismo, la polarización y la desinformación” que minan la democracia participativa, según sus organizadores. Las dos primeras ediciones tuvieron lugar en Naciones Unidas y la anterior se celebró en Santiago de Chile el año pasado.
En esta ocasión asistirán figuras como el presidente del Consejo Europeo António Costa, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, el colombiano Gustavo Petro y líderes de países tan diversos como Uruguay, Lituania, Ghana y Albania.
“Que vengan la presidenta de México y el presidente de Sudáfrica indica que nuestro grupo está creciendo”, señaló Lula al referirse a lo que considera un cambio favorable hacia partidos políticos progresistas y centristas.
La participación de Sheinbaum ocurre después de que el rey Felipe VI pusiera fin a una prolongada disputa diplomática sobre el pasado colonial español al reconocer recientemente que la conquista americana implicó “abusos” contra los pueblos originarios.
Movilizando a la izquierda
Muchos líderes participantes permanecerán para inaugurar la Movilización Progresista Global, una reunión destinada a políticos y responsables públicos de izquierda que tendrá lugar más tarde ese sábado en el mismo lugar. Este formato surgió tras una conversación entre Sánchez y el ex primer ministro sueco Stefan Löfven —actual presidente del Partido Socialista Europeo— durante una reunión socialista europea el año pasado.
Sánchez y Lula ofrecerán discursos en este evento al que se espera asistan cerca de 3,000 personas, incluyendo al senador demócrata estadounidense Chris Murphy; además contará con mesas redondas sobre temas como desigualdad salarial y estrategias para mejorar resultados electorales progresistas.
Potencias medianas toman protagonismo
Pol Morillas, director del centro barcelonés CIDOB especializado en asuntos exteriores, explicó que estas reuniones buscan mostrar la fuerza de líderes democráticos tradicionales frente al auge del populismo extremo que ha logrado impulsar discursos antimigración y nacionalistas económicos mediante encuentros internacionales.
Morillas también ubica estos encuentros dentro del contexto del discurso del primer ministro canadiense Mark Carney en Davos en enero pasado sobre la relevancia creciente de las llamadas “potencias medias” para diseñar nuevas estrategias ante un mundo dominado por superpotencias agresivas.
“El mundo no es solo terreno para las grandes potencias”, aseguró Morillas a The Associated Press refiriéndose a Lula, Sánchez y otros líderes presentes en estos eventos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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