Fuente: Los Angeles Times
Campaña nacional crece contra la transformación de almacenes en centros de detención migratoria masiva
Los Ángeles — En el país se está gestando una campaña creciente en oposición al plan federal de convertir almacenes industriales en grandes centros de detención para migrantes, mientras activistas convocan a una jornada nacional de protestas y legisladores analizan posibles limitaciones a esta política.
Las movilizaciones, previstas para el 25 de abril y denominadas “Communities Not Cages” en los materiales organizativos, surgen en medio de un aumento del escrutinio sobre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la expansión de su red de detención.
Ese mismo día 25, a las 10 de la mañana, se realizará una protesta local en Signal Hill, entre East Willow y Cherry Avenue.
Actualmente, ICE está adquiriendo y adaptando en todo el país almacenes para usarlos como centros de detención migratoria con capacidad estimada entre 1,500 y 10,000 personas por instalación.
Activistas advierten que encarcelar a migrantes en enormes centros improvisados elevará considerablemente el riesgo de abusos y muertes bajo custodia de ICE, cifras que ya alcanzan niveles históricos durante la administración Trump.
Por otra parte, las comunidades proinmigrantes temen que estos centros consuman recursos vitales como agua y electricidad, afecten negativamente la recaudación fiscal local y limiten las oportunidades económicas.
Hasta ahora se han organizado más de 160 acciones contra estas expansiones impulsadas por Trump en ciudades como Hagerstown (Maryland), Atlanta (Georgia), Alexandria (Luisiana) y Salt Lake City (Utah), para manifestar rechazo a la ampliación del sistema de detención migratoria.
La jornada del 25 de abril cuenta con la organización de Disappeared In America, Detention Watch Network, Indivisible, MoveOn, Public Citizen y Workers Circle.
Un plan federal para ampliar la detención
En el centro del debate está un proyecto multimillonario federal que busca aumentar drásticamente la capacidad carcelaria migratoria.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) impulsa una iniciativa para comprar y adaptar almacenes industriales en todo el país con el fin de convertirlos en instalaciones para detener y procesar migrantes. Documentos oficiales señalan que este plan podría superar los 38 mil millones de dólares e incrementar la capacidad para decenas de miles.
Desde principios de 2026, ICE ha adquirido diversas propiedades industriales en varios estados, algunas con espacio para miles de detenidos simultáneamente.
Funcionarios federales aseguran que esta expansión responde al aumento en arrestos y a una política migratoria más dura que ha llevado a cifras récord bajo custodia.
En Socorro, Texas, autoridades locales se enteraron sólo tras concretarse las compras de grandes almacenes, lo que generó inquietud por la falta de transparencia.
California también está entre los objetivos
Las ampliaciones propuestas bajo Trump incluyen sitios en California.
Susan Beaty, abogada de California Collaborative for Immigrant Justice, declaró que como comunidad del Área de la Bahía de San Francisco, “no queremos a ICE en nuestro vecindario”.
“Cuando ICE no dispone dónde encerrar personas, hay menos redadas y arrestos. Estamos diciendo no a la detención por ICE en nuestra comunidad; queremos que ICE salga del Área de la Bahía y California”, agregó Beaty.
En otras regiones del país, activistas también rechazan los centros.
JR Martin, integrante de No Detention Centers en Michigan, señaló que mientras el gobierno federal continúa sus ataques contra inmigrantes allí y en todo EE.UU., “cada vez más personas se sorprenden al saber que Baldwin alberga ahora el centro de detención más grande del Medio Oeste”.
“Sabemos que conforme crece esta conciencia aumentará la oposición a ICE y al Grupo GEO. Cuando North Lake cerró hace cinco años tras varias huelgas de hambre debido a las condiciones internas, un detenido nos dijo: ‘No quieren que nadie sepa lo que pasa aquí; quieren ocultarlo.’ GEO mantiene esto bajo la alfombra tanto como puede. Pero esta instalación ya fue cerrada antes y volverá a cerrarse. Nos sumamos a campañas nacionales e internacionales para imaginar un futuro con derechos respetados y sin un sistema carcelario migratorio donde GEO lucre con miedo y racismo”, expresó Martin.
Farah Al Jallad, activista por justicia migrante con Florida Student Power, añadió que aunque las comunidades floridanas podrían prosperar ahora, los legisladores prefieren “ver sufrir a sus propios vecinos”.
“Más de 400 millones anuales irán al ‘Everglades Concentration Camp’. En vez de invertir en educación o enfrentar el aumento del costo de vida que nuestras comunidades demandan urgentemente, se enfocan en construir un centro que aterrorizará a nuestros miembros comunitarios y destruirá ecosistemas”, afirmó Al Jallad.
Oposición legal y comunitaria
La propuesta para convertir almacenes ha generado resistencia localmente en todo el país.
Gobiernos estatales y municipales —tanto demócratas como republicanos— han intentado frenar o limitar estos proyectos mediante leyes, cambios en zonificación o presión social.
Pero la capacidad local es limitada dado que estas operaciones dependen del gobierno federal.
Preocupaciones sobre infraestructura y condiciones
Los críticos argumentan que adaptar almacenes industriales para uso carcelario plantea serios retos humanitarios y logísticos.
Estas estructuras carecen generalmente de ventilación adecuada, control climático e infraestructura básica necesaria para alojar miles simultáneamente.
Además, reportes y testimonios denuncian problemas recurrentes en el sistema actual: hacinamiento, atención médica insuficiente y condiciones insalubres; lo cual genera dudas sobre si ICE podrá manejar instalaciones aún mayores eficazmente.
Por su parte, autoridades federales defienden el plan asegurando que las nuevas instalaciones cumplirán con los estándares vigentes.
Activismo y reacciones políticas
Organizadores aseguran habrá manifestaciones en múltiples ciudades aunque no se ha verificado independientemente el número exacto ni asistentes previstos.
En paralelo legisladores han comenzado a reaccionar ante estas políticas. Algunos expresan preocupación por el impacto local, uso indebido de recursos públicos y condiciones dentro de los centros.
Este jueves la congresista Rashida Tlaib (MI-12) junto con Detention Watch Network ofrecerán una conferencia sobre la Ley para Prohibir Detenciones en Almacenes (Ban Warehouse Detention Act), proyecto que impediría al DHS e ICE establecer o renovar almacenes u edificios similares usados para detener personas.
La legislación también bloquearía nuevos modelos federales para detención migratoria.
Además, el 20 marzo pasado la congresista Delia C. Ramirez (IL-03) lideró una petición firmada por 32 congresistas al Comité de Asignaciones para restringir fondos federales destinados a comprar almacenes para detención migratoria en la ley presupuestaria 2027.
Solicitan redirigir esos recursos —incluyendo fondos no usados dentro del programa “One Big Beautiful Bill”— hacia servicios necesarios para las comunidades.
El DHS calcula que este proyecto llamado “Iniciativa de Reingeniería de la Detención” costará 38.3 mil millones dólares, casi diez veces el presupuesto total destinado por ICE a detenciones durante el año fiscal 2024.
“Con las violaciones actuales al debido proceso y derechos humanos cometidas por ICE —que son generalizadas— esta histórica expansión seguramente provocará más arrestos ilegales para llenar espacios disponibles; deportaciones apresuradas sin garantías legales; separaciones familiares masivas; brotes epidémicos dentro; además muertes evitables por negligencia médica”, escribieron los congresistas.
“Por medio del proceso presupuestal corresponde al Congreso evitar que ICE use fondos públicos para materializar este proyecto”, añadieron.
Contexto previo
ICE está activamente explorando e intentando transformar alrededor de 23 almacenes distribuidos nacionalmente en nuevos centros migratorios. De concretarse esto se elevaría rápidamente la capacidad hasta 92,600 detenidos —una masiva expansión que normalizaría ese tipo confinamiento—. En algunos lugares planean iniciar detenciones tan pronto como este mes.
“Dado el ya extendido patrón violatorio al debido proceso y derechos humanos cometido por ICE es casi seguro que este aumento histórico resultará en más arrestos ilegales; violaciones legales; separaciones familiares generalizadas; epidemias dentro; además muertes prevenibles por negligencia médica”, señaló Rashida Tlaib recientemente.
Una situación dinámica
Los acontecimientos continúan desarrollándose. Mientras algunas adquisiciones avanzan otros proyectos han sido pospuestos o cancelados gracias a presiones políticas, demandas legales u oposición comunitaria firme.
Incluso hace poco el DHS suspendió parcialmente compras nuevas mientras reconsidera algunos planes ante críticas crecientes.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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