Fuente: Ashley Martínez/ashley_martinez@listindiario.com
“El factor letal fue el shock causado por la significativa pérdida de volumen sanguíneo; cuando una persona sufre una disminución considerable en el volumen de su cuerpo, aunque se repare la herida, las secuelas dejan una inflamación muy grave en el organismo”.
El “shock hipovolémico” fue la causa del fallecimiento de Deivy Carlos Abreu Quezada, según explicó Miguel Ortega, director del Hospital Presidente Estrella Ureña. Aunque se le practicó una cirugía y se le transfundieron al menos tres pintas de sangre, fue llevado a ventilación mecánica y finalmente murió en la madrugada del sábado debido a la gran cantidad de sangre que perdió tras ser atacado con un arma blanca.
Ortega afirmó que “si se hubiese actuado antes, probablemente se hubiera podido salvar”, señalando que el tiempo transcurrido desde la agresión hasta su llegada al hospital pudo haber sido determinante para salvarle la vida.
A las 3:28 de la tarde del viernes, el Sistema de Emergencias 911 recibió una llamada de auxilio. La ambulancia arribó al Palacio de Justicia de Santiago a las 3:38, y varios minutos después, a las 3:45, Deivy fue ingresado en la Emergencia del hospital con una presión arterial de 80/40, “en shock”, siendo preparado inmediatamente para cirugía con un especialista vascular.
El cirujano logró reparar la lesión que afectó la vena femoral de la pierna derecha de Deivy y le transfundió tres pintas de sangre. Tras la operación, fue conectado a ventilación mecánica en la Unidad de Cuidados Intensivos y aproximadamente a las 5:50 de la madrugada del sábado falleció.
Según explicó Ortega, “lo que lo mató fue el shock, la gran pérdida de volumen; cuando el ser humano pierde demasiada sangre, aunque se cierre la herida, las secuelas generan una inflamación enorme. El corazón, el cerebro y los riñones no pueden soportar tantos minutos sin un flujo sanguíneo adecuado”.
Testimonios indican que el incidente que desencadenó la persecución, ataque y posterior muerte de Deivy comenzó en la parada de motocicletas ubicada en la calle 21-A, que conecta con la Circunvalación Sur de Santiago, donde un grupo de motoconchistas empezó a perseguirlo.
En la parada de motores de Rafey, más personas se unieron a esta persecución. Minutos después, Deivy se detuvo en el destacamento policial del Ensanche Espaillat pidiendo auxilio y gritando que querían matarlo. Al no recibir ayuda inmediata, continuó dentro del camión recolector hasta llegar al Palacio de Justicia.
En la puerta lateral del Palacio, que da acceso al parqueo destinado a los jueces, una turba de motoconchistas lo agredió con armas blancas.
Deivy, herido, corrió hacia el parqueo buscando ayuda sin ser auxiliado. Mientras se desangraba, quienes estaban presentes grabaron el ataque.
velatorio y sepultura
Con tristeza y dolor fueron velados los restos de Deivy Carlos Abreu Quezada el domingo en el centro comunal de El Cercado, en Constanza. Deivy era chofer de un camión recolector de desechos sólidos en Santiago y murió tras ser ingresado en un centro médico debido a heridas causadas por un grupo de motoristas luego de un accidente vial.
Sofía Quezada, madre de Deivy, expresó entre lágrimas: “Yo le pido a las autoridades justicia verdadera para mi hijo. Mi hijo no merecía una muerte tan horrible. Dios debe castigar y cobrar por su muerte. Mi hijo no era malo; era bueno”.
Deivy Carlos Abreu era padre de tres hijos y trabajaba como obrero en construcción en Constanza; hace aproximadamente cuatro años se mudó a Santiago para mejorar su situación económica y aquí laboraba para la Compañía de Limpieza Urbana (Comlursa). Además, según familiares, durante dos años fue pastor en Agrey.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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