Fuente: Listin diario
Tres obispos entregados a la transformación de la región más pobre con vistas al turismo
La Diócesis de Barahona, que abarca 7 mil 35 kilómetros cuadrados y comprende cuatro provincias con altos índices de pobreza, celebra más de 50 años de historia con orgullo por los tres obispos que han dedicado sus esfuerzos a buscar soluciones para esta zona en proceso de desarrollo turístico.
Fabio Mamerto Rivas Santos, Rafael Leonidas Felipe Núñez —ambos ya fallecidos— y Andrés Napoleón Romero Cárdenas, actual obispo, han dejado una huella imborrable en los habitantes de Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales. Estos tres religiosos cibaeños se han ganado el cariño profundo de las comunidades del suroeste dominicano.
Monseñor Fabio Rivas fue nombrado por el Papa Pablo VI el 24 de abril de 1976 mientras dirigía el Noviciado salesiano en La Vega, su lugar natal. Fue el primer obispo de la nueva Diócesis con sede en Barahona, separada entonces de la Diócesis de San Juan que dirigía monseñor Thomás O´Reilly.
Con una gran alegría popular, Mamerto —como le llamaban cariñosamente— fue consagrado el 28 de agosto de 1976 en una ceremonia presidida por el Cardenal Octavio Antonio Beras Rojas y con la presencia del vicepresidente Carlos Rafael Goico Morales. Tenía apenas 44 años, siendo el obispo más joven del país en ese momento.
María Felicia Fermín, quien lleva siete décadas vinculada a la Iglesia, llegó a Barahona en 1979 junto a las religiosas Ana Betances y Argelia Estévez. Recuerda que todas quedaron impresionadas por la humildad de monseñor Fabio Rivas.
“Vestía sin cuello romano y se desplazaba en un pequeño motor verde modelo 70, hasta que unos amigos lograron convencerlo para dejarlo y le regalaron un auto que al principio no quería aceptar”, rememora.
Durante su ministerio episcopal contó con la colaboración de varios jóvenes barahoneros como Nelson Núñez, Pedro Cornielle, Nelson Fernández y Salvador Samboy, entre otros.
Antes de su fundación, varios sacerdotes promovieron la creación de la Diócesis en Barahona; entre ellos Camilo Boesmans (parroquia Cristo Rey), Valentín Narcise, Ignacio Ozmec y misioneros de la Congregación Inmaculado Corazón de María (CICM) como Estanislao, Geraldo, David Currán y Bernardo Lucas. También participaron activamente en establecer Radio Enriquillo, un proyecto educativo bíblico.
El padre Julio Féliz Acosta es el primer sacerdote originario de la diócesis, ordenado en junio de 1977 tras concluir su tesis teológica en San Cugat del Vallès, Barcelona. “Estaba ansioso por llegar a mi recién creada Diócesis”, cuenta Julín, como lo llaman familiarmente.
Nunca olvidará su primera misa celebrada en Cabral, su pueblo natal, donde fue ordenado por monseñor Rivas en un altar improvisado bajo palmas. Asistieron también monseñor Príamo Tejada (obispo auxiliar de Santo Domingo) y monseñor Tomás Reilly (de San Juan).
El padre Marco Pérez, oriundo de Duvergé y con 25 años como sacerdote, rector de UCATEBA y sucesor del padre Cecilio Espinal —actual rector de PUCAMAIMA en Santiago— recuerda que durante el mandato de Mamerto Rivas se gestaron proyectos clave.
Entre estos destaca el Instituto Católico Tecnológico de Barahona (ICATEBA), creado en 1995 mediante decreto ejecutivo 231 cuyo primer rector fue padre Ángel Cuevas. En agosto del 2004 esta institución alcanzó categoría universitaria bajo decreto 774 y pasó a llamarse UCATEBA.
Con más de cinco mil estudiantes matriculados, esta casa educativa ha formado a más de nueve mil profesionales en niveles licenciatura, posgrado y maestría. Además cuenta con programas doctorales vinculados a universidades españolas, cubanas y dominicanas —entre ellas PUCAMAIMA—.
Uno de los eventos más recordados por los feligreses fue la celebración del 40 aniversario diocesano. A pesar de sus padecimientos físicos, monseñor Rivas viajó desde Jarabacoa para participar en actos que congregaron cinco obispos, numerosos sacerdotes y cientos de creyentes.
Durante esta ocasión evocó anécdotas iniciales: “Me mandaron a buscar desde la Nunciatura y el Nuncio me dijo: Eres demasiado joven”, rememoró entre risas monseñor Rivas, conocido por sus firmes críticas defendiendo a la región.
Para el párroco Ángel Cuevas —llegado hace más de cuatro décadas a Barahona— lo más valioso además del trabajo evangelizador ha sido impulsar el desarrollo regional mediante la educación.
Cuevas también dirige Radio Enriquillo —emisora diocesana con medio siglo al aire— y resalta especialmente el papel histórico que tuvo la parroquia Cristo Rey como referencia líder antes incluso que se creara la diócesis.
Monseñor Rafael Leonidas Felipe Núñez (“Fello”), oriundo de Villa Tapia en Hermanas Mirabal, fue designado segundo obispo por Juan Pablo II el 7 de diciembre de 1999. Su consagración tuvo lugar el 22 de enero del año 2000 en una ceremonia liderada por el arzobispo Nicolás de Jesús López Rodríguez y contó con la presencia del presidente Leonel Fernández.
Fungió como rector del Seminario Menor San Pío X entre 1972 y 1978. Se especializó en Pastoral Juvenil en la Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá) y realizó diplomados en Liturgia, Pastoral Vocacional y Formación para Seminarios Mayores.
Reconocido por el Senado por su labor pastoral, monseñor Felipe Núñez encabezó junto a Freddy Pérez Espinosa —líder religioso fallecido— la Comisión Permanente para el Desarrollo de la Región Enriquillo que promovía la construcción de la presa Monte Grande; obra llamada “el metro del sur” por este obispo.
Su gestión duró quince años centrada en resolver problemas como las inundaciones del Lago Enriquillo, construir la carretera Cibao-sur e impulsar ecoturismo en Pedernales. Al igual que su predecesor exploró cada rincón del territorio ganándose el afecto por su sencillez y trato cordial.
En 2015 pasó a ser obispo emérito dando paso al liderazgo del monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas. Posteriormente fue nombrado Administrador Apostólico en San Pedro de Macorís el 10 septiembre de 2016. Falleció en Santiago el 10 diciembre de 2025 a los 87 años. Sus restos descansan junto a los de monseñor Rivas en la catedral barahonera.
Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas nació en San Francisco de Macorís el 24 junio 1967. Fue nombrado obispo por el papa Francisco el 23 febrero 2015 y tomó posesión el 25 abril siguiente en ceremonia presidida por cardenal Nicolás López Rodríguez con asistencia del presidente Danilo Medina.
Considera que Monseñor Fabio Mamerto Rivas dejó un legado fundamental al crear ICATEBA —que luego se convirtió en universidad— como un proyecto clave para fomentar el desarrollo local.
Graduado magna cum laude en teología bíblica por la Gregoriana romana, Romero define que “el conocimiento ilumina para transformar”. Ve a esta diócesis como un laboratorio misionero lleno tanto de encantos como desafíos. Destaca que ser obispo implica asumir una responsabilidad espiritual profunda: “La gente te ve como padre, orientador y formador; es una misión que moldea el alma”.
Actualmente cuentan con treinta sacerdotes —nueve nativos— distribuidos en veinticinco parroquias aunque reconoce que hay necesidad crear nuevas comunidades eclesiales.
Romero subraya también la importancia organizar estructuras educativas para fortalecer mejor su misión pastoral. En ese sentido ve un reto acompañar al pueblo ante la llegada del turismo: “Debemos trabajar con niños y jóvenes para preservar valores frente al impacto económico”.
“Estoy agradecido y contento con esta gente; aquí hay un cariño muy especial porque el buen corazón sureño atrapa”, concluye Romero Cárdenas quien considera esta región verdaderamente su hogar.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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