Fuente: Listin diario
Integrantes de la pandilla Kokorat San Ras asesinaron este lunes al menos a 11 personas en la comuna de Gros-Morne, ubicada en el departamento haitiano de Artibonite, como represalia a una operación realizada por la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), apoyada por la ONU, informó el alcalde local, Hubert Cénéac, durante una transmisión en la emisora haitiana Radio Kiskeya.
En una entrevista con Radio Kiskeya, Cénéac detalló que una unidad proveniente de Sri Lanka, que forma parte de la GSF, expulsó a miembros del grupo criminal que habían establecido puestos de cobro ilegales en la zona horas antes de que se reportaran las primeras muertes. Los agentes permanecieron solo unas horas en Gros-Morne antes de regresar a su base en Gonaïves, capital del departamento de Artibonite.
"En represalia, los hombres armados desataron el terror entre la población. Esta mañana murieron alrededor de diez personas en el barrio Dosni, y se desató un ataque en la zona con disparos en todas direcciones; asesinaron a gente y quemaron viviendas", afirmó Cénéac.
Gros-Morne es un bastión del grupo Kokorat San Ras, una de las pandillas que se han extendido desde Puerto Príncipe hacia Artibonite, principal región agrícola del país.
Haití enfrenta una crisis de seguridad que, según la ONU, se está expandiendo más allá de la capital. Según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh), la violencia relacionada con pandillas y las operaciones de seguridad asociadas causaron más de 3,000 muertes en el primer semestre de 2026.
Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que cerca de 1.5 millones de haitianos están desplazados internamente, alcanzando un récord histórico.
El mandato de la GSF vence esta semana y el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto votar sobre su renovación este martes.








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