Fuente: Listin diario
Se destacó que, aunque el gobierno realiza esfuerzos para atenuar el impacto, estos no alcanzan plenamente a quienes más lo requieren.
La preocupación por el aumento en los combustibles se extiende al sector minorista, cuyos representantes manifiestan que los acontecimientos internacionales que afectan al país tienen repercusiones transferibles a los productos y, por ende, a los consumidores.
Héctor Julio Nieves, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones (Fenacodep), afirmó que ante el actual contexto geopolítico es fundamental implementar medidas estatales para minimizar el impacto de la guerra sobre los consumidores.
“Consideramos que el gobierno ha intentado focalizar acciones para resolver o mitigar algunas situaciones, pero quienes más necesitan siempre requieren ser considerados y que existan medidas generales para soportar los efectos de este flagelo”, expresó durante la conmemoración del 50 aniversario de la entidad.
Entre las propuestas planteó generar un entorno más flexible para la clase detallista y los microempresarios con el fin de absorber liquidez. Además, señaló que el gobierno debe incrementar los recursos destinados al Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Promipyme), para que estos lleguen a quienes más lo necesitan con financiamiento que les permita enfrentar la crisis.
Según sus declaraciones, el empresariado desempeña un rol importante en el aumento generalizado de los precios, pues conforme estos suben, las empresas trasladan ese costo a los minoristas, quienes finalmente lo repercuten en la población, a pesar de sus esfuerzos por contenerlo.
“Somos la voz de aquellos que trabajan los siete días de la semana, que enfrentan necesidades, que atienden a los sectores más vulnerables, les venden a crédito mercancías o les prestan dinero para medicamentos a los choferes; esa gente requiere ser tomada en cuenta en las medidas que se adopten”, añadió.
Plan de contingencia
Julio Nieves también subrayó que, pese a las acciones gubernamentales para mitigar el impacto, estas no llegan del todo a quienes más lo precisan. Por ello, propuso congelar los precios de productos básicos mediante un plan de contingencia con los minoristas, para que los consumidores puedan adquirirlos a costos accesibles.
Aunque no especificó cuáles alimentos de primera necesidad han registrado aumentos concretos, afirmó que se observa un incremento notable en estos productos esenciales.
“Estos aumentos están presentes en promedio y nosotros no estamos de acuerdo con ellos, pero debemos adaptarnos debido a la inflación internacional provocada por las razones mencionadas”, aseguró.
Asimismo, indicó que el encarecimiento del transporte y de los productos importados también impacta en los precios. Recalcó la importancia de que si el gobierno opta por actuar frente a estas alzas, es indispensable considerar al sector detallista para proteger al consumidor promedio.
Indicadores positivos
Por su parte, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo Sanz Lovatón, defendió la fortaleza de la economía nacional señalando un crecimiento superior al 4%, mientras en América Latina se observa un aumento en las importaciones, índices manufacturero y una apreciación del dólar.
También puso énfasis en un subsidio a los combustibles por RD$35,000 millones, muy por encima de los RD$8,000 millones inicialmente presupuestados; la exoneración fiscal; la eliminación del pago anticipado para pequeños negocios; así como reuniones recientes para coordinar préstamos directos rápidos y con tasas adecuadas para el sector.
“Todos estos elementos indican que la economía dominicana está respondiendo. Es una situación compleja y difícil que, gracias a Dios, encuentra al país bien posicionado bajo el liderazgo del presidente de la República quien está trabajando junto a cada detallista para gestionar esta crisis de la mejor manera posible”, concluyó.








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