Actualidad

Superan las 5,700 víctimas en lo que va de este año

9491570609
El alto comisionado Türk señaló que entre el 30 % y el 50 % de los integrantes de las bandas violentas son menores, y que su cantidad casi se triplicó durante el año pasado.

Fuente: Listin diario

El alto comisionado Türk señaló que entre el 30 % y el 50 % de los integrantes de las bandas violentas son menores, y que su cantidad casi se triplicó durante el año pasado.

Más de 5,700 personas han fallecido o resultado heridas en lo que va de año en Haití debido a la violencia generada por estas pandillas, que además han perpetrado más de 230 secuestros y la violación de más de mil mujeres y niñas, según denunció la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos.

Estas cifras, mencionadas este viernes por el alto comisionado de la ONU Volker Türk en un debate sobre la situación haitiana ante el Consejo de Derechos Humanos, podrían ser incluso mayores, dado que los datos disponibles sobre la extensión de la violencia son incompletos.

El año pasado, también según Naciones Unidas, cerca de 6,000 personas murieron en Haití por conflictos relacionados con pandillas, mientras que otras 2,700 resultaron heridas.

Türk enfatizó que más de la mitad de las víctimas registradas en lo que va del año ocurrieron en el marco de operaciones llevadas a cabo por fuerzas de seguridad, “con cientos de personas afectadas por balas perdidas y explosivos lanzados desde drones”, por lo cual manifestó su preocupación ante el uso innecesario y desproporcionado de la fuerza en estas intervenciones.

Además, grupos de autodefensa formados por la población para enfrentarse a las bandas violentas han causado alrededor de 280 muertos o heridos en 2026. También se han registrado ejecuciones sumarias por parte de unidades policiales especializadas, aunque su número ha disminuido considerablemente respecto a 2025, indicó el alto comisionado.

TRA Podcast Studios

“A pesar de algunos avances en la contención de las pandillas en zonas de la capital, Puerto Príncipe, estas siguen adaptándose y expandiéndose, reapareciendo en nuevas áreas y rearmándose constantemente”, denunció.

El flujo de armas continúa

En relación con esto, el responsable de derechos humanos de Naciones Unidas insistió en que el embargo de armas hacia Haití debe cumplirse plenamente y pidió a los países desde donde se envía armamento actuar con urgencia y determinación para frenar ese tráfico ilegal.

En una rueda de prensa posterior al debate en el Consejo, el experto de la ONU sobre derechos humanos en Haití, William O'Neill, explicó que Estados Unidos es uno de los principales orígenes del armamento, que con frecuencia se transporta en barco desde Florida. También existe tráfico a través de la frontera entre Haití y República Dominicana.

“No hay ni un solo escáner metálico en todo el servicio aduanero haitiano, y esto debe cambiar; las autoridades aduaneras tienen que hacer más”, añadió O'Neill, quien también participó en el debate del Consejo de Derechos Humanos.

El alto comisionado Türk recordó que entre un 30 % y un 50 % de los miembros de las bandas violentas son niños y que su número casi se triplicó el año pasado. Esto ocurre en un contexto crítico donde más de la mitad de los haitianos sufren inseguridad alimentaria severa y 1.5 millones están desplazados forzosamente.

Despliegue internacional todavía limitado

Según O'Neill, el despliegue gradual de la llamada Fuerza para la Supresión de Bandas —compuesta actualmente por unos 1,500 efectivos provenientes de una decena de países como Chad, Jamaica, Guatemala, El Salvador y Mongolia— ofrece alguna esperanza.

“Ya han recuperado el control en ciertos lugares (…) y los haitianos albergan esperanzas de que esta dinámica cambie y que las pandillas pasen a actuar a la defensiva”, comentó.

El experto consideró que, pese al número reducido de efectivos, esta fuerza autorizada por el Consejo de Seguridad podría lograr avances al aprovechar que las bandas violentas “no cuentan con apoyo popular”, sus ubicaciones no son secretas y probablemente colapsarían si sus líderes fueran capturados.

Con profundo conocimiento sobre Haití, O’Neill lamentó la realidad actual del país que antes era “uno de los más seguros del Caribe” antes del inicio de la crisis a finales de la pasada década.

En su intervención ante el Consejo, Türk recordó también que en 2026 más de 220,000 haitianos —entre ellos cerca de 20,000 niños— han sido deportados forzosamente a Haití desde varios países vecinos (muchos desde República Dominicana).

Advirtió que estas acciones violan el principio internacional contra la devolución forzada (non-refoulement) y ponen nuevamente en peligro a muchas personas que habían escapado del país para salvar sus vidas y las de sus familias.

✕
TRA Digital

GRATIS
VER