Fuente: Hoy Digital
La carretera Rotonda Punta de Villa Mella, en Santo Domingo, presenta un deterioro cada vez más severo, lo que ha convertido esta vía en un verdadero calvario tanto para el tránsito vehicular como peatonal. Mientras tanto, los trabajos de construcción de la ampliación de la línea Uno del Metro permanecen paralizados, sin que la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT) haya ofrecido alguna explicación.
Los baches, excavaciones, zanjas y otros daños forman una verdadera odisea para las miles de familias que deben transitar por esta carretera para llegar a la estación del Metro Mamá Tingó o para desplazarse en sus vehículos hacia distintos destinos.
Esta situación ha generado el descontento de los comerciantes ubicados a lo largo de la carretera, muchos de los cuales están al borde de la quiebra o enfrentan serias dificultades financieras debido a préstamos contraídos con entidades bancarias. Así lo expresaron representantes de la Asociación de Comerciantes Afectados por la Obra del Metro, quienes luchan actualmente por obtener indemnizaciones de parte de la EMT. El mal estado vial ocasiona congestionamientos prolongados y accidentes entre vehículos, ya que los conductores intentan evitar los baches pero terminan chocando con otros que vienen en sentido contrario.
Entre las zonas con mayores problemas para el tránsito se encuentran el tramo desde La Rotonda hasta la Escuela Ramón Matías Mella, donde está ubicada la sede del Distrito Escolar 10-01. Los estudiantes deben sortear obstáculos como si fueran cabras para cruzar entre carros, motos, camiones y autobuses. También destaca el área frente a La 28, donde los baches son profundos debido a la acumulación constante de agua que deteriora el asfalto aplicado hace un tiempo; similar situación ocurre frente al supermercado Liver Pool, donde además se instaló una columna para el Metro que estrecha peligrosamente ese tramo.
El estado es igualmente crítico en más de 200 metros de vía entre las calles 30 y 31, así como en el sector próximo a la Escuela San Felipe, donde el agua ha dañado el asfalto desde hace años sin que las autoridades hayan intervenido. Al comenzar los trabajos para la extensión L-1B de la Línea Uno en marzo de 2024, desde la estación Mamá Tingó hacia Punta, las autoridades se comprometieron no solo a reparar esta carretera sino también las rutas alternas para evitar los problemas actuales.
Por su parte, la Coalición de Organizaciones Comunitarias de San Felipe exige la reparación y reconstrucción de calles en más de 20 sectores, ya que los residentes se encuentran prácticamente atrapados sin vías adecuadas. Calles fundamentales como Francisco del Rosario Sánchez, en el sector Carlos Álvarez, llevan años en obras sin una fecha clara para su finalización. Otras vías como la 25 en Paraíso, que conduce hacia Mata Los Indios, Residencia Remanso y calle 30 son prácticamente intransitables.









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