Fuente: Listin diario
El Panel de Expertos de la ONU verificó que las armas han llegado a Haití a través de buques, por tierra y otras vías, mediante compras directas realizadas por personas en Estados Unidos.
Belladère, una comuna haitiana ubicada en el distrito de Las Caobas y uno de los pasos fronterizos más importantes entre Haití y la República Dominicana, "sigue siendo un punto especialmente vulnerable" para que las bandas haitianas se abastezcan de armamento, según el informe del Panel de Expertos encargado de informar al Comité del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Haití.
Como referencia para esta comunidad, el informe destaca una incautación realizada el 25 de febrero de 2025 en el puerto de Haina, República Dominicana, donde se decomisaron 16 fusiles calibre 7,62 × 39 mm; un fusil calibre .50; un subfusil de 9 mm; cinco pistolas de 9 mm; 20,000 cartuchos de calibre 7,62 × 39 mm; 16,000 cartuchos de calibre 5,56 × 45 mm; además de cargadores y un silenciador para fusil.
Todas estas armas y municiones fueron confiscadas en un buque portacontenedores que transitaba desde Miami con destino a Belladère, Haití.
El informe documenta un total de 28 incautaciones de armas y municiones efectuadas entre el 22 de octubre de 2022 y el 1 de julio de 2026. De ellas, ocho tuvieron lugar en buques en Miami, dieciséis en Haití y cuatro en territorio dominicano (dos en el puerto de Haina, una a una menor en Dajabón y otra a dos mujeres en Elías Piña durante 2022 y 2023). Otra incautación adicional tuvo lugar el 25 de enero de 2025 también en el puerto de Haina, donde se recuperaron diversos rifles y pistolas.
Estas 28 intervenciones suman un total de 69 pistolas, 67 rifles semiautomáticos, un rifle calibre .50 y 80,944 cartuchos de distintos calibres.
Más allá del transporte marítimo y terrestre, muchas armas han llegado a manos de las pandillas mediante compras directas hechas por individuos en Estados Unidos, motivados por la percepción de que la probabilidad de ser "interceptados" es baja, subraya el Panel.
Asimismo, las empresas de seguridad —más de cien operando en Haití— realizan compras ilícitas de armamento.
La investigación también denuncia que miembros de la Policía haitiana suministran armas a estas bandas criminales, así como ciertos líderes locales.
"Aunque las autoridades haitianas y dominicanas no reportaron violaciones al embargo de armas en la frontera terrestre durante el período analizado en el informe, el Panel recibió información que indica que agentes armados no estatales haitianos continúan adquiriendo material a través de redes transfronterizas que se abastecen en la República Dominicana", señalaron los expertos.
Los investigadores destacan que las aplicaciones con mensajes cifrados juegan un papel crucial en el tráfico internacional de armas y municiones hacia Haití. Estas plataformas funcionan tanto como medio para contactar a los integrantes implicados en la cadena del tráfico como mercados donde los traficantes gestionan comunidades potenciales compradoras.
Como ejemplo, mencionan que en 2025 recibieron datos sobre un grupo denominado "Mercado de armas" en una aplicación de mensajería. Su administrador era una persona con número registrado en Francia que exhibía armas usadas para la venta —principalmente pistolas y fusiles semiautomáticos.
Este administrador aseguraba que podían realizar entregas en cualquier lugar porque los números telefónicos registrados correspondían a usuarios en Haití, República Dominicana e incluso autoridades locales y departamentos franceses ultramarinos como Guadalupe, Guayana Francesa y Martinica.
El informe revela que las armas artesanales y los revólveres han sido desplazados por las pandillas, que han evolucionado desde escopetas hacia fusiles semiautomáticos calibre 5,56 × 45 mm complementados con pistolas.
Estas organizaciones han adquirido gran cantidad de armas calibre 7,62 × 39 mm y, en menor medida, armas calibre 7,62 × 51 mm. Los fusiles calibre .50 son actualmente los más codiciados; aunque circulan limitadamente, "ya están presentes en ciertas bandas".
Precios
El informe indica que los precios del armamento se mantienen elevados dentro del mercado ilegal haitiano. En Puerto Príncipe y Bajo Artibonito las pistolas calibre 9 × 19 mm se venden entre 2,000 y 4,000 dólares; mientras que los fusiles semiautomáticos calibre 5,56 × 45 mm oscilan entre los 5,000 y los 8,000 dólares. Un cartucho para este último calibre alcanza aproximadamente los tres dólares.
"Los precios para la munición también son altos: cada cartucho calibre 5,56 × 45 mm se vende alrededor de tres dólares", detallan.
El Panel señala que estas pandillas están profundamente arraigadas en distintos sectores sociales. "Sus integrantes no se limitan solo a quienes portan armas; incluyen también hombres y mujeres que brindan inteligencia, recursos y apoyo logístico a las bandas, capaces incluso de moverse sin levantar sospechas e incluso cruzar fronteras".
Como ejemplo señalan que a finales de febrero de 2026 fue detenida Wideline Louis, alias Wide —novia del líder pandillero Tokyo e integrante del grupo— en el aeropuerto de Puerto Príncipe tras regresar desde República Dominicana. Según el informe se encargaba de adquirir ropa y suministros para la banda.
En otro caso fueron arrestadas tres personas identificadas como Étienne Roudley, Sony Pierre y Sténio Saint-Fleur en República Dominicana durante junio de 2025 por su relación con la compra ilegal de armas, drones comerciales y otros artículos para líderes pandilleros haitianos.
Estas personas fueron entregadas a las autoridades haitianas el 7 de junio del mismo año después del intento por comprar un dron DJI Mavic 3 en Santo Domingo para Johnson André alias Izo. Posteriormente fueron liberadas por las autoridades haitianas según consta en el informe del Panel.








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