Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@hoy.com.do
"Lavarse el cabello diariamente, usar gorras, cascos o sombreros, o padecer hipovitaminosis no causan alopecia androgenética; de igual manera, raparse el cuero cabelludo para fortalecer el folículo piloso o emplear champús anticaída no incrementan la densidad capilar", señala el Dr. Eduardo López Bran, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid.
"Afortunadamente, el intenso trabajo médico e informativo llevado a cabo por profesionales y medios de comunicación ha eliminado o al menos reducido considerablemente muchas creencias populares sobre la alopecia, calvicie o pérdida de cabello", destaca el especialista en microcirugía y trasplante capilar de la Clínica Imema.
"De hecho, siempre buscamos transmitir a la población española y latinoamericana buenos consejos para un adecuado cuidado capilar", añade antes de responder a los cinco mitos sobre la caída del pelo que le planteamos desde EFEsalud.
Dr. López Bran, ¿si me lavo el cabello con frecuencia, incluso a diario, perderé más pelo de lo normal?
No. Al lavar nuestro cabello es habitual observar cierta cantidad de cabellos en la ducha, el desagüe o en el lavabo al peinarnos. Esto ocurre porque durante la higiene capilar se desprende cabello que ya estaba muerto.
Un autor comparaba este pelo con un tallo seco de flor clavado en la arena que al manipularlo, aunque sea con delicadeza, se desprende por la sola inercia del movimiento de las manos.
Además, el verdadero riesgo para el cabello, dejando aparte factores genéticos o enfermedades, es la acumulación de suciedad y sebo en el cuero cabelludo, que puede obstruir los folículos pilosos, inflamar sus raíces y provocar caspa o dermatitis seborreica.
Por ello, se recomienda lavar el cabello diariamente o cada dos días si es graso o con dermatitis; cada dos o tres días si es normal; y cada tres o cuatro días si es seco, rizado o muy sensible para no eliminar sus aceites naturales.
Asimismo, debemos considerar las consecuencias físicas de nuestra actividad laboral, la práctica deportiva y la contaminación ambiental del lugar donde vivimos, que introducen sustancias dañinas para nuestra salud y también para la salud del cabello.
Dr. López Bran, ¿usar gorra, casco de moto o bicicleta o sombrero daña mi pelo?
No. Esta creencia surge porque se piensa que estos accesorios impiden la respiración del cabello. Pero esto es falso: los folículos pilosos reciben oxígeno y nutrientes a través de los vasos sanguíneos del cuero cabelludo.
Estas prendas, que se usan para evitar insolaciones, cáncer cutáneo o accidentes en motos, bicicletas o equitación, no provocan ni aceleran la alopecia androgenética ni la calvicie, que dependen de factores genéticos y hormonales.
Sin embargo, es importante señalar que gorras, cascos y sombreros mal usados, mal diseñados o fabricados con materiales deficientes pueden generar fricción y tracción constante sobre las estructuras capilares; además, por humedad e higiene inadecuada pueden favorecer la proliferación de microorganismos como bacterias en sus componentes.
Dr. López Bran, ¿la falta de vitaminas causa o acelera la alopecia androgenética o calvicie común?
No necesariamente. Decir que la hipovitaminosis es causa general de caída del cabello sin especificar qué tipo de deficiencia sufrimos ni su origen no es correcto. La carencia de vitaminas B1, B3, B6, K y E no provoca directamente caída del pelo; sí ocurre con déficit de vitamina D y B12.
Si se detecta una pérdida anormal del cabello es conveniente realizar un análisis sanguíneo completo para medir niveles precisos de ferritina (hierro), zinc, vitamina D y B12, ya que su falta puede originar caída capilar —alopecias nutricionales o efluvio telógeno agudo—.
También es importante vigilar excesos vitamínicos (hipervitaminosis A y E), que pueden desencadenar caídas severas del cabello.
En todo caso, siempre recomiendo una alimentación equilibrada, una vida tranquila con ciclos adecuados de sueño y vigilia, evitar hábitos tóxicos y practicar deporte; estas costumbres constituyen un escudo protector especialmente efectivo cuando fortalecemos la queratina, base estructural del pelo.
Dr. López Bran, ¿rasurarse el cabello hace que crezca más fuerte y en mayor cantidad?
No. Cortar el cabello no mejora su salud ni incrementa su número ni grosor. Lamento desilusionar a quienes confían en esta idea.
Al cortar el pelo las puntas pueden parecer más gruesas al tacto; sin embargo, no hay crecimiento adicional ni cambio en el tamaño del tallo (parte visible sobre la piel).
El cabello recién cortado aporta una mejora estética y puede facilitar una higiene mejorada o sensación de ligereza especialmente en verano, pero no fortalece ni reduce ni detiene la alopecia androgenética.
Dr. López Bran, ¿los champús anticaída disminuyen la pérdida del pelo?
No. Son productos cosméticos destinados a limpiar el cuero cabelludo. Los ingredientes activos específicos solo podrían beneficiar la raíz del folículo piloso si permanecieran en contacto con la piel durante horas… En un lavado actúan solo unos minutos.
Los champús anticaída y otros productos capilares bien formulados sólo mejoran el aspecto del cuero cabelludo y el pelo aportando volumen, brillo y salud frecuentemente como complemento a tratamientos médicos.
También pueden ayudar a controlar trastornos asociados a la alopecia androgenética como dermatitis seborreica, exceso sebáceo o caspa; así como aliviar síntomas relacionados como picor; pero no detienen el proceso sistemático de pérdida capilar.








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