Fuente: Hoy Digital
Las municiones que utilizaron grupos criminales haitianos en Haití y que provinieron de República Dominicana ingresaron de manera ilegal a través de oficiales corruptos de la Policía dominicana y las Fuerzas Armadas, quienes estuvieron implicados en el desvío de estos materiales, incluyendo ventas en zonas fronterizas para su posterior traslado a la nación vecina. En total, casi un millón de artículos —principalmente armas, balas y cartuchos— fueron trasladados desde territorio dominicano hacia Haití.
Así lo revela el informe elaborado por el panel de expertos para el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Durante sus inspecciones más recientes en 2026 sobre incautaciones de municiones en Puerto Príncipe, capital haitiana, el documento señala que se detectó munición coincidente con la desviada previamente de la Policía dominicana, según reportes del panel en 2025, siendo utilizada por la conocida banda 400 Mawozo y otras agrupaciones en Bel-Air, Puerto Príncipe.
En 2024, el panel investigó la incautación de varias cajas con municiones calibre 5,56 × 45 mm (5.000 cartuchos) en manos de actores no estatales en Mirebalais, departamento Centro de Haití. La información fue compartida con las autoridades dominicanas, que procedieron a realizar un inventario del material policial y arrestaron a varios oficiales. Esto permitió esclarecer el desvío de 908.001 artículos, mayormente municiones, pertenecientes a la Policía Nacional dominicana, incluyendo más de 489.000 cartuchos de 9 mm, 230.000 cartuchos de 5,56 × 45 mm, 26.000 cartuchos de 7,62 × 39 mm y 93.000 cartuchos para escopeta calibre 12.
Aunque es complicado precisar con exactitud la cantidad de material que llegó a Haití, algunos expertos dominicanos en seguridad indicaron al Panel que debido a que el mercado nacional para municiones calibres 5,56 × 45 mm y 7,62 × 39 mm es bastante limitado en República Dominicana, es probable que gran parte de este armamento haya sido trasladado a Haití, ya que esos calibres son los principales empleados por las bandas.
Las Fuerzas Armadas dominicanas aplican buenas prácticas al marcar sus municiones, lo cual facilita una gestión adecuada del inventario y contribuye a prevenir, identificar e investigar posibles desvíos, según señala el informe.
En las inspecciones más recientes sobre material incautado realizadas en febrero de 2026, el Panel identificó distintos tipos de municiones marcadas con las siglas "ERD" (Ejército de República Dominicana), correspondiente a las Fuerzas Armadas del país.
Estas municiones coincidían con productos fabricados por la Industria Militar de Colombia (Indumil). Tras una comunicación oficial del Panel, las autoridades colombianas confirmaron que los artículos fueron elaborados por Indumil y formaban parte de dos contratos firmados en 2022 con el Ejército y el Ministerio de Defensa dominicanos.
El Panel contactó a las autoridades dominicanas para solicitar información sobre las unidades a las que se asignaron esos lotes específicos y los avances en las investigaciones relacionadas con estos desvíos.
"Las autoridades dominicanas respondieron que las municiones fueron adquiridas en 2022 a un fabricante colombiano. Además informaron al Panel que en diciembre de 2025 un segundo teniente del Ejército dominicano fue arrestado en la provincia San Juan de la Maguana junto a un ciudadano haitiano cuando transportaban 1.516 cartuchos en una motocicleta. El Panel aún no ha recibido detalles adicionales sobre las unidades correspondientes a los números de lote ni sobre investigaciones recientes", detalla el documento.
Sobre el excedente de municiones calibre .50
Wilson Joseph, conocido como "Lanmo San Jou", líder de la banda 400 Mawozo, publicó videos en redes sociales mostrando municiones excedentes calibre .50 con características particulares que el Panel había identificado como fabricadas en República Dominicana durante la década de 1950.
El análisis realizado en 2026 sobre los cartuchos calibre .50 recuperados confirmó esta hipótesis: al menos 15 de los 32 cartuchos documentados por el Panel fueron producidos en República Dominicana.
No obstante, la cadena exacta de custodia de estas municiones excedentes sigue siendo incierta debido a que anteriormente se importaron cantidades para el mercado civil estadounidense y todavía están disponibles para compra en páginas web dedicadas a coleccionistas, explicaron los expertos en su informe.
"El Panel envió dos solicitudes para rastrear estas municiones a las autoridades dominicanas. Estas respondieron enviando fotografías de municiones fabricadas por la Armería de las Fuerzas Armadas de San Cristóbal entre los años 1950 y hasta 1960; indicaron también que dicho material excedente está siendo destruido y no han detectado desviaciones", precisa el documento.
Declaraciones del canciller dominicano
El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor -Ito- Bisonó, aclaró que las municiones encontradas provenientes de República Dominicana corresponden a lotes con más de cinco décadas almacenados en el país.
Tras referirse al informe del Panel de Expertos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Bisonó señaló que el propio organismo internacional reconoce la colaboración y apoyo brindado por instituciones dominicanas como el Ejército y la Policía Nacional para investigar y sancionar irregularidades pasadas relacionadas con el desplazamiento ilícito del material bélico.
"Hace uno o dos años se detectó una extracción ilegal de esas cápsulas y hubo un oficial preso; eso ocurrió tanto en el Ejército como en otro caso dentro de la Policía", afirmó.
"Las municiones tienen alrededor de 50 años en República Dominicana. Son municiones antiguas calibre .50 desde la época de Trujillo, identificadas en el informe. No son recientes ni se sabe exactamente cuándo pudieron haber llegado allá; no existe trazabilidad. El reporte reconoce el esfuerzo y respaldo del Ejército, Policía y Estado dominicano en estas investigaciones", concluyó.








Agregar Comentario