Fuente: Ione Molinares/ione_molinares@cnnespanol.cnn.com
¿Por qué ICE examinó millones de registros de votantes en Estados Unidos?
Las calles del área conocida como Arlandria, que prácticamente une las ciudades de Arlington y Alexandria en Virginia, lucen desiertas en estos días. Esta zona se encuentra muy cerca del Departamento de Defensa, popularmente conocido como el Pentágono, y a pocos minutos de Washington D.C., la capital del país, donde las expectativas aumentan conforme se acercan las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre.
En este vecindario, María Linares es dueña de El Pulgarcito, un restaurante que refleja cómo inmigrantes salvadoreños se establecieron en la región hace décadas y revitalizaron la economía local. Sin embargo, desde hace varios meses, esa vitalidad ya no es evidente.
“La gente ahora no está saliendo. Eso es lo más triste”, comenta María, sentada sola en una mesa del local mientras dobla servilletas.
El ambiente en este restaurante y otros establecimientos tanto en esta zona como en numerosas áreas metropolitanas tiene una explicación. Según residentes y expertos, este golpe a las comunidades se debe al temor generado por los operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), las deportaciones, el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para varias comunidades inmigrantes y las restricciones para solicitudes de asilo.
Algunos analistas incluso advierten que todo esto provoca un impacto económico negativo al que llaman "impuesto ICE" o "ICE tax", refiriéndose a los efectos derivados del endurecimiento de la política migratoria implementada desde que Donald Trump inició su segundo mandato en enero de 2025.
María comenta que en los 27 años de su restaurante solo había visto una situación similar durante la pandemia de covid-19. Sin embargo, afirma que durante la emergencia sanitaria ella y otros dueños de negocios pudieron mantenerse a flote y conservar a la mayoría de sus empleados, mientras que ahora el contexto es peor. Menos clientes significa menores ingresos y eso afecta la capacidad de contratar personal.
“Teníamos cuatro personas atendiendo y en la cocina siempre había tres. Ahora, digamos que hay una persona y yo ayudo para cubrir como personal. Es así”, relata.
Los efectos del "impuesto ICE": menor actividad económica y aumento de precios
A lo largo del año, diversas instituciones académicas y organizaciones civiles han documentado estos impactos.
Un estudio del prestigioso think tank Brookings publicado a finales de mayo indicó que el endurecimiento de la política migratoria ha afectado el mercado laboral, especialmente en sectores con alta dependencia de trabajadores inmigrantes, tanto documentados como indocumentados. Brookings estimó que los operativos migratorios habrían causado la pérdida aproximada de 668.000 empleos, siendo más notorio este fenómeno en las 86 ciudades con mayor número de detenciones por parte de ICE.
La ONG America's Voice retomó esos datos en otro informe y añadió que los efectos del "impuesto ICE", junto con otros factores como los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos extranjeros o el encarecimiento global del petróleo, también se reflejan en el aumento de precios en productos y servicios dependientes del trabajo migrante. Por ejemplo, entre junio del año pasado y junio de este año la lechuga subió un 32,1 %, las manzanas un 7,1 %, los cítricos un 6,3 % y los servicios de jardinería un 10,8 %.
Este incremento no solo se manifiesta en cifras sino también en la preocupación palpable entre los consumidores. En El Pulgarcito, María escucha con frecuencia las quejas de sus clientes a quienes explica que tuvo que aumentar el precio de sus platillos porque el restaurante ya no podía absorber esos costos.
“Todos dicen lo mismo: que les han subido los precios. Yo les digo que fue necesario hacerlo”, comenta María. “Este año ya no pudimos mantener los precios anteriores; no es posible sostener un negocio con esos valores”, enfatiza.
Exequiel Hernandez, profesor de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, amplía esta perspectiva. Según el académico, quien comparó datos previos al segundo mandato presidencial de Trump con los correspondientes a su primer año tras regresar a la Casa Blanca, los impactos económicos por el endurecimiento migratorio fueron inmediatos: menos personas circulando por las calles, menos clientes en comercios, ingresos reducidos y menor cantidad de empleados.
“Prácticamente desde el primer día que esta nueva política entró en vigor comenzó su efecto; fue una decisión estratégica del presidente Trump y los datos muestran un impacto casi instantáneo”, afirma Hernandez. “Observé que en zonas bajo vigilancia intensiva por parte de ICE, el flujo peatonal semanal cayó alrededor del 3 % por negocio”, detalla.
La respuesta de la Casa Blanca, DHS e ICE
Ante testimonios, cifras e inquietudes sociales, el Gobierno Trump negó que el endurecimiento migratorio tenga efectos negativos económicos tales como los señalados por quienes hablan del "impuesto ICE", según comunicados enviados a CNN por la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y ICE.
Lauren Bis, portavoz presidencial, manifestó vía correo electrónico que “la inmigración indocumentada durante la administración Biden (2021-2025) amenazó la salud fiscal a largo plazo del país, contribuyó a una inflación récord y afectó negativamente los salarios de trabajadores estadounidenses”.
“No faltan manos ni mentes estadounidenses para fortalecer nuestra fuerza laboral; la agenda del presidente Trump para generar empleo para trabajadores nacionales refleja nuestro compromiso con ese potencial mientras hacemos cumplir nuestras leyes migratorias. El presidente Trump continuará impulsando la economía y aumentando los salarios”, aseguró.
Un portavoz del DHS coincidió: “Si existiera alguna relación positiva entre inmigración ilegal desenfrenada y buena economía, Biden tendría una economía próspera. Sacar a estos criminales mejora la seguridad para dueños de negocios y clientes”.
“Bajo el secretario Markwayne Mullin nuestros agentes están cumpliendo con las órdenes presidenciales y populares para arrestar y deportar extranjeros ilegales criminales y proteger a Estados Unidos. Quitar delincuentes peligrosos hace más seguras nuestras calles para todos”, afirmó el vocero aunque contradiciendo esta postura se señala que la mayoría de inmigrantes detenidos desde el retorno de Trump no posee antecedentes penales.
Finalmente, un representante de ICE defendió las operaciones legales llevadas a cabo: “Si hacer cumplir nuestras leyes migratorias según Constitución y leyes federales es un impuesto ¿cómo llamarían al precio pagado en vidas por víctimas criminales extranjeras ilegales?”.
“Cualquier impacto económico adverso vinculado con hacer cumplir estas leyes resulta únicamente por la decisión ilegal del extranjero y no por acción alguna de ICE”, concluyó.
“Muchos clientes han sido deportados”
En medio del panorama actual, María aún no considera cerrar El Pulgarcito pero observa con tristeza cómo su comunidad —también llamada Chirilagua por una municipalidad sureste salvadoreña— se ve afectada.
A pocas cuadras sobre esa misma calle está Mount Vernon Barbería y Salón de Belleza que suele quedar vacío durante gran parte del día. Carla, su encargada administrativa, comenta que las redadas y deportaciones han infundido miedo entre la gente para salir.
“Ahora tenemos solo una cuarta parte del número habitual tanto en clientela como en barberos y peluqueras”, explica mirando las sillas vacías. “Muchos clientes han sido deportados o están proceso; todos tienen pánico”, detalla.
Con menos visitantes tuvieron incluso que reducir espacio para subarrendar parte locales dedicados a reparación celular intentando compensar pérdidas económicas. Otras estrategias como descuentos serían inviables según Carla.
“No podemos ofrecer tantos descuentos porque ¿cómo sobrevivir? ¿Cómo comprar productos? ¿Cómo pagar utilidades? ¿Cómo pagar renta? La renta no perdona”, lamenta.
Mientras tanto el Gobierno Trump intenta minimizar esta situación —más aun frente a próximas elecciones— pero varios expertos advierten que los efectos del endurecimiento migratorio impactan no solo comunidades inmigrantes sino toda la economía nacional.
Exequiel Hernandez señala este impacto con dos términos: “general” y “permanente”. Explica que es general porque afecta negocios e individuos más allá solo del colectivo inmigrante; permanente porque sus consecuencias persisten sin desaparecer.
“La permanencia —al menos durante el primer año cubierto por mi estudio— radica en que estos efectos no desaparecen; no fue algo temporal ni limitado a semanas específicas tras incursiones policiales. Las cosas nunca regresaron a lo normal. ICE impone un impuesto duradero: negocios contratan menos personal, cierran más locales y consumidores gastan menos”, concluye Hernandez.









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