Fuente: Listin diario
El presidente estadounidense visitará Carolina del Norte, Carolina del Sur, y posteriormente Iowa, Florida, Georgia y Michigan. Excepto Michigan, todos estos estados fueron fuertes apoyos para el voto Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
Donald Trump, mandatario de Estados Unidos, comienza este lunes en Kansas una nueva semana de actos electorales con el objetivo de movilizar al electorado republicano, que se muestra debilitado ante una serie de encuestas negativas de cara a los comicios del 3 de noviembre.
Con dos semanas por delante, el mitin en las afueras de Wichita pretende reforzar la candidatura del senador Roger Marshall, quien se encuentra en un empate técnico contra un pastor metodista de una gran megacatedral que representa a los demócratas.
Trump obtuvo en Kansas una victoria por 16 puntos porcentuales hace apenas dos años, y este estado no ha elegido a un senador demócrata desde 1932.
No obstante, varios analistas actualmente consideran la contienda como incierta, y un importante grupo encargado de recaudar fondos para senadores republicanos ha redirigido dinero desde Carolina del Norte para defender un asiento que antes se consideraba seguro.
El control del Congreso podría definirse en batallas como esta.
Los estadounidenses están convocados a renovar la totalidad de la Cámara de Representantes (435 escaños) y un tercio del Senado (35 de 100 escaños).
Los demócratas necesitan apenas cuatro triunfos para revertir la mayoría en el Senado.
En un país profundamente polarizado, es común que durante las elecciones intermedias el presidente en ejercicio pierda terreno, algo que Trump ha reconocido públicamente.
Según la firma especializada en análisis de encuestas Decision Desk, "en Kansas y Carolina del Sur los demócratas parten como no favoritos tanto en las carreras al Senado como a gobernador, pero tienen mayores posibilidades de causar sorpresas en las elecciones al Senado".
– Bastiones bajo cuestionamiento –
Trump continuará su gira visitando Carolina del Norte y Carolina del Sur, seguido por Iowa, Florida, Georgia y Michigan.
A excepción de Michigan, todos estos estados fueron bastiones para el voto Trump en las elecciones presidenciales de 2024.
El expresidente asegura en sus discursos que ha recuperado el mismo nivel de entusiasmo entre sus seguidores que durante la histórica campaña presidencial de 2024.
Los votantes adherentes a su movimiento MAGA (Make America Great Again) le otorgan niveles abrumadores de aprobación según los sondeos.
Sin embargo, la perspectiva cambia al ampliar la base electoral.
Los republicanos moderados muestran descontento por la guerra en Irán y la inflación, mientras que los demócratas están altamente motivados para acudir a votar debido a su fuerte oposición a toda la presidencia de Trump.
Aunque el expresidente demostró en 2016 y 2024 que podía contradecir la mayoría de las encuestas, los expertos predicen que es muy probable que pierda al menos la Cámara de Representantes.
No obstante, los demócratas enfrentan una dificultad: sus votantes más comprometidos son aquellos alineados con candidaturas más progresistas.
Por ejemplo, el candidato demócrata al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed, enfrenta una campaña crítica relacionada con supuestos vínculos con la organización Hermanos Musulmanes.
En Florida, la demócrata Angie Nixon también manifiesta ambivalencia respecto a una política estricta hacia Cuba, una estrategia que Trump utiliza para captar votos dentro de la comunidad hispana en ese estado.
– Popularidad en descenso –
El vicepresidente JD Vance realiza campañas separadas en Carolina del Norte, Ohio y Nebraska; este último donde el senador republicano actual enfrenta un duro desafío por parte de un candidato independiente.
Una encuesta conjunta realizada por Washington Post-ABC News-Ipsos y publicada el domingo situó la aprobación de Trump en un 33%, la cifra más baja registrada durante cualquiera de sus mandatos según dicho sondeo.
Otro estudio difundido el mismo día por NBC News lo ubicó en un 34%.
La economía se ha convertido en un gran obstáculo para un presidente que prometió combatir la inflación.
Los demócratas están transformando ese descontento en recursos económicos para sus campañas y han recaudado considerablemente más fondos que los republicanos.
Hasta ahora se han emitido poco más de nueve millones de votos anticipados en todo el país, según datos del Election Lab de la Universidad de Florida.
Frente a los numerosos desafíos que enfrentan los republicanos, el senador James Lankford rechazó el domingo aceptar que una derrota electoral sea inevitable.
"Las elecciones dependen realmente de quiénes se presentan y votan", declaró el senador conservador por Oklahoma a NBC.








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