Fuente: Franklin Mirabal/franklin_mirabal@hoy.com.do
El pasado jueves asistí a la presentación oficial de la Copa Lidom Banco de Reservas, y me conmovió profundamente la dedicatoria a don Héctor José Rizek Llabaly, a quien Dios seguramente tiene en la gloria.
Pude observar un reconocimiento unánime hacia su persona.
Ildefonso Ureña compartió un video sobre la familia Rizek, mostrando al padre, sus hijos y nietos, lo que causó gran impacto entre los asistentes.
Cuando Leonardo Aguilera tomó la palabra, no escatimó en elogios para los hermanos Rizek, y Kelvin Cruz hizo lo mismo.
En ese momento conocimos más detalles sobre la vida familiar de los Rizek.
Descubrimos cómo han crecido gracias a un trabajo serio, dedicado y con visión de futuro, siendo personas de gran sensibilidad humana.
Sin mencionar sus valiosas contribuciones al béisbol (Gigantes del Cibao), al baloncesto y otros deportes.
En lo personal, he tenido la oportunidad de tratar de cerca a Samir y Héctor, y los describo como empresarios y deportistas de gran calidad humana.
Son personas que valoran el trabajo, la honestidad, la familia y los amigos, apoyan mucho a sus empleados y por todos estos principios son muy apreciados.
Fue un gran acierto de Lidom dedicar este torneo a una familia ejemplar.








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