Fuente: Associated Press/associated_press@cnnespanol.cnn.com
Los carruajes tirados por caballos que han recorrido Central Park durante más de 150 años están a punto de desaparecer de Nueva York, poniendo fin a una tradición emblemática, muy valorada por los turistas pero rechazada desde hace tiempo por los defensores del bienestar animal.
Para los cocheros, el futuro resulta incierto.
"Nadie tiene una respuesta adecuada porque simplemente no la hay", asegura Alexus Lawson, una cochera de 28 años originaria de Queens, que creció rodeada de caballos y trabajó como instructora de equitación. Ahora, le inquieta qué pasará con Starlight, su caballo de 7 años, y con el resto de sus animales. "Sin trabajo, ¿cómo voy a cuidar de mis caballos?".
Se prevé que el Concejo Municipal de Nueva York apruebe este jueves un proyecto de ley que prohibiría los paseos en carruajes tirados por caballos a partir de junio de 2028. Esta iniciativa surge tras la muerte en primavera pasada de un turista adolescente, un hecho que reavivó las demandas —planteadas por activistas desde hace décadas— para poner fin a esta actividad.
Sin embargo, la cuestión que se ha planteado repetidamente —qué ocurrirá con los cocheros cuyos empleos desaparecerán— sigue sin una respuesta clara.
La normativa establece que la oficina del alcalde Zohran Mamdani debe elaborar, antes de abril del próximo año, un plan para asistir a los más de 150 cocheros restantes en la búsqueda de nuevos empleos. Esto incluiría la derivación hacia vacantes en sectores como transporte público, hostelería y servicio de taxis, además de brindar asesoramiento profesional. También se prevé que la administración evalúe algún tipo de compensación para estos trabajadores.
Un portavoz del alcalde indicó que el Ayuntamiento está trabajando en un plan detallado para facilitar la transición laboral y ha iniciado conversaciones sobre posibles compensaciones. El propio Mamdani ha señalado que el Gobierno tiene la "responsabilidad cívica de garantizar que nadie quede desamparado".
Medet Fidan, extaxista que cambió el volante por las riendas tras la transformación del sector del taxi por las aplicaciones de transporte compartido, siente que él y sus compañeros están siendo señalados. "Creo que la ciudad nos está dejando un gran problema", manifestó Fidan, de 56 años y con 15 años conduciendo carruajes. "Vamos a perder nuestros negocios, vamos a perder nuestros empleos, vamos a perder nuestro sustento".
Un portavoz señaló que la presidenta del Concejo, Julie Menin, "seguirá participando en el proceso de transición", y añadió que la legislación pretende resolver esa antigua incógnita relacionada con qué sucederá con los cocheros desplazados, estableciendo un plazo estricto para que el Ayuntamiento tome medidas.
El sindicato que representa a los cocheros ha prometido presentar una impugnación legal "en cuanto se seque la tinta" de la nueva ley.
Los dos alcaldes anteriores a Mamdani también apoyaron acabar con esta actividad pero no lograron concretarlo.
Bill de Blasio hizo campaña prometiendo eliminar estos paseos desde su primer día en el cargo, aunque su iniciativa se desvaneció ante la oposición sindical y una intensa campaña mediática en la que participó el actor Liam Neeson. Eric Adams, alcalde antes que Mamdani, planteó una prohibición al final de su mandato, pero la propuesta no prosperó.
El impulso más reciente comenzó en junio tras la muerte del turista indio Romanch Mahajan, de 18 años, quien falleció después de saltar desde un carruaje desbocado durante un paseo. Al parecer, este fue el primer accidente mortal relacionado con los carruajes en Central Park desde su inicio.
La familia Mahajan ha solicitado personalmente a la ciudad que ponga fin a estas excursiones, relatando entre lágrimas que creían que era una actividad segura. Deepak Mahajan, padre del joven, explicó a los legisladores que su hijo saltó del carruaje para ayudar a su madre, quien había sido expulsada del asiento después de que el caballo se desbocara repentinamente.
Los cocheros han expresado su solidaridad con Mahajan y su familia pero consideran que están siendo culpados injustamente por un solo incidente.
"No se ofrece ninguna solución para conseguir un empleo alternativo ni para continuar con nuestros negocios", afirmó Christina Hansen, cochera veterana y portavoz del sector. "¿Quién va a pagar mi alquiler mientras busco trabajo?".








Agregar Comentario