Fuente: Listin diario
"Mi voto es secreto", proclamaban banderas con una imagen gigante del presidente Lula en los edificios del barrio de Laranjeiras, un enclave de la izquierda en Río de Janeiro que aspira a creer en la remontada frente a Flávio Bolsonaro en el balotaje del domingo.
El bolsonarismo representa la mayoría en la "Cidade Maravilhosa", conocida por sus playas paradisíacas y el Corcovado, pero también por la inseguridad y el dominio de facciones criminales en las favelas que ocupan sus colinas.
El senador, originario del estado de Río, ganó en la primera vuelta en la ciudad, al igual que su padre, el ultraderechista Jair Bolsonaro, en las elecciones de 2018 y 2022.
Sin embargo, en Laranjeiras, un barrio de clase media al sur de la metrópolis, sus habitantes llevan tres semanas luchando en las calles, como ha ocurrido en otros bastiones de la izquierda en Brasil cuando el mandatario perdió la primera ronda.
"La gran esperanza es reelegir al presidente Lula", afirma a AFP Michely Ribeiro, coordinadora de una ONG de 39 años, quien votó acompañada por sus dos hijas de 10 y 11 años.
Para esta mujer, el avance de la extrema derecha podría significar "una amenaza para los derechos humanos".
En la plaza Sao Salvador, tradicional punto de encuentro de la izquierda, muchos calculan la posibilidad de "la virada", como se denomina en Brasil a darle la vuelta a un partido.
"Es una incógnita. Esta elección quizá sea la más disputada de los últimos años", comenta Cristina Vermelho, profesora universitaria de 63 años.
Alrededor de esta plaza, donde los fines de semana suelen celebrarse ruedas de samba, algunos conductores hacen sonar sus bocinas mientras los vecinos se saludan al grito de "¡Vamos, Lula!".
"Va a salir bien"
Daniel Gomes, arquitecto de 45 años, coincide en que este es un momento crucial para Brasil.
"Estoy preocupado. Creo que la democracia está en juego. Por el historial del padre del candidato, que ya intentó un golpe de Estado, no es descabellado pensar que pueda volver a ocurrir".
"Tengo miedo, pero quiero confiar en que todo saldrá bien", expresó a AFP.
Jair Bolsonaro cumple arresto domiciliario tras ser condenado a 27 años por un intento de golpe contra Luiz Inácio Lula da Silva después de perder las elecciones de 2022.
Su hijo, quien denuncia una persecución política contra su padre, se presenta como "más moderado" y promete acabar con la inseguridad y las dificultades económicas.
"Derecha de verdad"
Mientras la izquierda salió masivamente a las calles para tratar de persuadir a sus conciudadanos a votar por Lula, la derecha se concentró principalmente en actos junto a Flávio Bolsonaro.
Miles de personas llenaron el sábado parte del paseo marítimo de Barra de Tijuca, barrio acomodado de Río de Janeiro donde el candidato visitó la casa familiar antes de mudarse a Brasilia.
"Soy electora de Jair Bolsonaro y creo en la transformación del país. En educación, salud y seguridad; el carioca ya no vive tranquilo", comentó Ilma Gomes de Souza, profesora de 53 años.
En Belo Horizonte, capital del populoso estado Minas Gerais, el bolsonarista Martín Silva Peixoto rechaza cualquier motivo para temer.
"Durante años aquí todos (los políticos) eran iguales. Hoy tenemos una derecha auténtica", declaró el domingo a AFP este abogado de 43 años.
"Creo que es una solución y no un problema, como mucha gente piensa", añadió tras votar en esta ciudad donde Flávio Bolsonaro también fue vencedor en la primera vuelta.









Agregar Comentario