Fuente: CNN Español
María Corina Machado regresó este domingo a Venezuela, tras estar 10 meses fuera del país, luego de haber salido de manera clandestina para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. La dirigente opositora volvió después de varios intentos fallidos por retornar, en un contexto donde el chavismo continúa en el poder, ahora bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, tras la detención de Nicolás Maduro en enero.
Mientras continúan las negociaciones entre el oficialismo y algunos sectores opositores, con el apoyo de Estados Unidos, la líder del movimiento Vente Venezuela ha insistido en la necesidad de convocar elecciones presidenciales y ha respaldado la propuesta del senador estadounidense Bernie Moreno para que se realicen el 24 de julio de 2027.
"Estoy aquí. Con ustedes", escribió Machado en X para confirmar su regreso. Poco después, el excandidato presidencial Edmundo González Urrutia difundió un mensaje donde confirmó su retorno. "¡Venezuela! Me emociona muchísimo anunciarles que nuestra líder, mi querida María Corina, está en territorio venezolano. Hoy es un día importante para los venezolanos. Nuestra voz soberana regresa con ella para liderar y encaminar este proceso", indicó y aseguró que "muy pronto" también estaría de regreso.
Machado, de 58 años y madre de tres hijos, es ingeniera industrial con especialización en finanzas, pero lleva más de dos décadas vinculada a la política venezolana. Aunque ganó las primarias opositoras de 2023, el Tribunal Supremo venezolano inhabilitó su candidatura, impidiéndole participar en las elecciones de 2024. No obstante, desempeñó un papel clave tanto durante la campaña como en los meses posteriores al reclamo por la proclamación que dio como ganador a Maduro.
Machado obtuvo su primer triunfo electoral en 2010 al ser elegida diputada de la Asamblea Nacional por el estado Miranda y fue reconocida como la candidata más votada del país. Años antes había ganado notoriedad al participar en los esfuerzos por realizar un referendo revocatorio contra Hugo Chávez en 2004, quien finalmente fue ratificado en su mandato. Además, en 2005 fue recibida en la Casa Blanca por el presidente George W. Bush como directora de la ONG Súmate.
En 2012, un año después de asumir como legisladora, fundó Vente Venezuela, partido político del cual es coordinadora. Definió su doctrina económica como liberal y planteó una opción contraria al socialismo para Venezuela basada en el libre mercado, el respeto a la propiedad privada y al Estado de derecho. Su propuesta se presentó como "un modelo de desarrollo inclusivo y liberal para generar prosperidad, riqueza y libertad en Venezuela", con promesas de estabilización fiscal y privatizaciones, incluyendo el sector petrolero.
Ese mismo año intentó llegar a la presidencia al participar en las primarias opositoras dentro de la alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Quedó tercera con el 3,81 %, lejos del ganador Henrique Capriles, quien obtuvo el 64,33 %.
Como diputada, interrumpió un discurso del presidente Chávez para cuestionar las expropiaciones calificándolas como "robo". Chávez le respondió que primero debía ganar la interna opositora: "Águila no caza moscas", le dijo en el Parlamento. Sin embargo, Machado continuó posicionándose como una figura radical dentro de la oposición.
Convocatoria a protestas y destitución posterior
En febrero de 2014, ya con Maduro como presidente tras la muerte de Chávez, Machado junto a Leopoldo López y Antonio Ledezma convocaron a una ola de protestas conocida como "La salida", que se extendieron hasta junio y buscaban exigir la "restitución del orden democrático" en Venezuela. Las manifestaciones también rechazaban la crisis económica, inflación alta, escasez de alimentos, inseguridad y fallas en servicios públicos.
Durante estas protestas fallecieron 43 personas, resultaron heridas 486 y fueron detenidas 1.854 según cifras oficiales difundidas por la Fiscalía General. Estos hechos son objeto del caso Venezuela I ante la Corte Penal Internacional que investiga posibles crímenes de lesa humanidad cometidos desde febrero de 2014 por autoridades estatales y grupos progubernamentales conocidos como "colectivos". El Gobierno de Maduro niega estas acusaciones y califica las denuncias como falsas.
En marzo de ese año Machado aceptó temporalmente un cargo como embajadora alterna de Panamá ante la OEA para denunciar ante ese organismo las muertes y violaciones a derechos humanos presuntamente ocurridas durante las protestas.
En respuesta, el oficialismo impulsó acciones que culminaron con su destitución como diputada por supuesta traición a la patria y planes magnicidas sin presentar pruebas. Machado ha negado reiteradamente estas acusaciones públicamente.
Un tribunal le impuso una prohibición para salir del país mientras duraba esta investigación; medida cautelar que aún sigue vigente.
Machado llamó a boicotear las elecciones regionales de 2018 así como las presidenciales posteriores donde varios partidos opositores no pudieron participar. Aunque perdió algo de protagonismo en esos años, generó controversia con declaraciones a favor de una intervención extranjera para derrocar a Maduro.
Su lema electoral en 2024 fue "Hasta el final", frase que cobró especial sentido considerando un documento oficial que estableció su inhabilitación política por 15 años debido a supuestos errores u omisiones en sus declaraciones patrimoniales.
Machado ha rechazado estas acusaciones calificándolas como maniobras del "régimen" y considera "basura" esa medida contra ella. Ha afirmado que "quien habilita es el pueblo de Venezuela".
Con más del 90% de los votos ganó las primarias opositoras del 22 octubre 2023, lo que la convirtió en líder principal del sector y abrió camino a una candidatura unitaria frente a Maduro.
Su inhabilitación le impidió competir formalmente en las elecciones presidenciales del 28 julio 2024; respaldó entonces a Edmundo González Urrutia como candidato consensuado quien fue inscrito por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Campaña electoral y presiones
Durante la campaña recorrió varias regiones promoviendo su propuesta y organizando seguidores mediante grupos llamados "comanditos", destinados a movilizar y defender el voto.
Simultáneamente varios comercios y hoteles fueron clausurados o sancionados tras atender a miembros de su equipo. La oposición denunció estas acciones como represalias políticas mientras organismos fiscales atribuyeron sanciones a incumplimientos administrativos.
Además personas cercanas a Machado fueron detenidas por cuerpos policiales. La Fiscalía ordenó capturas contra Magalli Meda, Claudia Macero y Pedro Urruchurtu con cargos por terrorismo y conspiración que fueron rechazados por la oposición como persecución política.
El CNE anunció el 28 julio 2024 la reelección de Maduro; la oposición cuestionó los resultados e hizo públicas actas recogidas por sus testigos presentándolas como pruebas para denunciar fraude electoral.
Crisis poselectoral
Machado convocó movilizaciones contra los resultados oficiales. Tras semanas donde Maduro reconoció más de 2.000 detenciones persistió fuerte presencia policial y las protestas disminuyeron.
Meses después continuaron las detenciones dentro del entorno opositor; Edmundo González emigró a España mientras Machado pasó nuevamente a la clandestinidad.
En octubre ambos recibieron el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia otorgado por la Unión Europea por su labor defensora de derechos humanos.
Machado reapareció brevemente el 9 enero 2025 durante un acto público en Caracas donde fue detenida momentáneamente bajo circunstancias poco claras.
Posteriormente volvió a mantenerse oculta pero participó remotamente en eventos internacionales difundiendo críticas hacia medidas gubernamentales arbitrarias y buscando apoyo extranjero para aumentar presión sobre Maduro.
El chavismo afirmó conocer su paradero varias veces acusándola sin pruebas de planear actos terroristas; Machado negó esas imputaciones.
Fuera del proceso apoyado por EE.UU.
Un mes después que Machado abandonara Venezuela para recibir el Nobel Estados Unidos arrestó militarmente a Maduro en Caracas.
Tras esa detención —Maduro se encuentra preso en Nueva York acusado por narcoterrorismo y narcotráfico— Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada e inició diálogos con EEUU incluyendo reformas energéticas para abrir inversiones privadas además de un acuerdo petrolero que otorga control sobre unos 65 mil millones barriles venezolanos al país norteamericano.
El Gobierno interino liderado por Rodríguez implementó ciertos cambios políticos como excarcelaciones masivas e impulsos legislativos hacia una ley de amnistía además abrió espacio para dialogar con algunos sectores opositores excluyendo sin embargo tanto a Machado como a González Urrutia.
Durante los diez meses fuera del país Machado buscó respaldo internacional —incluido Donald Trump a quien entregó su medalla Nobel— aunque Washington optó por negociar directamente con Rodríguez. Trump definió a Machado como una mujer “muy agradable” pero aseguró que no tiene suficiente apoyo ni respeto dentro del país para liderar Venezuela.
Machado criticó que dicho acuerdo petrolero sea firmado por un “régimen ilegítimo” refiriéndose al chavismo aunque reconoció su importancia estratégica resaltando “la necesidad de hacer bien las cosas” para garantizar inversiones sostenibles bajo condiciones rentables y seguras.
Aunque Rodríguez prometió ante ONU celebrar nuevas elecciones hacia una democracia plena aún no ha fijado fecha para comicios; Trump ha señalado que Venezuela no está lista aún para votar pese a valorar avances tras captura de Maduro.
Machado persiste en exigir elecciones inmediatas e incluso propone realizarlas el 24 julio 2027. Con su retorno busca recuperar protagonismo dentro del proceso político que avanzaba sin ella y mantener presión para lograr un calendario electoral establecido.









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