Fuente: Mayelin Acosta Guzmán/mayelin_acosta_guzman@hoy.com.do
Sugiere integrar el endeudamiento de los hogares, la pobreza laboral y el acceso efectivo a servicios esenciales de calidad para mejorar la evaluación de las condiciones de vida
Francisco Tavárez, director del Instituto de Investigación Socioeconómica (Inise) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), afirmó que la medición de la pobreza en República Dominicana debe incluir tres indicadores clave: la pobreza laboral, la vulnerabilidad financiera relacionada con el endeudamiento de los hogares y el acceso a servicios esenciales de calidad.
Detalló que la medición vigente se basa en los ingresos familiares, ya sean provenientes de salarios, remesas o transferencias gubernamentales, pero no refleja necesariamente cuánto dinero queda disponible para satisfacer las necesidades básicas tras el pago de las deudas.
Un hogar puede situarse por encima de la línea oficial de pobreza monetaria y, al mismo tiempo, destinar una parte significativa de sus ingresos a tarjetas de crédito, préstamos formales, financiamiento comercial o crédito informal. Esto reduce los recursos disponibles para alimentos, medicamentos, transporte, educación y vivienda.
Como ejemplo, mencionó el estudio "Cuando trabajar no basta", realizado por Inise y la Fundación Juan Bosch, que indica que el ingreso laboral promedio nacional fue cerca de RD$31,332 mensuales en 2025, mientras que la canasta familiar nacional alcanzaba RD$47,208. Incluso el ingreso promedio formal no era suficiente para cubrir este gasto. La media salarial fue de RD$24,169, lo que implica que la mitad de los trabajadores percibía ingresos iguales o inferiores a esa cantidad.
Otra investigación del Inise sobre endeudamiento con tarjetas de crédito reveló que, entre personas con ingresos menores a RD$12,500 mensuales, la deuda promedio por tarjeta equivale a 4.8 veces su ingreso formal, y más de la mitad enfrenta financiamiento recurrente o mora.
Además, más del 50% de los tarjetahabientes con ingresos inferiores a RD$32,500 mensuales presentan niveles significativos de estrés financiero relacionado con sus obligaciones crediticias.
Frente a esta realidad, Tavárez propuso desarrollar una medición oficial del estrés financiero en los hogares que considere la carga de deuda respecto a los ingresos, el financiamiento recurrente, la morosidad, la capacidad de ahorro y la dependencia del crédito a corto plazo.
Asimismo, Tavárez planteó implementar una medición multidimensional de la pobreza que incorpore el acceso efectivo a servicios esenciales de calidad como salud, educación, transporte, vivienda, seguridad social, cuidados e infraestructura básica.
Medición según territorios
Tavárez también destacó la importancia de incluir la pobreza laboral y las variaciones territoriales en las mediciones. Según datos del Inise citados por él, esta pobreza alcanza el 54.2% en El Valle, 53.0% en Higuamo y 49.7% en Enriquillo; incluso las regiones económicamente más dinámicas registran tasas superiores al 30%.








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