Fuente: Uriel Blanco/uriel_blanco@cnnespanol.cnn.com
The Tortilleria Factory es un establecimiento que parece detenido en el tiempo. El local ubicado en McAllen, Texas, tiene casi 115 años, según la actual propietaria. La fachada está algo desgastada, al igual que los letreros exteriores. Para entrar, se debe cruzar unas puertas de madera. El mobiliario, maquinaria y utensilios del siglo pasado aún permanecen allí. Y olvídate de las tarjetas: solo aceptan pagos en efectivo.
"Vienen personas que ahora tienen 80 años y dicen: 'Me traían cuando era pequeño y ahora yo traigo a mi nieto'", relata Irma González, dueña del negocio, a CNN mientras prepara la masa para las tortillas en el comal.
González, mexicana de 66 años residente en Estados Unidos, junto con sus tres hijas, ciudadanas estadounidenses, se encargan de elaborar a mano tortillas de maíz y harina, además de gorditas rellenas —entre las más populares, las de carne guisada y picadillo— para los clientes del lugar, conocido también como el restaurante El Pocito.
Juntas mantienen el negocio a flote en medio de una economía inestable, una inflación persistentemente alta y una realidad complicada: la comunidad latina e inmigrante, uno de sus principales públicos, se ve afectada por la ofensiva migratoria del presidente estadounidense Donald Trump.
"La política migratoria está muy dura. Por eso precisamente la economía está muy baja, por todo lo que está pasando, las redadas y todo eso. Muchas personas no quieren salir; muchas veces solo está abierto el centro (de la ciudad), muchas tiendas están cerrando por lo mismo. Hay veces que sí estamos solos (en el negocio) porque la gente no quiere salir ni arriesgarse mucho", explicó González.
"Este lugar es de 1912"
González asegura que el local donde se encuentra el restaurante está a punto de cumplir 115 años.
"Este lugar creo que es de 1912… Estoy muy contenta de estar aquí en el negocio y de darle con ganas todos los días. Los clientes motivan porque vienen y te dicen 'Todo estaba muy rico'", comentó mientras hacía tortillas a mano.
El establecimiento ha visto pasar generaciones completas. Originalmente, el local pertenecía a la madrina de una de las hermanas de Irma. Después lo heredó su hermana y finalmente Irma asumió la propiedad cuando su hermana le confió el negocio.
Desde ese traspaso han pasado dos décadas; son 20 años en los que Irma ha estado al mando de The Tortilleria Factory. Sin embargo, ha trabajado ahí desde mucho antes. De joven y cuando su hermana era dueña, Irma era mesera y preparaba tortillas. Fue también en ese lugar donde conoció a su esposo, quien también trabajaba como mesero.
Hoy en día, como propietaria, Irma continúa haciendo tortillas y sostiene el carácter familiar del negocio, ya que sus tres hijas colaboran con ella en el restaurante.
"A ellas les gusta involucrarse en todo esto; les gusta estar en la cocina. De hecho, antes no sabían cocinar, pero ahora son ellas quienes preparan los platillos", comentó la mexicana de 66 años.
Ana González es una de las hijas que trabaja junto a su madre en el restaurante. Lleva oficialmente 14 años laborando ahí, contó a CNN, aunque desde antes ya ayudaba en el local.
"(Trabajar con mi mamá) significa estar juntas y apoyarnos mutuamente", relató Ana en inglés, idioma que la ha acompañado desde pequeña junto con el español.
Para ella, The Tortilleria Factory es un lugar presente durante toda su vida y ligado a las historias familiares del pasado.
"Mi tía comenzó aquí cuando era joven y luego se lo pasó a mi mamá; así que este negocio siempre ha estado aquí, y mis papás se conocieron aquí", añadió.
Un negocio mexicano frente a una dura realidad
Desde enero de 2025, la ofensiva migratoria impulsada por Trump ha alcanzado numerosos puntos del país, entre ellos McAllen, una ciudad texana con más de 145.000 habitantes situada al sur del estado y fronteriza con Reynosa, Tamaulipas. Casi una quinta parte (22%) de la población total de McAllen proviene precisamente de México: según datos del Censo estadounidense, 32.378 residentes nacieron en territorio mexicano.
McAllen ha sido escenario de redadas y operativos migratorios realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuyos objetivos han incluido a la población latina.
Uno de los casos más conocidos en esta ciudad fue el de los hermanos mariachi —músicos mexicanos— detenidos junto a sus padres a principios de año y liberados semanas después gracias al apoyo comunitario.
Otro caso fue el de la hermana Leticia "Letty" Ugboaja, una monja arrestada por ICE en junio mientras se dirigía a la iglesia Our Lady of Sorrows en McAllen. "Días llenos de estrés, ansiedad y miedo. Pero según las escrituras: no temas porque estoy contigo siempre", declaró tras ser liberada.
En este contexto gubernamental contra la inmigración, negocios como The Tortilleria Factory enfrentan un doble impacto: menos personas circulando por las calles —y por ende menos ventas— además de costos elevados debido al aumento sostenido en precios de productos y servicios que encarece la producción. En todo el país estos factores han provocado cierres comerciales.
El negocio dirigido por Irma González registra menores ingresos pero mantiene sus precios para conservar a su clientela habitual.
"Cada vez que vas a comprar algo ya hay otro precio nuevo. Todo sube diario; por ejemplo el maíz", un ingrediente esencial para su cocina, explicó Irma. "No puedes aumentar mucho porque luego te dicen: ‘Ya subiste bastante’. Por eso mantenemos los mismos precios aunque apenas nos quede ganancia; ahora mismo casi no queda nada".
Por su parte, Ana González hizo un llamado a votar en las próximas elecciones intermedias para intentar revertir la situación actual.
"Las cosas no han ido bien los últimos dos años; esperamos que todos salgan a votar sin importar a quién apoyen. Deseo que todos puedan votar para lograr un cambio; realmente necesitamos uno porque ha sido una situación muy mala", afirmó la hija mayor.
De cara a los comicios del 3 de noviembre, los aumentos en precios cobran relevancia. Según una encuesta reciente realizada por NBC News y Telemundo, la inflación y el costo de vida son la preocupación principal para un 33% de votantes latinos y están entre las dos prioridades principales para la mayoría. El 63% manifiesta que los ingresos familiares quedan rezagados frente al costo de vida; un 25% indica que se mantienen al ritmo y un 11% afirma ganar más rápido que los costos —datos similares a los registrados en 2024.
La familia González apoya al demócrata James Talarico, quien compite contra el republicano Ken Paxton por un asiento en el Senado estadounidense —una contienda clave para definir cuál partido tendrá mayoría en esa cámara.
Talarico visitó recientemente The Tortilleria Factory y criticó operativos federales migratorios pero rechazó eliminar ICE.
El candidato demócrata tiene 37 años y ha renovado esperanzas dentro del partido en Texas —un estado donde los demócratas no ganan una elección sénatorial desde 1988.
Paxton —cuyo nombre ha estado envuelto en controversias durante esta campaña— acusa a Talarico de reinventar su imagen política para ocultar sus verdaderas posiciones ante los texanos.
A menos de dos semanas para las elecciones y según un análisis realizado por CNN entre encuestas hechas entre el 21 septiembre y 16 octubre —que incluye seis sondeos recientes— Talarico lleva una ligera ventaja con el 50% frente al 47% del republicano Paxton.









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